Con Donald Trump América latina enfrenta una nueva etapa – Diario Norte, Argentina

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Donald Trump asume hoy la presidencia de Estados Unidos, tras un largo proceso que pone fin a la era Obama y ante una gran expectativa sobre lo que expresará en su primer discurso como mandatario.

En su ambicioso proyecto de “hacer a América grande de nuevo” a través de la creación de más trabajo, reducir el nivel de migración ilegal y acabar con el terrorismo, el controvertido multimillonario tiene también como reto recuperar la confianza de un país actualmente dividido tras las elecciones del año pasado.

Una escisión que él mismo provocó durante su campaña, a tal punto que unos 30 grupos, en su mayoría opositores, obtuvieron permisos para protestar antes, durante y después de su juramento.

El evento de mayor magnitud promete ser la Marcha de las Mujeres, que se realizará mañana.

En tanto, la policía de Washington y el Servicio Secreto de Estados Unidos prevén disponer de unos 3.000 oficiales y otros 5.000 soldados de la Guardia Nacional para prevenir disturbios.

La comunidad internacional también se encuentra atenta a cómo serán los próximos cuatro años de la administración Trump.

En el caso de México, continúa la gran fricción sobre el discutido y polémico muro fronterizo que el magnate prometió construir para frenar la inmigración latina.

Igualmente, la relación con China sigue en tensión tras la controversia ocasionada en diciembre por la conversación que el presidente electo sostuvo con la mandataria taiwanesa, Tsai Ing-wen, que ha escalado a tal punto que el gobierno chino pidió, días atrás, que se prohíba la asistencia de la delegación taiwanesa a la ceremonia de hoy.

En el caso de Rusia, la aproximación que adoptaría el nuevo mandatario difiere del distanciamiento actual, pues ha señalado que buscará mejorar las relaciones con Moscú y levantaría, inclusive, las sanciones impuestas tras la anexión rusa de la península ucraniana de Crimea, a cambio de que reduzca su arsenal nuclear.

En cuanto a Latinoamérica, si bien durante la campaña no se habló mucho, siempre es un punto de referencia. En ese sentido, una victoria de Hillary Clinton no hubiera deparado mayores cambios para la región, ya que la demócrata se mostraba como una continuadora de la política de Barack Obama.

Sin embargo, el triunfo de Donald Trump modifica el escenario. Al menos desde su discurso de campaña planteó la posible salida de diversos tratados de libre comercio, una fuerte política antiinmigrantes y la marcha atrás en las relaciones con Cuba.

Más allá de estos ejes, qué es lo que efectivamente hará Trump de cara a los habitantes de América latina es difícil de prever.

Lo que sí puede afirmarse es que aplicar lo que prometió en su agenda de campaña implica el reforzamiento de una ideología que desde antes venía ganando terreno en el continente.

Y por más que la mayoría de las derechas latinoamericanas comulgan con el Partido Demócrata, algunas de sus posturas pueden verse fortalecidas por tener a un presidente como Trump en la Casa Blanca.

En cuanto a la Argentina, en las que posiblemente sean sus primeras expresiones sobre nuestro país desde que se convirtió en presidente electo, Donald Trump mostró días atrás su interés por los “cambios en la relación bilateral” ocurridos a partir de diciembre de 2015, ponderó el “nuevo clima” desde el arribo de Mauricio Macri a la Casa Rosada, y destacó el rol del país en la región.

Cabe recordar que, a contramano de los líderes de todo el mundo, que se muestran preocupados por la llegada del excéntrico magnate a Washington, Macri podría estar celebrando ya que cultivan una fluida relación afectiva originada en los negocios, hace ya varias décadas.

Si bien durante la campaña estadounidense el presidente argentino acompañó la candidatura de Hillary Clinton, ahora es evidente el alineamiento con Estados Unidos como uno de los grandes cambios de la política argentina desde la llegada al poder de Donald Trump.

Diario Norte