Honduras: buscan reducir la violencia juvenil con el uso de las TIC y replicarlo en otros países de la región

El uso de las Tecnologías de Información y Comunicación (TIC), pueden incidir en la reducción de la violencia en los países del Triángulo Norte, (Honduras, El Salvador y Guatemala), es la apreciación de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO por sus siglas en inglés), y para ello impulsan una propuesta de trabajo con varias oficinas estatales encargadas de fortalecer los derechos humanos y la protección a la niñez,  adolescencia y juventud.

Con ese propósito se reunieron con el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, Roberto Herrera Cáceres, representantes de la UNESCO, específicamente de la Oficina Regional de Ciencias para América Latina y el Caribe y abordar el tema.

Guilherme Canela, Especialista Regional de Comunicación e Información de la UNESCO en Montevideo, Uruguay, anunció el establecimiento de un programa piloto mediante el uso de las TIC. La propuesta pretende ser una contribución positiva a mediano plazo para reducir los índices de violencia juvenil en los países seleccionados.

El proyecto incluye el diseño e implementación de un programa de cursos digitales para jóvenes y de una guía interactiva sobre el uso de las TIC para prevenir la violencia, que puede ser una herramienta para la juventud, los padres, las escuelas y los responsables políticos. En la ejecución del proyecto, se trabajará con distintos socios entre los que se incluyen agencias de Naciones Unidas, gobierno, sociedad civil y organizaciones juveniles.

Esta propuesta es el punto de partida de una estrategia regional de la UNESCO para América Latina y el Caribe para promover la participación ciudadana de los jóvenes y con la puesta en marcha del proyecto se espera, por un lado, que los jóvenes, especialmente en situación de vulnerabilidad, fortalezcan sus competencias digitales y, por otra,  que las TIC se utilicen como herramientas para prevenir y combatir la violencia juvenil en los países seleccionados.

Por su parte, el Comisionado Nacional de los Derechos Humanos, dijo que la única forma de hacer llegar la mirada internacional y las recomendaciones de todos los órganos de las Naciones Unidas en función de cada uno de los países del Triángulo Norte, es trabajando a nivel local que cuando los proyectos se visualizan desde una mirada internacional a un nivel nacional abstracto no han producido resultados y que cuando a nivel nacional se deciden políticas sin tomar en cuenta el nivel local, las mismas han fracasado.

La UNESCO ha trabajado desde hace varios años en políticas de juventud en estos países, coordinando acciones con gobiernos, agencias de la ONU, organizaciones juveniles y medios de comunicación La Oficina Multipaís de la UNESCO para Centroamérica y México organizará el 17 al 19 de agosto, en Tegucigalpa, Honduras, el primer DIPLOHACK, un concurso tecnológico de carácter social dirigido a jóvenes estudiantes para el desarrollo de una solución digital que permita prevenir la violencia hacia grupos vulnerables como las mujeres, jóvenes y de la comunidad LGTBI.

DELINCUENCIA JUVENIL EN CA

En los países del Triángulo Norte hay una violencia extrema juvenil crítica que amenaza la estabilidad y el desarrollo. En El Salvador, Guatemala y Honduras, aunque las causas y las consecuencias de la violencia son diferentes en cada caso, los actos violentos y la adhesión a pandillas son cometidos principalmente por hombres jóvenes.

En El Salvador, las pandillas (“maras”) han sido identificadas como la principal amenaza para la seguridad humana. Se estima que el 50 por ciento de los jóvenes rurales entre 12 y 24 años no estudian ni trabajan situación que los convierte en objetivos potenciales de afiliación con las maras.

La existencia de maras se debe principalmente a la falta de soluciones institucionales, a las oportunidades insuficientes para un trabajo decente y productivo y a la existencia de un ambiente de vida, una cultura y relaciones de poder desiguales que fomentan la discriminación, la inseguridad, la violencia, la criminalidad y la impunidad.

En Guatemala, la violencia es un hecho cotidiano común, una de las características es que las principales víctimas de homicidios y cualquier delito en general son jóvenes. Según cifras del 2014, el 57 por ciento de las víctimas tenían entre 11 y 30 años.

Mientras tanto, en Honduras, la violencia se debe a la prevalencia de bandas armadas y narcotraficantes, una respuesta judicial inadecuada que alimenta la impunidad, la corrupción y altos niveles de pobreza y desigualdad. Informes sobre la situación de los derechos humanos en Honduras indican que el 80 por ciento de los homicidios cometidos en este país quedan impunes debido a la falta de capacidad de los organismos de investigación.

La Tribuna