Peña Nieto, ¿ya te enteraste lo que andan diciendo de México? – Por Rafael Cuevas Molina

No quiero ser alarmista ni perturbar tu sueño, estimado Peña, pero las cosas que se anda diciendo de México por ahí son terribles y tú, como su presidente, deberías ponerle atención, no vaya a ser que alguna resulte cierta y después se comente que no hiciste nada por arreglar las cosas.

Se dice, mira tú, que en el Estado de Guerrero secuestraron hace más de un año a 43 estudiantes para maestros, normalistas como le dicen por allá, y que los mataron a todos sin dejar la más mínima huella. Parece, según dicen las malas lenguas, que fueron las mismas autoridades las que metieron sus manos sucias en esos enredos, que fueron ellas las que los hostigaron, persiguieron y capturaron y luego, ya con ellos en sus manos, los torturaron, mataron y quemaron, como si de seres sin corazón ni alma se tratara.

¡No puede ser, Peña, ¿será posible?! Porque el cuento no se queda ahí. Según se rumorea, en todo ese lío había intereses de políticos corrompidos por el tráfico de drogas y otras linduras por el estilo.

Y lo peor, Peña, es que dicen que los padres de estos muchachos y muchos más que los apoyan, llegaron hasta la mismita Casa de los Pinos para dejarte las cosas claras y tú, con cara de asustado, les dijiste que tu gobierno haría todo lo posible para esclarecer los hechos, pero hasta el momento nada.

Así dicen que están las cosas, Peña, gachas, feas y medio oscuras. Igual se llenan la boca con lo miles de migrantes que dicen que han encontrado la muerte en tu suelo natal, en ese hermoso y extenso México, que parece que cada vez les cuesta más atravesar a quienes van camino del Norte para ver si logran mandar algo para los frijolitos de los que se quedaron.

Los números que dan los que murmuran de ti y tu gobierno dan miedo, Peña; es como si se hubiera desatado una guerra contra esa pobre gente que, además de no tener nada, terminan perseguidos y maltratados, cuando no muertos y enterrados en fosas comunes en donde ni una equis les ponen en la tumba.

¿Ya ya viste cómo se está cambiando de lugar de residencia la gente? Es impresionante, Peña, uno ya no sabe ni qué pensar. Es que parece que la guerra entre las bandas de narcotraficantes no deja en paz a nadie.

Andan mostrando unas fotos terribles, presi, de gente descuartizada, decapitados, pedazos de cuerpos tirados por todas partes y letreros que amenazan con hacer cosas peores con quien se les atraviese por el camino.

Pero lo peor, mi estimado, es que dicen que los de tu gobierno, que deberían estar combatiendo todo eso, andan todos mezclados con ellos, con los narcotraficantes, y que sacan su tajada de las idas y venidas de la droga, pero no solo de eso, porque también hablan de armas.

¡Cómo ha de andar sintiendo nerviosa doña Angélica, tu esposa! Ella, a la que solo le ha gustado siempre la ropa linda y las casas confortables. Si lo sabremos todos después del bochinche que les armaron por lo de su casita.

Y para terminar de armar el bochinche, vienen esos ingleses del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos y dicen que México es el segundo país más violento del mundo. ¡Dios mío! Cómo si no tuvieras suficientes problemas con eso de la privatización del petróleo, la reforma educativa para apretarle las tuercas a esos maestros vagos y la subida en las encuestas de López Obrador.

Imagínate, México solo detrás de Siria, y eso que, según dicen en ese informe, los mexicanos lo han logrado sin cañones ni aviones de propulsión a chorro.

Está seria la cosa, Peña, más bien está que arde. Ten cuidado, no vaya a ser que tus compatriotas te pasen la factura. En ellos pienso, no en tus vecinos que son pocos y adinerados, sino en los millones que cada vez la ven más a cuadritos.

Afortunadamente no todo está tan color de hormiga, y eso estoy seguro que te da un buen respiro: la Deutsche Welle, Televisión Internacional de España, Reuters, CNN y otros amigos del montón no se han dado cuenta y no la agarrado contra ti y tu gobierno como han hecho con Venezuela y Maduro.
Pero no te descuides, Peña, porque, como ya sabes, a la par tuya está el tío Trump, y en ese no se puede confiar.

(*) Escritor, filósofo, pintor, investigador y profesor universitario nacido en Guatemala. Ha publicado tres novelas y cuentos y poemas en revistas. Es catedrático e investigador del Instituto de Estudios Latinoamericanos (Idela) de la Universidad de Costa Rica y presidente AUNA-Costa Rica.