El Salvador: la ONU designa un facilitador para la generación de acuerdos a nivel nacional

El canciller de la República anunció que la ONU nombró a un facilitador que contribuirá en el proceso convocado por el Presidente Salvador Sánchez Cerén, que busca el establecimiento de una agenda de nación sobre la cual se fijen acuerdos respaldados por todas las fuerzas del país.

El proceso de diálogo para el establecimiento de una nueva generación de acuerdos para El Salvador ha cobrado fuerza con el nombramiento por parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) de un facilitador que contribuirá a este esfuerzo convocado por el Presidente Salvador Sánchez Cerén, informó el ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez.

El funcionario indicó que el nombre del delegado de la ONU será anunciado próximamente por el gobernante salvadoreño y adelantó que este asistirá a los actos conmemorativos del 25 aniversario de los Acuerdos de Paz, a celebrarse el próximo 16 de enero.

“Es importante este rol de facilitador porque si bien es cierto que como gobierno hemos promovido este proceso y hemos solicitado el apoyo de las Naciones Unidas, al momento en que asume el facilitador de Naciones Unidas nosotros damos un paso al costado y es el facilitador el que empieza a coordinador todo ese proceso”, aseguró el Canciller en una conferencia de prensa en la que también se brindaron detalles sobre los eventos que se realizarán en el marco de la conmemoración.

Detalló que el nombramiento de este facilitador de la ONU se realizó tras tres misiones exploratorias que ese organismo realizó el año pasado, luego de retomar la solicitud del Presidente Sánchez Cerén para apoyar este esfuerzo.

Aseguró que los delegados de la ONU señalaron tras estas misiones “el sentido de urgencia para abordar los grandes retos del país en unidad” y también la necesidad de buscar el establecimiento de “mínimos denominadores comunes”, más allá de la desconfianza y la polarización.

“Aun así, Naciones Unidas nos dijo ‘estamos preparados para facilitar el proceso’ y ya Naciones Unidas ha decidido quién va a ser el facilitador”, indicó.

“La tesis central es que si hace 25 años nos pudimos poner de acuerdo para superar un conflicto armado, donde nos estábamos disparando entre hermanos salvadoreños, por qué no podemos ponernos de acuerdo ahora, que si bien es cierto tenemos una situación de polarización, también es cierto, pues, que nada es más complicado que un conflicto armado”, añadió el Canciller, citando las conclusiones de las misiones de la ONU.

Por su parte, el coordinador residente del Sistema de Naciones Unidas en El Salvador, Christian Salazar, dijo que hay una serie de importantes temas de nación de carácter estructural, como la pobreza, que pueden encontrar solución en este proceso.

“La expectativa es que las diferentes fuerzas políticas y sociales se encuentren en un proceso de diálogo para definir estos temas, que no son solamente temas de un gobierno, son temas de nación, son temas de interés del bien común que necesitan cierta continuidad en inversión, cierta continuidad política a largo plazo”, manifestó.

Por su parte, el excanciller de la República, firmante de los Acuerdos de Paz y miembro del grupo gestor invitado para participar en este proceso, Óscar Santamaría, destacó la importancia de este nuevo proceso para el establecimiento de nuevos acuerdos.

El excanciller señaló que es necesario hacer el esfuerzo de construir la nueva agenda de nación, aunque se trate de un proceso complejo. “La agenda de los acuerdos de paz tampoco fue fácil”, dijo.

“Tenemos voluntad política y tenemos actitud favorable para integrarnos en este equipo de trabajo, apoyando la iniciativa del señor Presidente”, añadió Santamaría.

Voces


¿Les importa el país o solo ganar las elecciones?

Naciones Unidas anunció esta semana que enviará un delegado para verificar el diálogo que diseñe una agenda de nación para alcanzar una especie de acuerdos de segunda generación que propicien el desarrollo del país.

El problema es que nuestra clase política ha demostrado que el diálogo solo es un discurso que se usa a conveniencia. La búsqueda de consensos ha sido una quimera y un acuerdo de nación, una visión conjunta del futuro que queremos como país ha sido imposible de diseñar debido a la mezquindad en la mentalidad de la dirigencia, enfocada en ganar elecciones y no en resolver la problemática que nos aflige.

Los salvadoreños se han vuelto escépticos sobre el diálogo y la búsqueda de acuerdos, porque se firman declaraciones de buenas intenciones líricas pero que al desaparecer las cámaras de los medios, se desvanecen por arte de magia y nadie cumple lo pactado, tal como sucedió en aquel acuerdo logrado en Ataco.

La responsabilidad del mal camino del país es de toda su clase política, con el partido de Gobierno, el FMLN, con una enorme cuota de responsabilidad, aunque nunca quieran asumirla y solo busquen culpar a los demás. La oposición también debe ser propositiva y mostrar que es una alternativa viable y sensata que pueda resolver nuestros problemas.

El Mundo