Ecuador: la inflación anual de junio de 2017 fue la más baja desde 1970

La inflación anual de junio de 2017, que se ubicó en 0,16%, no solamente es la cifra más baja desde 1970, sino también fue el indicador que más se contrajo en la región. El dato mensual registró -0,58%.

El dato de Ecuador superó incluso a los de Chile y Brasil. En junio, ambos países registraron resultados que no se habían visto en décadas.

Brasil alcanzó en el mes pasado una deflación por primera vez en 11 años y la mayor en casi dos décadas, debido a la crisis económica que atraviesa el país y al alto índice de desem­pleo que ha desincentivado el consumo. Entre los productos y servicios que más han bajado sus precios están: alimentos, bebidas y energía.

En el caso de Chile, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) cayó a su nivel más bajo en 73 años, según la serie histórica del Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Una de las razones, señaló la entidad, es el efecto de la llamada “guerra de precios” en el mercado de transporte aéreo, que ha disminuido costos en pasajes. También bajaron los costos en alimentos y bebidas.

De otro lado están Argentina­ y Venezuela, que registran la in­flación más alta de la región.

Si bien Argentina ha logrado disminuir a la mitad del indicador este año, los niveles todavía son elevados, ha manifestado el Gobierno de ese país. Mientras que Venezuela mantiene niveles récord debido a la crisis y escasez de productos.

En el caso de Ecuador, según analistas y gremios empresariales, la contracción de la inflación obedece a tres factores atípicos que se presentaron el mes pasado: la baja del IVA del 14% al 12%, la eliminación de las salvaguardias y una contracción del consumo.

Los países vecinos, que son los principales competidores de Ecuador, registran tasas de inflación más elevadas. Colombia y Perú mantienen su inflación anual entre el 2 y el 3%.

Una baja inflación, según analistas y empresarios, puede ser beneficiosa para los consumidores, porque pueden comprar a precios más económicos. Sin embargo, para una empresa el impacto depende de si compensa la reducción de precios con un aumento de ventas o si logra rebajar costos de producción.

De lo contrario, si los precios bajos se mantienen y las ventas también, las ganancias de la compañía disminuyen. Además, una baja inflación -sostuvo Vicente Albornoz, decano de la Facultad de Economía de la Universidad de las Américas (UDLA)- también puede ser una señal de que la economía de un país no anda bien debido a que el consumo cae y las empresas se ven obligadas a bajar precios para atraer compradores.

En el caso de las exportaciones del país, la caída en los precios puede ayudar a ser más competitivos comparados con Colombia y Perú, que mantienen una inflación más elevada, explicó Albornoz. No obstante, el beneficio es marginal, debido a que los costos de producción de los países vecinos son inferiores, pues cuentan con normativas que les permite manufacturar a precios mucho más bajos que en Ecuador.

Pese a las rebajas, el producto local aún no puede competir con precios reducidos de bienes importados, sobre todo de China, dijo Díaz, que ha complicado el panorama del sector.

Una inflación negativa representa un problema para el sector productivo, aseguró Patricio Alarcón, presidente de la Cámara de Comercio de Quito (CCQ), debido a que significa que el consumo todavía no se recupera y los precios aún mantienen descuentos.

En ese escenario, añadió Alarcón, las ganancias disminuyen y las empresas no pueden ampliar su producción y no se genera más empleo.

Esta pronunciada inflación negativa, a criterio del titular de la CCQ, puede ser estacional y espera que para lo que queda del año el comercio se reactive. Algunos sectores económicos han mostrado una recuperación en los meses pasados y la pregunta, dijo Alarcón , es si esa recuperación será sostenible y no solamente producto del endeudamiento por parte del Estado. ​
Los sectores productivos esperan que la situación se revierta con políticas que el Gobierno implemente.

El Comercio