Roberto Conde, exvicecanciller uruguayo: “EEUU y la OEA no están jugando al rol de mediador; se está optando por atacar directamente al gobierno venezolano”

El ex vicecanciller Roberto Conde planteó que “o hay un gran armisticio político en Venezuela entre los venezolanos, o va a ver un enfrentamiento brutal y una intervención extranjera”. Entrevistado ayer en República Radio, Conde cuestionó con dureza el papel que Estados Unidos tiene a su juicio en la crisis de Venezuela así como el rol de la OEA.

“OEA debería estar ayudando a la paz y lo que está haciendo es afirmando leña al fuego, claramente está en un rol de estrategia definida por EEUU”, afirmó. Advirtió que en el momento actual el “régimen” del presidente Nicolás Maduro “comienza a desplazarse lentamente hacia un proceso de militarización” donde “claramente no hay un régimen nítidamente democrático” y agregó que el gobierno uruguayo “ya no puede evitar reclamar en los organismos internacionales en conjunto con los demás países que haya garantía de paz”.

Queremos conocer su opinión sobre los hechos de Venezuela

Se trata de una situación extremadamente compleja, no es novedad, pero tiene una mezcla explosiva de componentes internos y externos.

Allí está jugando la lucha política interna en su máxima intensidad y componentes geopolíticos de orden internacional, también en este momento de alta intensidad se están determinando rumbos, por ejemplo, la política internacional de petróleo, esa tensión permanente entre la política de la OPEP y la política norteamericana, la generación del gas a bajo costo, el control que pese a todo EEUU quiere tener sobre el petróleo venezolano que es la principal reserva conocida en el continente.

Hay una visión geopolítica por EEUU que marca claramente que Venezuela es un componente desde su área de seguridad estratégica, por algo Obama -sin que la gente sepa mucho por qué, incluso nos sorprendió a los que trabajábamos en este ambiente diplomático y político- declaró que Venezuela era un riesgo de alta gravedad.

Eso marca claramente lo que los venezolanos o el gobierno de Maduro llaman la política injerencista norteamericana, que no es nueva, es la misma política imperialista norteamericana que se ha manifestado de mil maneras.

Ahora, también son socios Venezuela y EEUU…

Chavez tenía un acuerdo muy claro sabiendo que el botón rojo que no podía apretar era cortar los abastecimientos de petróleo a EEUU, porque ello significaba la invasión inmediata. Esto era clarísimo, y Chávez como gran estratega político-militar que era lo tenía muy claro.

Y Venezuela lo tiene muy claro hoy, entonces la pregunta es: por qué, a pesar de que Venezuela no está arriesgando el abastecimiento de petróleo a EEUU porque sabe que no lo puede hacer, EEUU tiene esta conducta tan hostil, ese es el primer planteamiento.

¿Cómo está observando la actuación del gobierno uruguayo?

Bueno, el otro componente es el componente interno venezolano que obliga a todos los países, digo obliga porque estamos unidos por tratados, Mercosur es un tratado Unasur es un tratado, la OEA es un tratado por tanto estamos obligados a pronunciarnos si queremos que estos organismos internacionales tengan alguna vibra a algún sentido, en lo contrario carecerían de sentido.

Pero ha sido lamentable la actuación de estos organismos Unasur gobiernos de derecha la han hundido y la derecha sudamericana en una actitud servil a la visión geopolítica global de América del Norte ha optado por hundir a la Unasur y ese es uno de los crímenes históricos más grandes de los gobiernos de derecha que están cometiendo en este momento.

Y Mercosur, como todos sabemos quiere ser reducido a una zona de libre comercio, sin políticas, sin integración real, y mucho menos sin integración de nuestros países de modo que se usa más como gestualidad política más que por otra cosa. Pero era importante para los gobiernos de derecha fusionar a Venezuela.

Yo creo que Uruguay tomó una actitud que intentó ser equilibrada, se opuso a la expulsión y creo que lo hizo muy bien, se opuso a la suspensión y creo que lo hizo muy bien. Pero en el momento actual ya cuando el régimen de Maduro comienza a desplazarse lentamente a un proceso de militarización claramente no hay un régimen nítidamente democrático y el gobierno uruguayo ya no puede evitar reclamar en los organismos internacionales en conjunto con los demás países que haya garantía de paz.

¿Se convirtió entonces en un régimen cívico-militar?

