Los gobiernos y los discapacitados en América Latina y el Caribe (Por Rocío Alcántara, especial para NODAL)

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Las pensiones no contributivas a la invalidez impulsadas por los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner no parecen tener cabida en el gobierno de Mauricio Macri. Así lo ha demostrado el presidente, que ya ha eliminado unas 170.000ayudas asignadas a este fin, 90.000 de las cuales fueron dadas de baja en 2016, yalrededor de 80.000 desde enero de este año.

Con el argumento de mantener un déficit fiscal del 4,2% para 2017, la polémica medida está amparada por el decreto de 1997, que establece que la ayuda asistencial puede ser dada sólo en caso de extrema indigencia.

La respuesta de la sociedad argentina no ha tardado en llegar, mostrando su rechazo a la acción de del partido de gobierno –Cambiemos- en las calles. Según informa el diario Página 12, ya se han presentado dos proyectos en el Senado para dar marcha atrás a la derogación de las pensiones.Además Carolina Stanley, ministra de Desarrollo Social, ha sido convocada el próximo miércoles 28 para explicar en el Congreso la supresión de las 170.000 ayudas a la invalidez.

¿Cómo son las ayudas en otros países de América Latina y El Caribe?

En Cuba encontramos que durante el 2015, el gobierno destinó 349.832.000 pesos a la asistencia social. Esta ayuda benefició a 38.690 personas discapacitadas y a 3.931 madres de hijos que tienen discapacidad severa, según datos de la Misión Permanente de la República de Cuba ante la Oficina de la ONU en Ginebra. En México, para las personas con discapacidad que viven en la capital -que se calcula son unas 70.688- se ha asignado un presupuesto total de 642.553.920 pesos, según la Agencia de Gestión Humana de Ciudad de México.

En el caso de Chile, la Pensión Básica Solidaria por invalidez, permite que las personas entre 18 y 65 años que padecen discapacidad puedan beneficiarse de 102.897 pesos, unos 155 dólares aproximadamente. Por otro lado, en Colombiase ha aprobado recientemente la implementación de proyectos que mejoren la calidad de vida de las personas discapacitadas. Aquí, el monto de la pensión por invalidez puede ser del 45% del ingreso base de liquidación, aumentando un 1,5% por cada 50 semanas de cotización superiores a las primeras 500 semanas; o del 54% del ingreso base de liquidación, incrementando un 2% por cada 50 semanas de cotización acreditadas con posterioridad a las primeras 800 semanas.

Ecuador, un caso reseñable

La figura del recién electo presidente Lenin Moreno es esencial en lo que se refiere a los derechos de los discapacitados en Ecuador y América Latina. Moreno, que perdió la movilidad de sus piernas en 1998 por un disparo en la espalda, impulsó durante su vicepresidencia en el gobierno de Rafael Correa políticas públicas que beneficiaran a personas con algún tipo de limitación física o intelectual. Durante el gobierno de Correa se aumentó el presupuesto destinado a mejorar su calidad de vida, con medidas como la facilitación del acceso a las instalaciones públicas. Además, sus derechos quedaron plasmados en la Constitución que se aprobó en el año 2008, donde se recogió que “los actos que incurran en cualquier forma de abuso, trato inhumano o degradante y discriminación por motivos de discapacidad” serían sancionado por la ley.

El mismo año en que se aprobó la nueva Constitución, Ecuador ratificó la convención sobre los derechos de las personas con discapacidad de la ONU, convirtiéndose en el vigésimo país en hacerlo.

Una de las acciones más popularesllevada a cabo por el entonces vicepresidente fue la elaboración de un censo detallado de discapacitados, con datos como dónde se encuentran, cómo se encuentran y qué necesidades requieren. Según una información del New York Times, en un discurso para las Naciones Unidas en 2010, Moreno destacó que al recoger los datos de la población, no pudieron llegar a imaginar lo que iban a encontrar:“seres humanos abandonados en huecos en la tierra, en jaulas, con el silencio como compañía y la muerte como única esperanza”.

Las medidas impulsadas por Lenin Moreno enese periodo le llevaron a ocupar después el cargo de enviado especial del secretario de la ONU sobre Discapacidad y Accesibilidad entre los años 2014 y 2016. Durante ese tiempo, se dedicó a trabajar con gobiernos de otros países, así como con organismos y empresas, para promover la implementación de medidas que velen por los derechos humanos de las personas con discapacidad. Su actividad estuvo centrada en lograr la ratificación universal y el respaldo de La Convención sobre los Derechos Humanos de las Personas con Discapacidad, aprobada años antes, en diciembre de 2006. Moreno trabajó para conseguir que diferentes países mejoraran el acceso a la educación, a servicios de salud especializados y al trabajo, fomentando la inclusión.Cuando fue elegido presidente este año su labor fue elogiada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, quien destacó su “profundo respeto por su valiosa contribución a la integración de personas con discapacidades a través de políticas nacionales y de cooperación internacional”.

Aún queda un largo camino por recorrer

La Organización Panamericana de la Salud indicó en 2014 que en la región hay 140 millones de personas discapacitadas, y solo un 3% de ellas con acceso a servicios de rehabilitación. Además, el mismo informe señalaba que más de un millón de personas discapacitadas tienen un alto grado de dependencia de otra persona para su vida diaria.La Asamblea General de la ONU aprobó hace dos años la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, destinada, entre otras acciones, “a construir sociedades pacíficas, justas e inclusivas” y a “proteger los derechos humanos”. La eliminación de 70.000 pensiones, llevada a cabo por el gobierno de Argentina, no parece seguir esta senda de integración de las personas con discapacidad.

(*) Periodista de la Universidad de Sevilla.


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