Puerto Rico: el independentista Oscar López Rivera es indultado por el presidente Barack Obama

Contexto Nodal
Oscar López Rivera es un líder independentista puertorriqueño, considerado el preso político más antiguo del mundo. Nació en 1943, fue veterano en la Guerra de Vietnam y en 1976 se integró a la lucha clandestina por la independencia de Puerto Rico en las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN). En 1981 fue capturado por el FBI y condenado a 70 años de prisión por el delito de “conspiración sediciosa”.

La orden de liberación del último revolucionario boricua de la Guerra Fría en cárceles estadounidenses se dio esta tarde, junto a un alto número de conmutaciones e indultos anunciados por la Casa Blanca.

El prisionero 87651-024 – quien durante los últimos años ha estado encarcelado en la prisión de Terre Haute (Indiana) y ha cumplido 35 años en prisión-, quedaría en libertad en cuatro meses.

“Estoy muy feliz y abrumado de la emoción”, indicó el congresista demócrata Luis Gutiérrez (Illinos), para quien López Rivera y su hermano José son amigos y mentores.

“Había veces en que la esperanza era difícil de encontrar, pero mi esposa Soraida siempre tenía fe de que llegaría este día. Ahora está claro que Oscar volverá a reunirse con su familia y podrá caminar libre entre los puertorriqueños”, indicó Gutiérrez.

La cárcel de Terre Haute está a unas tres horas y media de Chicago, donde López Rivera fue arrestado hace 35 años y siete meses.

López Rivera fue convicto de conspiración sediciosa por sus vínculos con el grupo clandestino Fuerzas Armadas de Liberación Nacional (FALN), que reclamó la autoría de decenas de atentados en EEUU que causaron seis muertos.

A López Rivera se le detuvo el 29 de mayo de 1981 en la localidad de Glennview, un suburbio de Chicago, al no detenerse en una intersección. Se le ocupó una pistola. Hasta entonces llevaba cinco años en la clandestinidad.

López Rivera siempre negó haber tenido sangre en sus manos y nunca fue convicto por hacer daño a nadie. “Si las agencias federales tuviesen una huella digital mía asociándome con cualquier cosa en que haya habido muertos, estuviera sentenciado a cárcel de por vida”, mantuvo en la más reciente entrevista con El Nuevo Día, el pasado 1 de diciembre.

En entrevistas con El Nuevo Día, López Rivera ha indicado que tan pronto saliera de prisión iría primero a ver a su familia en Chicago, a donde llegó cuando tenía 14 años. Pero, después se irá a vivir a su pueblo natal de San Sebastián, en Puerto Rico. “Soy pepiniano…(Quiero) disfrutar de Puerto Rico, de mi familia. Pero, a mí me gusta trabajar. Tengo unas destrezas – organizar, ayudar a los jóvenes – que quiero compartir con la gente”, dijo.

Su hija Clarisa, de 45 años y que le conoció en prisión poco después del arresto, irá a buscarlo en mayo a Terre Haute, junto a su tío José López Rivera, director del Centro Cultural Puertorriqueño en Chicago, y su abogada Jan Susler. Los tres han encabezado la lucha por la liberación del prisionero independentista.

El Nuevo Dìa


La historia de Oscar López Rivera

Oscar López Rivera Es un preso político puertorriqueño que cumple una larga condena en Estados Unidos acusado por las autoridades estadounidenses de ser miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico, un grupo que buscaba la independencia de Puerto Rico. En 1999, el entonces presidente Bill Clinton le concedió un indulto presidencial a varios prisioneros políticos boricuas, pero López Rivera no aceptó algunas de las condiciones que pretendían imponerle y tampoco quiso dejar a otros compañeros que no fueron incluidos en el indulto.

Su encarcelamiento ha provocado un amplio movimiento de solidaridad por su liberación en diferentes partes del mundo. Entre los que han abogado por el fin del encierro de López Rivera se encuentran Desmond Tutu (premio nobel de la paz), Calle 13 (grupo musical), peloteros de las Grandes Ligas y organizaciones de derechos humanos y civiles, como Amnistía Internacional.

Síntesis biográfica

Nació el 6 de enero de 1943 en San Sebastián del Pepino (Puerto Rico), aunque creció desde su adolescencia en Illinois, a donde emigró su familia. En su juventud fue reclutado por el ejército de Estados Unidos y tuvo que participar en la guerra de Vietnam donde fue condecorado con la Estrella de Bronce.[1] Cuando regresó de Vietnam, se casó y tuvo una hija, Clarisa. Pero al separarse de su esposa, esta se llevó su hija a Puerto Rico, López Rivera solo volvió a verla poco después de ser arrestado, cuando su hija tenía 10 años. También tiene una nieta, Karina, a quien escribe cartas de vez en cuando que aparecen publicadas por el periódico El Nuevo Día, de Puerto Rico.[2]

