Activistas y funcionarios debaten cómo mantener y ampliar a Chicago como santuario para migrantes

Crece la tensión en la comunidad y también la resistencia por parte de activistas e inmigrantes frente a las distintas acciones ejecutivas presentadas por el presidente Donald Trump la semana pasada, en particular la que coloca en la mira a las ‘ciudades santuario’.

Con la medida de Trump se bloquearían fondos federales a ciudades y condados santuarios que no colaboren en funciones de inmigración y detención de indocumentados. Este decreto surge como parte de la estrategia del mandatario para, a su juicio, incrementar la seguridad pública al interior del país.

Sin embargo, expertos legales consideran que la directiva de Trump podría ser inconstitucional por lo que se ha actuado legalmente para proteger a las familias inmigrantes.

Se estima que son 300 las ‘ciudades santuario’ que tienen leyes o políticas que limitan su colaboración en tareas propias de las autoridades de inmigración. Algunas de las urbes declaradas como santuario son Nueva York, Los Ángeles, San Francisco y Chicago.

En respuesta a la orden ejecutiva firmada por Trump, el alcalde de Chicago Rahm Emanuel dijo a la prensa el pasado 25 de enero que Chicago seguirá siendo una ‘ciudad santuario’: “No hay extraños entre nosotros, le damos la bienvenida a las personas. Si son de Polonia o Pakistán, si son de Irlanda o India o Israel y si son de México o Moldavia, de donde vino mi abuelo, usted es bienvenido en Chicago mientras persigue el sueño americano”.

Buscan que se eliminen excepciones

El reporte titulado ‘Expanding sanctuary. What make a city a Sanctuary now?’ destaca la importancia de mejorar las políticas que tienen que ver con separar a las policías locales de tareas de inmigración y de redefinir el concepto de ‘ciudad santuario’ para abarcar la protección de todos los inmigrantes.

Tania Unzueta, autora del reporte, considera que se deben eliminar las excepciones a la ordenanza ‘Welcoming City’. Entre otras cosas, Unzueta sugiere que exista una oficina en las que se gestionen las visas U (para víctimas de crímenes) para agilizar el proceso y que el municipio explore programas en los que se provean alternativas al arresto.

“Esta ordenanza es limitada, tiene ciertas excepciones que dicen que la policía sí se puede comunicar con inmigración en ciertos casos. Lo que nosotros estamos diciendo es que no tiene que haber excepciones, tienen que ser protecciones para todos”, enfatizó Unzueta, de la organización Mi Jente.

Carlos Ramírez Rosa, concejal de Distrito 35, y otros concejales del Concilio Municipal de Chicago están en conversaciones con el alcalde Emanuel porque buscan que se expanda dicha ordenanza en favor de la comunidad inmigrante.

Política “muy anticuada”

La ciudad de Chicago ha sido una ‘ciudad santuario’ desde la década de 1980 pero su política ya es “muy anticuada”, dice el concejal Ramírez Rosa, al compararla con otras ciudades como Nueva York, Filadelfia, San Francisco y Los Ángeles que tienen políticas “mucho más fuertes”.

Ramírez Rosa se refiere a que si, por ejemplo, “tienes un cargo criminal y no te han encontrado culpable y estás en proceso de comprobar tu inocencia, bajo nuestra política de santuario la policía te puede entregar a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) para ser deportado. Para mí, esto es inconstitucional, porque se supone que uno es inocente hasta que una corte lo encuentre culpable de un crimen”.

Ramírez Rosa añadió que la policía de Chicago también coopera con ICE si las personas están en la base de datos de pandillas de la Ciudad. “Puede parecer como una política buena, pero la lista de pandillas de la ciudad de Chicago es una lista que no es clara, de cómo es que uno sale en esa lista. Hay muchos jóvenes que por estar en ciertas partes de la ciudad o tener ciertos amigos aparecen en esa lista aunque no son miembros de una pandilla”.

“Queremos quitar todas esas excepciones para decir claramente a nuestra comunidad que bajo ninguna situación la Policía de Chicago te puede entregar a ICE”, destacó el concejal.

El llamado que se ha hecho por parte de los concejales, activistas e inmigrantes es que la ordenanza de la Ciudad duplique el efecto que tiene la ordenanza del Condado de Cook, indicó Jesús ‘Chuy’ García, comisionado del Condado de Cook.

“Nuestra ordenanza dice que cualquier persona que sea elegible para salir bajo fianza sale bajo fianza, no la detenemos por ninguna razón. Nuestra ordenanza [del Condado de Cook] es más fuerte y tiene mayores protecciones”.

‘Chuy’ García recomienda a las comunidades inmigrantes que se mantengan unidas. “No obstante al grupo nacional al que pertenezcan, religión o etnia de la persona, creo que el hacer un frente amplio y defendernos unos a los otros es muy importante”, puntualizó García.

La Opinión