Colombia: El gobierno insiste al ELN que cese secuestros

“El cese de los secuestros es un imperativo del Derecho Internacional Humanitario y no una condición del Ejecutivo”. Así le respondió la delegación de paz del Gobierno a una carta emitida esta semana por el Eln.

En la misiva, dirigida a varias organizaciones sociales, la guerrilla aseguró que, en medio del proceso de paz con ese grupo, las demoras en la elaboración de un acuerdo sobre participación ciudadana se deben a que el Gobierno “ha condicionado cualquier avance a una imposición unilateral sobre el tema de las retenciones”.

El Gobierno le respondió que “si de imposiciones se tratase, sería el DIH, no el Gobierno, el que ‘impondría’ perentoriamente la cesación de la práctica del secuestro, y el que exigiría al Eln que esta cesación fuese el resultado de una decisión unilateral”.

En el escrito, la delegación le recuerda a la guerrilla que “el Derecho Internacional Humanitario prohíbe la práctica del secuestro sobre todo aquel que diga respetarlo”, y le exige al Eln que “diga si respalda el secuestro, porque lo considera útil políticamente, económicamente o, simplemente, una pretendida herramienta de negociación, o si lo rechaza y, por tanto, no lo practicará más”.

Además, el Gobierno afirma que “fue el Eln quien suspendió las sesiones de la submesa de participación por negarse a discutir el tema del secuestro”, dice el texto.

Al respecto, el jefe del equipo negociador con el Eln, Juan Camilo Restrepo, escribió en su cuenta de Twitter: “Qué ceguera por parte del Eln; no solo quebrantan el DIH que dicen respetar, sino que cada vez se alienan más de opinión pública”. Y agregó que “las actuaciones delincuenciales asociadas al secuestro que continúa haciendo el Eln son indefensables”.

Restrepo acompañó este mensaje con una noticia en la que la Diócesis de la localidad de Cartago (suroeste) le pide a esa guerrilla que libere al ganadero Orlando Patiño Pérez, presuntamente secuestrado hace una semana en El Cairo.

El pronunciamiento del Gobierno se da en medio de nuevos hostigamiento de este grupo guerrillero contra la Fuerza Pública que dejaron como resultado un soldado muerto y otro más herido.

Los hechos ocurrieron en la noche del jueves en la vereda La Cuchilla, en jurisdicción del municipio de Caloto, Cauca. Los soldados fueron emboscados por integrantes de la compañía Milton Hernández Ortiz, del frente Manuel Vásquez Castaño de esa guerrilla, lo que generó un enfrentamiento.

En esta incursión armada perdió la vida el soldado profesional John Jairo Plazas Banguera y resultó herido el soldado profesional Andrés Pérez Bolaños, quien fue trasladado a la clínica Valle del Lilí, en el sur de la ciudad de Cali.

El Ejército adelanta operativos para capturar a los milicianos.

El Tiempo


“El Eln debe decir si respalda o rechaza el secuestro”: Gobierno

La delegación de paz del Gobierno en la mesa de diálogos con el Eln respondió a los señalamientos hechos por esa guerrilla respecto a los pocos avances que se han dado en el tema de participación de la sociedad civil en la negociación.

Un fuerte respuesta dio este viernes la delegación de paz del Gobierno a las afirmaciones hechas por el Eln en una carta dirigida a tres organizaciones sociales, en la que sostenía  que las demoras en la discusión y consecución de un acuerdo sobre el tema de participación de la sociedad civil en la mesa de diálogos eran, en buena parte, culpa del Gobierno pues éste había ” condicionado cualquier avance sobre la participación, a una imposición unilateral sobre el tema de las retenciones” y había  decidido romper con la bilateralidad del proceso olvidando que en el mismo actúan dos partes y que todo debía ser acordado.

Señalamiento que de inmediato fue desmentido por la delegación del Gobierno  a través de una carta enviada a las mismas organizaciones sociales – Red Prodepaz, Mesa Social para la paz, Por una paz completa– a las que el Eln les había escrito. ” Quisiéramos hacer unas precisiones en relación con la carta enviada a ustedes esta semana por parte de la delegación de paz del Eln”, reza el inicio de la misiva en la que se explica que no se ha habido ninguna imposición pues como quedó acordado en el Marco de Referencia Común pactado por las partes durante la primera ronda de conversaciones, el punto de dinámicas y acciones humanitarias está regido por el Derecho Internacional Humanitario.

“Esto significa que nos hemos puesto de acuerdo en que la guía de las acciones unilaterales que deben adoptar las partes, y los acuerdos a que se llegue, deben tener como objetivo insoslayable el cumplimiento de los postulados del Derecho Internacional Humanitario, vale decir, el articulo 3 Común y Protocolos I y II Adicionales a los Convenios de Ginebra de 1949“, explica la delegación del Gobierno al señalar que el artículo tercero común prohíbe el secuestro. “En ese sentido, si de imposiciones se tratase, sería el DIH, no el Gobierno, el que “impondría” perentoriamente la cesación de la práctica del secuestro, y el que exigiría al ELN que esta cesación fuese el resultado de una decisión unilateral”, agrega.

El Gobierno aseguró, además, que espera que el Eln sea consecuente “con el solemne compromiso que ha adquirido al suscribir el citado marco referencial, dé la discusión sobre el secuestro en la mesa de conversaciones y allí diga si respalda el secuestro, porque lo considera útil políticamente, económicamente o, simplemente, una pretendida herramienta de negociación, o si lo rechaza y, por tanto, no lo practicará más”

Sobre los pocos avances en el tema de participación de la sociedad civil en los diálogos, la delegación de paz de Gobierno sostuvo que si bien es cierto que se llegó a un acuerdo para realizar audiencias preparatorias para recibir ideas y propuestas -como lo señaló el Eln en la carta a las organizaciones sociales- no es verdad que las discusiones se hayan estancado por culpa del Gobierno. “Fue el ELN y no el Gobierno, quien suspendió las sesiones de la sub-mesa de participación por negarse a discutir, en la otra sub-mesa, el tema del secuestro”, señala el texto insistiendo en que los temas de la agenda no se deben congelar “por la falta de voluntad política de discutir el secuestro”.

El Espectador