Se integró el Comité por la Libertad de los Cinco Prisioneros Nacionalistas de Puerto Rico (Lolita Lebrón, Rafael Cancel Miranda, Irvin Flores, Oscar Collazo y Andrés Figueroa Cordero), se sensibilizó al problema del discriminación racial y se unió a la lucha para mejorar la calidad de vida en las comunidades, participando en la organización y fundación de instituciones educativas y culturales. Fue un organizador comunal destacado y como parte de sus intentos para mejorar las condiciones de vida de su comunidad, participó en actos de desobediencia civil y de militancia pacífica. Acusado por las autoridades estadounidenses de ser miembro de las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional de Puerto Rico, un grupo que buscaba la independencia y participar en Chicago y Nueva York en actos de sabotaje, lo encarcelaron en 1981 y fue condenado a 55 años de prisión por “conspiración sediciosa”. En 1988, mediante una verdadera conspiración del Gobierno de Estados Unidos, se le fabricó un escenario de escape de la cárcel, que le valió 15 años adicionales.[3]

Ha estado encerrado en prisiones de máxima seguridad como Marion y Florence, con prolongadas estancias en solitario, condición equivalente a tortura. En 1999 el entonces presidente Bill Clinton le concedió un indulto presidencial a varios prisioneros políticos boricuas, pero López Rivera no aceptó algunas de las condiciones que pretendían imponerle y tampoco quiso dejar a otros compañeros que no fueron incluidos en el indulto. Sólo en 2008 fue llevado a una penitenciaría de seguridad media, Terre Haute, donde debe presentarse cada dos horas para las verificaciones del personal.

Solidaridad internacional

Su encarcelamiento ha provocado un amplio movimiento de solidaridad por su liberación en diferentes partes del mundo. Entre los que han abogado por el fin del encierro de López Rivera se encuentran el Premio Nobel de la Paz, Desmond Tutu, grupos musicales como Calle 13, peloteros de Grandes Ligas y organizaciones de derechos humanos y civiles, como Amnistía Internacional.[4]

En 2013 el famoso cantante puertorriqueño, Ricky Martin, pidió la liberación del preso político boricua, durante la transmisión por televisión de los premios Grammy Latinos.[5]

En marzo de 2015, Estela Barnes de Carlotto, miembro de la entidad no gubernamental que se dedica a buscar los niños y niñas desaparecidas durante la última dictadura militar en Argentina, Abuelas de Plaza de Mayo, participó en manifestación realizada por un grupo de mujeres en el puente Dos Hermanos de San Juan en Puerto Rico. [6]

El 8 de junio de 2015, personalidades del mundo político en Suecia que apoyaron la causa de los Cinco Héroes cubanos, entre los que se destacan Thage G. Peterson, ex Presidente del Parlamento sueco; ex miembro del gobierno sueco, le escribieron una carta al presidente Barack Obama, solicitando la libertad del patriota puertorriqueño. La carta fue enviada a la Casa Blanca, con copias a la embajada de Estados Unidos en Estocolmo, al Comité de Descolonización de la ONU, y a la oficina de Amnistía Internacional en Londres.[7]

En septiembre de 2015 la presidenta del Consejo Municipal de Nueva York, Melissa Mark-Viverito, le entregó al Sumo Pontífice Papa Francisco, durante su estancia en esa urbe norteamericana, un retrato dibujado por Oscar López Rivera. El dibujo inspirado en el Papa, estuvo acompañado de una carta de Melissa en la esperaba que el Papa pudiera alentar al presidente estadounidense Barack Obama para que conmute la injusta sentencia.[8]

El 26 de mayo de 2016, mediante una misiva publicada hoy, pero enviada al presidente Barack Obama finales de febrero, los cuatro legisladores demócratas puertorriqueños del Congreso de EE.UU. solicitaron la liberación de López Rivera, considerado en su país el último preso político puertorriqueño, y apelan al sentido de la justicia del presidente.[9]

En octubre de 2016 el cantante René Pérez Joglar, conocido como el Residente de Calle 13 realizó un discurso frente a la Casa Blanca, en el marco de un evento político-cultural, para exigir la libertad del Óscar López Rivera, líder independentista puertorriqueño, preso injustamente en EE.UU y condenado a 70 años de cárcel.[10]

En diciembre de 2016, el pueblo puertorriqueño logró sobrepasar las 100,000 firmas registradas en el programa de la Casa Blanca, “We the People”; para reclamar la excarcelación del prisionero político. [11] El 14 de diciembre la Casa Blanca anunció que no ofrecería una respuesta concreta a las más de 108,000 firmas que pedían a través de internet, la libertad del prisionero político puertorriqueño.[12]

Antes de finalizar el año 2016 el Papa Francisco hizo gestiones, por canales diplomáticos, en respaldo a la excarcelación del preso político.[13]

Distinciones recibidas

Referencias