Paraguay: reclaman justicia a cinco años de la Masacre de Curuguaty, que desencadenó la destitución de Lugo

Contexto Nodal
En julio de 2016, un tribunal paraguayo condenó a 11 campesinos con penas de entre cuatro y 30 años de cárcel por la denominada Masacre de Curuguaty, ocurrida el 15 de junio de 2012. Ese día, más de 300 policías desalojaron a unos 70 campesinos de unas tierras en litigio entre el Estado y una empresa. En el enfrentamiento fallecieron 11 campesinos y seis policías. El hecho sirvió de pretexto para que se diera, una semana después, el golpe parlamentario que destituyó a Fernando Lugo. La Justicia paraguaya solo investigó la muerte de los policías, lo que generó un fuerte repudio en amplios sectores del Paraguay.

Dirigentes campesinos realizan protesta

Como parte del quinto aniversario de la masacre de Curuguaty, el Congreso Democrático del Pueblo (CDP) realizó varios actos en el centro de Asunción, entre ellos una manifestación con carteles y pancartas con volanteada en los semáforos de la intersección de las calles Brasil y Luis Alberto de Herrera.

Luis Flecha, vocero del CDP y miembro del Partido Paraguay Pyahura (PPP), indicó que llegaron a realizar varios actos en estos días de recordación para no dejar que la memoria de los caídos muera, enfatizando que la problemática de la lucha por la tierra no es solo un problema del campesinado, sino que afecta al desarrollo nacional.

“Se cumplirán cinco años de la mayor masacre en nuestro país de la lucha por conquistar una tierra para el pueblo paraguayo. Consideramos que no hay que olvidar este acto, que sea ejemplo de resistencia y lucha en defensa de la soberanía”, indicó Flecha.

Insistió en que no hay que olvidar que quienes condenaron a los campesinos son los verdaderos culpables de la masacre de Marina Cué, ya que los condenados la única culpa que tenían era de querer un pedazo de tierra.

Lo importante para los del CDP es demostrar y contar a todos sobre lo que ocurrió el 15 de junio de 2012, donde se produjo la muerte de once campesinos y seis policías. Recordar que Marina Cué, que pertenece al Estado paraguayo, fue usurpada por la firma Campos Morombí, de la familia Riquelme, y son los que solicitaron el procedimiento policial que derivó en la masacre.

Aquel procedimiento policial se ordenó desde el Ministerio del Interior, con Carlos Filizzola al frente, y cuando el comandante de la Policía era Paulino Rojas.

Última Hora


Un encadenamiento simbólico

Familiares de los presos por la masacre de Curuguaty en la mañana de ayer se encadenaron de forma simbólica frente al Palacio de Justicia, como parte de los actos de la vigilia que llevan desde hace tres días.

Estas movilizaciones culminarán hoy que se cumplen 5 años de la masacre en Marina Cue, donde murieron 11 campesinos y seis policías en el 2012 y que desencadenó la destitución del entonces presidente de la República, Fernando Lugo.

Los manifestantes señalaron que pondrán en escena obras de teatro en las que rememorarán como se dieron los hechos aquel día de la masacre.

Guillermina Kanonnikoff, una de las voceras del grupo, señaló que se encadenaron en forma simbólica esperando que se haga justicia con los presos.

También dijo que van a recurrir a la justicia para rever las injustas condenas a los campesinos y que si no son oídos en nuestros tribunales, recurrirán a instancias internacionales.

Hoy se tienen previstos varios actos también en la zona de Marinas Cué, según se informó.

ABC


Matanza de Marina Cué, la tragedia que marcó a fuego a protagonistas

Lo que iba a ser un allanamiento para la incautación de armas de fuego, que la Fiscalía planeó realizar acompañada por una dotación policial, acabó como uno de los enfrentamientos más trágicos entre policías y campesinos ocurridos en suelo paraguayo. Murieron once labriegos y seis uniformados, y una semana después el entonces presidente Fernando Lugo fue destituido mediante juicio político.

Entre los sobrevivientes en las filas policiales están los suboficiales César Medina, Melanio Gómez, Alcides Benítez, Antonio Gaona, Mariano Ojeda, Nelson Zaracho, Julio César Báez, Francisco Morínigo y Evelio Riquelme, quienes acusaron disparos. Ojeda perdió la vista, Zaracho tuvo que ser sometido a una cirugía de reconstrucción de parte del rostro, mientras que Morínigo estuvo muy grave.

