Así se vivió el “Día sin inmigrantes” frente a la Casa Blanca

Al grito de “Latinos unidos jamás serán vencidos”, cientos de inmigrantes dejaron de lado sus puestos de trabajo y se negaron a comprar, tomar el transporte público o a realizar cualquier actividad económica en el estado de Washington, Estados Unidos, para protestar contra las políticas migratorias implementadas por el actual gobierno del presidente Donald Trump. La ausencia laboral y comercial se expandió a Los Ángeles, Carolina del Norte y del Sur y otras zonas de amplia concentración latina en EUA.

Mexicanos, salvadoreños, hondureños y colombianos, entre otros, cambiaron hoy su vestimenta de trabajo y se congregaron frente a la Casa Blanca, uno de los puntos clave en esta protesta, para mostrar sus carteles con mensajes en apoyo a los inmigrantes en EUA , según informaron varias cadenas informativas en Estados Unidos, como CNN, y la CBS News.

“Nosotros (los latinos) hacemos el trabajo que los estadounidenses no quieren hacer. Limpiamos las oficinas, los hoteles y las casas, cuidamos de sus niños, trabajamos en la obra y les cocinamos. Esperemos que hoy sirva para que el presidente se dé cuenta de lo importante que somos para la economía del país”, aseguró María Sorial a CNN, una dominicana que trabaja con niños y que optó por dejar su puesto de trabajo y unirse a la causa.

En la capital estadounidense, los manifestantes culminaron su protesta frente a la Casa Blanca tras una marcha de más de 4,5 kilómetros desde Mount Pleasant, el barrio hispano por excelencia de la ciudad. Niños que hoy faltaron al colegio, propietarios de pequeños negocios y trabajadores de la restauración tomaron pancartas y banderas de sus países de origen para realizar el recorrido hasta la Casa Blanca.

“Es duro nuestro trabajo, y lo hacemos por un mínimo pago, por lo que no creo que los estadounidenses lo quieran hacer”, dijo a CBS News Norma Escobar, una indocumentada de Guatemala que perdió su empleo en un restaurante el pasado lunes “sin ninguna explicación”. Escobar mostró su temor de que se repitan redadas como la de la semana pasada en la que 680 personas fueron detenidas ya que se trata de “familias cuyo único delito fue pasar la frontera caminando para buscar un futuro mejor”. Dentro de los carteles se leían las leyendas: “Inmigrants make America Great”, es decir, “Los inmigrantes hacen grande a América”, así como también podían apreciarse varias comparaciones entre Donald Trump y líderes fascistas o nazistas como Mussolini y Adolf Hitler. De igual forma, las banderas de distintos países de América Latina se hicieron sentir frente a la Casa Blanca.

La Prensa Gráfica


Miles de hondureños se suman al día sin inmigrantes en Estados Unidos

“Fue impactante ver muchos negocios cerrados”. La expresión del hondureño Adán Narváez resume la jornada denominada Un día sin inmigrantes en Estados Unidos.

La actividad se llevó a cabo ayer y Adán, quien vive desde hace 16 años en Wilmington, Carolina del Norte, no fue a trabajar para crear conciencia de lo que significa su mano de obra en Estados Unidos.

“En Wilmington vivimos alrededor de cuatro mil hondureños, la mayoría cumplimos con no ir a trabajar. Muchos negocios cerraron y las construcciones estuvieron vacías. Es increíble, jamás vi algo así aquí, fue impactante”, expresó Narváez.

El hondureño contó que a través de las redes sociales y páginas en Internet fueron convocados a no trabajar ayer y aseguró que lo seguirán haciendo para crear conciencia.

“Gano 160 dólares al día, y trabajo en pintura. Valió la pena no trabajar por este día porque nuestro trabajo en este país es un aporte que debe ser valorado. No somos delincuentes, somos gente trabajadora que paga impuestos”, indicó el hondureño.

Preocupación

El día sin inmigrantes también llegó a Los Ángeles, California, y la comunidad de hondureños se hizo sentir, aunque mostró preocupación por la falta de apoyo de la misión consular de esa ciudad.

“Estamos muy preocupados, el cónsul asignado se fue a Honduras en plena crisis de redadas y no dejó a nadie encargado. Los presos llaman al consulado y nadie les contesta. Nos están llamando a nosotros y no tenemos la capacidad de sacarlos de los centros de detención o de regresarlos a Honduras”, expresó Cecilia Rodríguez, presidenta de la Alianza de Hondureños de Los Ángeles.

La hondureña llamó la atención de los autoridades consulares para que trabajen en turnos con el fin de atender la emergencia por detenciones y que ya se preparen para trabajar en la renovación del permiso temporal de trabajo (TPS).

Sobre el día que dejaron de trabajar los inmigrantes, dijo que en Los Ángeles fue muy notoria la ausencia y que se reunieron en parques y plazas para organizarse mejor para la protesta del fin de semana.

En Miami, las cosas fueron un tanto diferentes. Carlos Pereira, un líder de la comunidad hondureña y de los soñadores, dijo a LA PRENSA que si no trabajan, no pueden confirmar la lucha.

“Obama no nos avisó que iba a deportar y lo hizo en mayores cifras. Nuestro trabajo es diferente y por eso le decimos a la comunidad inmigrante que si no han cometido ningún delito, que no tengan temor. Si no tienen documentación, busquen un abogado para tratar de arreglar su situación”, dijo.

