Perú: asesinan a la última mujer hablante de la lengua indígena resígaro

La última mujer hablante de la lengua indígena resígaro fue brutalmente asesinada en la comunidad de Nueva Esperanza, en Loreto. Rosa Andrade Ocagane, de 67 años de edad, fue encontrada decapitada en su chacra el 25 de noviembre. Un mes después, sus familiares piden justicia.

De acuerdo al antropólogo Alberto Chirif, Rosa Andrade y su hermano Pablo, de 65 años, son los dos últimos hablantes de resígaro en Perú. Los hermanos también hablaban la lengua ocaina. Se calcula que solo quedan 40 personas que hablan esta lengua amazónica.

Lengua y cultura. “Su padre era ocaina y su madre resígaro, otro de los pueblos indígenas víctimas de la crueldad de los caucheros, hoy en extinción. La lengua resígaro, del tronco lingüístico Arawak, hasta antes de la muerte de doña Rosa era hablada únicamente por dos personas: ella y su hermano Pablo. La estirpe ocaina también presenta una situación dramática, ya que entre Colombia y Perú no hay más de 40 personas que hablan esta lengua” indica Chirif.

Rosa Andrade era una mujer muy querida por su comunidad y en sus intentos de preservar su identidad resígaro se ofreció para enseñarle esta lengua a los niños de Nueva Esperanza. “Doña Rosa fue uno de los pilares para la recuperación y revitalización de estas lenguas y su cultura, de la que conocía un repertorio extenso de canciones y relatos de la tradición oral. Hace unos años, se ofreció a transmitir sus lenguas a los niños de Nueva Esperanza que aún no asistían a la escuela, mediante cantos tradicionales, cuentos y artesanías”, contó el antropólogo.

El crimen. La sobrina de Rosa, Frida Vega, contó a El País de España que el principal sospechoso del crimen de su tía es un foráneo de la comunidad Estirón llamado Rubén Mendoza Izuiza. Este hombre ya había sido señalado como una persona inadaptada. Pese a que el sujeto fue entregado a las autoridades, fue liberado después por “falta de pruebas”.

“Ha sido un asesinato por encargo. Pese a que al hombre le encontraron un bolso con sangre que pertenecía a mi tía y a que las personas lo han visto llegando al lugar con una ropa y saliendo de allí con otra, el fiscal dice que no hay nada. Le ha dado comparecencia restringida”, dijo Vega.

La sobrina de Rosa Andrade se quejó del fiscal a cargo del caso Juan Alberto Basilio. “Hace poco archivó la investigación por una violación de una niña. La mamá nos dijo: ‘Es en vano que estén aquí, el culpable se está riendo de mi hijita”, contó.

RPP