Aminorando tensiones – El Deber, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Ha culminado la reunión del Comité de Fronteras boliviano-chileno que tuvo lugar en esta capital oriental. Por el terreno abonado de rispideces sobre el que viene transitando la relación bilateral, fue, en principio, un encuentro cargado de tensiones pero, felizmente, el clima de cooperación y de respeto terminó acompañando la reunión de Santa Cruz de la Sierra, un espacio en el que los diplomáticos hicieron su trabajo, alejados de las urticantes declaraciones políticas. Los participantes destacaron el buen ambiente en que la cita tuvo lugar y emplearon frases recurrentes como “reunión fructífera”, “alto espíritu de cooperación”, entre otras.

Tal como lo anticipamos en un anterior editorial, tenemos el firme convencimiento de que este ha sido un paso que permitirá aminorar tensiones y mejorará las preocupantes condiciones existentes en el espacio fronterizo entre los dos países. También creará mejores condiciones para un potencial diálogo bilateral en otros niveles que pronto deberá iniciarse, al margen de los procesos legales en curso entre Chile y Bolivia que son de conocimiento público. Casi al mismo tiempo, el presidente Evo Morales ofreció diálogo con La Moneda en Palacio Quemado. Esta reunión del Comité de Fronteras se retomó luego de los últimos incidentes. La última reunión anterior fue en 2011.

Recordemos la expresión oficial. El Comité de Fronteras constituye un foro apropiado para el tratamiento de temas limítrofes de interés común. Su objeto radica en promover la facilitación y la coordinación fronteriza mediante la formulación de recomendaciones para la adopción de medidas que aminoren situaciones de fricción y solucionen problemas en el lugar sin que estos lleguen a otros niveles o se publiciten creando un clima negativo para las partes.

Se ha fijado una nueva reunión del Comité para octubre. Si bien no se aprobaron algunas propuestas sí se logró consenso en otras. Ambas delegaciones ponderaron el clima fructífero de la reunión.

Un ex canciller expresó que Chile y Bolivia deben manejarse con la inflexibilidad de la geografía; viven compartiendo una frontera que tiene que ser lugar de entendimientos, no de fricciones. La reanudación del Comité de Fronteras apunta en ese positivo camino.

Pronto se conocerá el alcance de los acuerdos establecidos en el seno del Comité de Fronteras. Ojalá se solucionen paulatinamente temas agudos como el contrabando, robos de vehículos, narcotráfico y se eviten roces o incidentes. El camino del diálogo ha sido abierto y eso es muy importante.

El Deber