Presencia

Muchos negocios y centros de trabajo cerraron sus puertas ayer en todo Estados Unidos atendiendo el llamado de la convocatoria que surgió en Internet con el objetivo de protestar frente a la política migratoria que está instaurando el presidente Donald Trump.

Empresas de construcción, restaurantes, servicios de cuidado de niños y supermercados cerraron sus puertas para demostrar que sin el trabajo de los inmigrantes, Estados Unidos queda paralizado. Cabe señalar que no todos los inmigrantes se sumaron al ejercicio.

En Washington DC, Austin, Boston, Filadelfia y Los Ángeles fue más notorio el abandono de los trabajos por parte de los inmigrantes, así como el cierre de varios centros comerciales.

En muchas ciudades abandonaron sus puestos de trabajo, se negaron a comprar o a tomar el transporte público para afectar por un día la economía estadounidense y demostrar su importancia.

“Es una protesta de ausencia, no de presencia. Algo puede tener tanto o más impacto que una marcha al uso”, dijo el profesor de Sociología Ernesto Castañeda de la Universidad Americana, en Mount Pleasant, el barrio hispano de Washington por excelencia.

En la capital estadounidense, inmigrantes salvadoreños, colombianos, hondureños, indios o coreanos se sumaron a una huelga nacida de manera espontánea para protestar contra las medidas de Trump que quieren poner fin a las ciudades santuarios, acelerar las deportaciones de indocumentados y prohibir la entrada a refugiados.

Los mensajes

“Diversidad”, “Solidaridad”, “los inmigrantes nutren a EUA”: letreros colgados en los frentes de varias decenas de restaurantes cerrados en Washington explicaban por qué paraban sus actividades. Algunos locales cerraron para expresar su solidaridad con el gran número de personas de bajos ingresos que trabajan en estos establecimientos. Edwin Fernández y sus cinco compañeros (como él, centroamericanos) que trabajan en un puesto de comida rápida no acudieron a trabajar y, según cuenta, el dueño del negocio fue el primero que les preguntó si querían cerrar para protestar contra Trump.

Ayer el presidente Trump reconoció que hay dificutades para deportar a los jóvenes amparados en el Daca, mejor conocidos como los dreamers (soñadores).

“Es uno de los temas más difíciles que tengo, vamos a tratar el Daca con el corazón. La situación es muy dura porque amo a esos chicos y tengo hijos y nietos”, agregó.

La comunidad de inmigrantes se reunirá de nuevo en plazas y parques el fin de semana para protestar en contra de las medidas migratorias de Trump. Planifican una mayor participación en las ciudades santuarios.

La Prensa


“Es sencillo, sin migrantes no hay economía”; guatemaltecos respaldan Día sin Inmigrantes

La comunidad inmigrante en Estados Unidos demostró hoy su inconformidad ante las políticas y acciones del presidente Donald Trump en contra de ese sector con el denominado “A Day Without Immigrants” (un día sin inmigrantes), evento al que también se sumaron los guatemaltecos residentes en ese país.

Eddy García, quien apoya a la población inmigrante en Trenton, Nueva Jersey, con actividades culturales y una oficina de envíos de remesas, relató que el 90 por ciento de los comercios de esa localidad administrados por migrantes no abrieron sus puertas este jueves, una forma de manifestación que se ha replicado en varios estados del país norteamericano.

“El mensaje es sencillo, sin inmigrantes no hay economía y este país no se mueve; se paraliza completamente la economía”, indicó García a Diario La Hora.

El entrevistado añadió que varios comercios cuyos propietarios son estadounidenses también respaldaron la protesta, y no abrieron sus puestos de ventas o servicios. Según García, en Trenton la mayoría de las calles permanecían desoladas esta mañana.

“El propósito es dar a conocer que sin los migrantes no hay economía, entonces esperamos que se entienda que las políticas antimigratorias no traen nada bueno”, remarcó.

Trenton es considerada una de las ciudades con mayor presencia de connacionales en los Estados Unidos.

“Esto no fue iniciativa de ninguna organización. Nadie se hizo responsable de esto, salió del mismo pueblo, al cual todos hicimos eco del mensaje”, mencionó.

El descontento

Según un cable publicado por la agencia de noticias DPA, bajo el lema A Day Without Immigrants, extranjeros con documentación o sin ella, hicieron el llamado de no acudir a sus puestos de trabajo en varias localidades de Estados Unidos, incluyendo la capital, Washington DC, y otras de importancia como Nueva York, Filadelfia, entre otras.

La misma publicación añadió que la protesta no se considera una huelga, sino un “boicot”.

El consultor en asuntos migratorios, Fernando Castro, detalló que la intención del movimiento es “hacer sentir” la importancia y valor de las contribuciones de los inmigrantes a la economía de ese país.

“La meta es demostrar cuán importantes son los inmigrantes para el estilo de vida y la economía estadounidense, ya que la aportación a la economía de EE. UU., en la compra de gasolina, víveres, ropa, productos diversos, en la mano de obra de las empresas, sobre todo en el campo, restaurantes y construcción, constituye un impacto fuerte”, argumentó.

El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, inició su mandato con la promulgación de polémicas órdenes ejecutivas, entre ellas una para restringir el ingreso de extranjeros provenientes de naciones específicas, y otra para iniciar la construcción de un muro en la frontera de ese país con México.

La Hora