Costa Rica pide en La Haya desestimar argumentos de Nicaragua sobre delimitación marítima

Costa Rica culminó este lunes su participación oral en las audiencias públicas en La Haya sobre litigios fronterizos con Nicaragua, pidiendo a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que rechace las “posiciones extremas” nicaragüenses sobre delimitación marítima y reiteró su decisión de respetar el fallo de los jueces.

Aunque el equipo jurídico costarricense estará presente en el cierre de los argumentos nicaragüenses, su parte del debate ha terminado en los casos “Delimitación Marítima en el Mar Caribe y el Océano Pacífico y el de “Delimitación Terrestre en la parte Norte de Isla Portillos”.

Sobre el primer caso, el abogado británico miembro del equipo jurídico costarricense, Samuel Wordsworth, hizo ver a la Corte que Nicaragua no había podido probar la existencia de ninguna autoridad en derecho internacional que aceptara que una península, como la de Nicoya (ubicada en el pacífico norte de Costa Rica), podía ser descartada como un territorio relevante en la delimitación marítima.

Así mismo, Wordsworth abogó para que “posiciones extremas, como la de Nicaragua”, no tengan ningún peso a la hora en que se efectúe la delimitación en el Océano Pacífico.

Esto porque Nicaragua pide que las fronteras marítimas en el Caribe y en el Pacífico, sean trazadas en una línea perpendicular a la costa desde el punto de delimitación elegido, sin tomar en cuenta la geografía de la Península de Nicoya en el Pacífico y mostrando ejemplos de anteriores resoluciones de Naciones Unidas en ese sentido.

Nicaragua también pide que en el Atlántico la frontera sea delimitada a partir del Laudo Alexander, firmado por ambos países hace 120 años, pero que también se tome en cuenta un tratado entre Costa Rica y Colombia de 1977.

Esto último para que no se afecte territorio marítimo nicaragüense ganado también en La Haya en 2012 a los colombianos.
Costa Rica se opone, por su parte, a que esas fronteras se dibujen así, y arguye que deben trazarse mediante una proyección radial desde el punto de delimitación elegido. Además, que en el caribe la línea sea fijada a partir de la boca del río San Juan, la cual se ha movido hacia al norte a través del tiempo.

El abogado argentino, Marcelo Kohen, también defensor de Costa Rica, mostró hoy que la posición de Nicaragua en el Mar Caribe es inadmisible, específicamente sobre la tesis de que puede derivar derechos de tratados de los que no forma parte, en referencia al acuerdo de 1977 no ratificado entre el país que representa con Colombia.

Sobre la instalación de un precario campamento militar nicaragüense en una porción de playa en el Caribe, correspondiente al segundo caso, el Embajador de Costa Rica en Países Bajos, Sergio Ugalde, hizo ver que Nicaragua había prácticamente aceptado, durante la primera ronda de argumentos orales, que su campamento militar estaba en la playa de Isla Portillos y no en una franja de arena frente a la Laguna de Harbor Head.

Sobre el campamento militar

El Embajador tico concluyó diciendo que “el campamento (militar) quizá sea pequeño, la incursión no es profunda, pero (sin duda) esta es una acción militar deliberada”.

En su presentación de cierre, el agente costarricense, Edgar Ugalde Álvarez, reiteró el compromiso de Costa Rica de respetar la decisión que el alto tribunal tome y abogó para que Nicaragua también la respete.

El Canciller costarricense, Manuel González, manifestó la confianza del Gobierno de Costa Rica en el derecho internacional, y se mostró confiado de que habrá una decisión que otorgue a cada país lo que en derecho les corresponde.

“Estamos muy seguros de nuestra sólida posición jurídica, pero lo más importante es lograr una determinación final sobre los límites marítimos de ambos estados. Esto dará seguridad jurídica a todos, y debe acabar con cualquier acción de reclamación en el terreno” dijo González.

Asimismo, manifestó su agradecimiento al equipo jurídico costarricense que lleva más de tres años defendiendo a su país.
Nicaragua continuará con sus argumentos de cierre el jueves. Luego la Corte se retirará a deliberar. Se espera una sentencia a finales de este año o a inicios del próximo.

La Prensa