Argentina: Larretasaurio Pro, el juego de Lucía – Por Carlos A. Villalba

Lucía no cumplió cinco años y, a diferencia de Antonia, no recibió de regalo un pinar entero, apenas algunas macetitas con plantas del jardín de uno de sus abuelos. Lo que sí tiene es la colección entera de dinosaurios que produjo una empresa hispano italiana con sede en Barcelona y distribuida en la Argentina por uno de los diarios de mayor tirada. Se la regalan, quincena a quincena, sus otros abuelos.

Le encantan y juega y cuenta historias y sabe que “los que comen carne son los carnívoros y si comen hojas son herbívoros y también están los omnívoros”. Como sus primos lo hicieron hace años de la mano de Parque Jurásico y, de nuevo, de sus abuelos fanáticos amateurs de velociraptors, argentinosaurios y del no menos patagónico titanosuario, la pequeña juega y aprende.

Cuenta qué es un fósil y se deleita al silabear “meteorito”, probable causante de la extinción de aquel mundo. Y, más o menos sabe, como dice la publicidad de la colección, que “Hace millones y millones de años, en la época de los dinasaurios, vivían animales gigantescos: el brontosaurio, el tiranosaurio, el triceratops, el estegosaurio…” Fue descubriendo también “cómo vivían, qué comían, cómo se defendían y cómo cuidaban a sus crías”.

Así las cosas, más de un año después de comenzada la incorporación de más y más libritos y de decenas de muñecos que reproducen a aquellos gigantes, llegó el N° 34…

Sabrá la trasnacional de obras coleccionables -uno de los grupos multimedia y comunicación más fuertes del planeta- por qué se le ocurrió mechar en la serie especímenes que habitaron la Tierra entre 208 y 65 millones de años atrás, con “papá+mamá humana”, seres que hicieron su entrada en el escenario, como máximo, hace 40.000 años.

Debería saber también que su decisión comercial le generó problemas de comprensión a la niña del relato y… al jefe de Gobierno de una de las más importantes capitales latinoamericanas.

En resumen:

Dinos: existieron hace más de 65.000.000 de años

Sapiens: (como máximo) desde hace 40.000 años

Diferencia: 64.960.000 de años entre la extinción de los primeros y la aparición de los segundos

Para la Lucía de nuestro cuento fue un golpe saber que los deliciosos muñequitos de “personas” que acababan de caer en sus manos jamás hubiesen podido montarse en un diplodoco bebé, “hervíboro” por cierto, ni tendrían que haberse escapado del garfio del “carnotauro” (se usan comillas porque así los denominó). Obvio, es una nenita y, sobre todo, no está encargada de administrar una de las megalópolis más grandes y con mayor PBI per cápita del mundo como es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, por lo tanto los superpone, es decir, ¡se divierte!

Sin embargo, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, no tuvo la suerte de la nena, o no vio Jurassic Park, o los abuelos, más bien sus hijas mayores,Manuela y Paloma, no resultaron afectas al dinomundo como para frenarlo a tiempo, y aseguró durante la apertura del 13º Congreso Nacional de Ciencia Política que el homo sapiens se enfrentó a los dinosaurios…, que se habían extinguido 65 millones de años antes de su aparición de los bípedos que empezaban a pensar.

Quizá Serena Vida, la criatura que su esposa dio a luz en enero de 2016 tenga la suerte de engancharse con los animalitos descomunales del mesozoico y logre sacarlo de ese mundo solo habitado, al menos en la Argentina, por Susana Giménez.

La desopilante teoría del lord porteño, en realidad, no fue más que una más de las prácticas orientadas por (el asesor publicitario y de imagen ecuatoriano del gobierno) Jaime Durán Barba: decir cualquier cosa con tal de no decir nada, o todo lo contrario.

Rodríguez Larreta –dijo- acababa de leer un “libro fantástico” que muestra “cómo el homo sapiens, es decir nuestra especie, se quedó con el manejo del mundo… un proceso que comenzó hace 200 mil años. No era la especie más fuerte, ni la más longeva, ni la que más se reproducía, pero fue la especie que logró la diferencia por lograr generar acción colectiva, y eso es la política”.

Tal vez algo de razón tenga; la política del PRO, su partido, es cavernaria.

*Psicólogo, investigador y periodista argentino. Asociado al Centro Latinoamericano de Análisis Estratégico (CLAE)