Los agentes heridos en servicio dejaron de percibir desde hace un año el plus equivalente al 25 por ciento de sus salarios, que por ley debían recibir, según se supo en filas policiales. Los afectados no quieren hablar de eso, aunque una fuente confirmó que en la Policía Nacional se están priorizando otros gastos.

El suboficial Fredy Toledo sostuvo que tuvo que recurrir a un tratamiento sicológico para superar el trauma. Indicó que durante la noche se repetían en sus sueños las imágenes de la escena. Vio morir a varios de sus compañeros con quienes compartía el día a día y tuvieron que auxiliar a otros que cayeron heridos.

“Mañana (por hoy) van a ser cinco años de que volví a nacer”, señaló. “Estuve entre los diez agentes del grupo táctico que ingresamos detrás de (Erven) Lovera y el grupo que se adelantó para conversar con los campesinos. Nos salvamos porque Dios es grande. Vimos caer al jefe y los otros, y escuchamos los pedidos de auxilio de los camaradas baleados, los disparos zumbaban cerca de nosotros”, recordó. Toledo sostiene que sigue contactando con la familia de su camarada fallecido, el suboficial Juan Gabriel Godoy, pero que perdió comunicación con los demás.

Vigilia y casación

Los familiares de los condenados por la masacre de Curuguaty hacen vigilia a la espera de conmemorar los 5 años del suceso ocurrido en Marina Cué. Reclaman justicia para los condenados. Paralelamente, los abogados Jorge Bogarín y Raúl Caballero presentarán hoy el recurso extraordinario de casación en contra de las sentencias que condenaron a los acusados. Ayer, Guillermina Kanonnikoff estuvo junto con Karina Godoy, esposa del condenado Arnaldo Quintana; el padre de este, Jacinto Quintana; Ramona González, encadenados frente a tribunales.

Dirigentes campesinos realizan protesta

Como parte del quinto aniversario de la masacre de Curuguaty, el Congreso Democrático del Pueblo (CDP) realizó varios actos en el centro de Asunción, entre ellos una manifestación con carteles y pancartas con volanteada en los semáforos de la intersección de las calles Brasil y Luis Alberto de Herrera.

Luis Flecha, vocero del CDP y miembro del Partido Paraguay Pyahura (PPP), indicó que llegaron a realizar varios actos en estos días de recordación para no dejar que la memoria de los caídos muera, enfatizando que la problemática de la lucha por la tierra no es solo un problema del campesinado, sino que afecta al desarrollo nacional.

“Se cumplirán cinco años de la mayor masacre en nuestro país de la lucha por conquistar una tierra para el pueblo paraguayo. Consideramos que no hay que olvidar este acto, que sea ejemplo de resistencia y lucha en defensa de la soberanía”, indicó Flecha.

Insistió en que no hay que olvidar que quienes condenaron a los campesinos son los verdaderos culpables de la masacre de Marina Cué, ya que los condenados la única culpa que tenían era de querer un pedazo de tierra.

Lo importante para los del CDP es demostrar y contar a todos sobre lo que ocurrió el 15 de junio de 2012, donde se produjo la muerte de once campesinos y seis policías. Recordar que Marina Cué, que pertenece al Estado paraguayo, fue usurpada por la firma Campos Morombí, de la familia Riquelme, y son los que solicitaron el procedimiento policial que derivó en la masacre.

Aquel procedimiento policial se ordenó desde el Ministerio del Interior, con Carlos Filizzola al frente, y cuando el comandante de la Policía era Paulino Rojas.

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Caso Curuguaty: “Es muy grande la impotencia ante tanta injusticia”

Liza Meyer de ‘Todos Somos Curuguaty’ se refirió a las actividades por los cinco años de la masacre y la situación de los condenados y familiares de las víctimas que esperan justicia. “En este país no existe estado de derecho, no existen garantías, hay un sinfín de irregularidades”.

Dijo que las familias están fuertes, pero se quiebran al recordar a sus familiares. “Es muy terrible lo que está pasando. Llama mucho la atención el caso porque esto lo mira el mundo entero”.

Comentó que ayer a las 19.00 se realizó un conversatorio “A 5 años de la Masacre de Curuguaty” en el aula magna de la Universidad Católica de Asunción (UCA).

Agregó que hoy habrá una recordación con un Teatro en la explanada del Palacio y para las 11:00 se prevé una visita y serenata a los presos en Tacumbú.

masacre curuguaty

Ñanduti