Bueno, a ver, hay que tener cuidado, yo uso a veces la palabra régimen y hay que tener cuidado en usarla pero yo la uso conscientemente no distraídamente, yo creo que lo que tenemos en Venezuela no es simplemente un gobierno, es un régimen y que tiene un alto componente militar.

No se podría entender la cuestión venezolana hoy sin la concepción de política internacional que tiene la fuerza armada bolivariana. Si bien nosotros somos gente del ambiente socialista sabemos que el mercado, no es la solución para la sociedad de hoy anular la vía económica poniéndolo todo bajo la gestión voluntarista del Estado y menos aún de la fuerza armada eso irremediablemente conduce a la paralización económica que es el precio que están pagando.

Usted hablaba de la estrategia de Chávez ¿a usted le parece que Maduro está a la altura de las circunstancias?

Es evidente que ni Maduro ni ninguno de los líderes actuales de la revolución tiene la altísima capacidad de Chávez. Pero esperamos que los colectivos sustituyeran el inmenso liderazgo de Chávez no ha ocurrido así hasta ahora. Yo creo que hay un empobrecimiento de la logística de la revolución y que están caminando por un rumbo de aislamiento internacional con lo cual eso va estrechando las bases políticas de supervivencia. Entonces el gobierno de Maduro está estrechando los lazos como digo, y yo lo veo como un debilitamiento a largo plazo.

“Esquemas groseros”

Para usted ¿qué hay en Venezuela una democracia con problemas o una dictadura con parches seudo- democráticos como dijo el diputado Ope Pasquet?

El diputado es un hábil declarante, he estado con él en el Senado y utiliza esos esquemas, sé que no lo hace de ignorante, capaz que conoce el escenario internacional, pero utiliza estos esquemas groseros para provocar, no tenemos que entrar en esas provocaciones lo que hay en Venezuela son regímenes muy complejos de una situación democrática bajo circunstancias con presiones y circunstancias excepcionales.

No cabe duda de que hay una presión imperialista brutal, en la región económica tampoco no cabe duda de que hay un régimen interno que no está respetando toda las garantías individuales y que en este momento comienzan a aparecer momentos preocupantes en limitación de la libertad de expresión y de llamado a tomar las armas y entonces no logran controlar esto que va a desempeñar un régimen que no tiene futuro.

¿Cómo ve usted el papel de la oposición uruguaya en este tema?

Lo voy a decir claramente: la oposición uruguaya es pro- norteamericana; yo he discutido 15 años con ellos en el Parlamento de modo que no solo he leído la historia del pensamiento político sino que los conozco. Son directamente pro-norteamericanos, de modo que no van a escapar a esa determinante histórica, todo lo que hagan va a ir en esa dirección.

“Almagro está equivocado”

Usted hablaba de presiones desde afuera ¿cómo ve la actuación de la OEA y de Almagro en particular?

Bueno, yo ya lo he dicho muchas veces así que se los repito a ustedes con absoluta tranquilidad. Almagro está completamente equivocado no es el rol de secretario general de la OEA y la OEA en este momento no está actuando bien.

Venezuela en este momento ha optado por una política que no combina, no coordina, poner plazos, de amenazar a Venezuela, es decir, no ha actuado como un mediador dispuesto a ayudar a las partes que están enfrentadas, sino como un actor que ya ha condenado al gobierno venezolano y quiere desplazar por tanto esa no es la posición que debería tener la OEA en el momento actual.

Tendría que utilizar los máximos recursos para negociar, aquí hemos llegado a un punto que no hay vuelta atrás, no hay un armisticio político, digo armisticio y no solo acuerdo porque es algo más complejo que un acuerdo.

Ahora Uruguay acompaña las decisiones de la OEA el gobierno de Vázquez

Uruguay, fue amenazado por Brasil cuando se negó a expulsar a Venezuela. Amenazado con no se va a comprar aquello. De cualquier manera me parece que es claro esto Uruguay no puede adaptarse a la necesidad de condenar las decisiones de Venezuela porque como dije bien estamos viviendo frente a un régimen democrático que puede desempeñarse en cualquier momento en régimen de fuerza, por lo tanto Uruguay hace bien al firmar declaraciones advirtiendo esto pidiendo paz y elecciones.

Uruguay lo que no puede es desconocer que hoy EEUU y la OEA no están jugando al rol de mediador; se está optando por atacar directamente al gobierno venezolano, y eso sí es un límite que Uruguay no dejaría pasar.

La República