Indígenas de Centroamérica piden el cese del racismo y que se respeten sus derechos

Indígenas y organismo defensores de los derechos humanos reclamaron el 9 de agosto el cese de la discriminación y racismo que afecta a los pueblos originarios de Centroamérica, en el marco del Día Internacional de los Pueblos Indígenas.

En la región, la proporción de la población indígena varía en cada país: desde Guatemala con cerca del 50 % hasta Costa Rica con alrededor del 2 %, pero su situación es bastante homogénea pues los afecta por igual la pobreza, el olvido y el racismo.

En ese contexto, el procurador de Derechos Humanos de Guatemala, Jorge de León Duque, denunció que el Estado sigue sin garantizar los derechos a los indígenas, pese a que ese compromiso forma parte los Acuerdos de Paz que se firmaron en 1996 para poner fin a una cruenta guerra civil de 36 años en la que las mayores víctimas fueron los aborígenes.

“Es necesario que el Estado retome los compromisos pendientes, tales como la lucha contra el racismo”, afirmó el ombudsman, quien destacó que el Día Internacional de los Pueblos Indígenas es una fecha “fundamental” que invita a evaluar los avances y las falencias en materia de derechos humanos para esta población.

El Observatorio de Pueblos Indígenas de Guatemala alertó por su parte que “el racismo económico y de Estado sigue y seguirá siendo una realidad en Guatemala en tanto la estructura del Estado y el modelo económico no cambie”.

En Panamá, donde cerca del 11 % de la población total es indígena, representantes de esas comunidades reclamaron al Gobierno respetar sus derechos sin imposiciones políticas y exigieron un compromiso institucional ante los flagelos sociales que los afectan.

“El Gobierno debe tener más presencia en nuestras comunidades para averiguar las necesidades y buscar soluciones a los problemas sociales que existen, pero no venir a imponer situaciones para vulnerarnos”, expresó a Efe el presidente del Consejo Nacional de la Juventud Ngäbe de Panamá, Ricardo Miranda.

El viceministro panameño de Asuntos Indígenas de Panamá, Feliciano Jiménez, reconoció a Efe que la situación de los pueblos originarios es “muy precaria”, y que tienen que pasar al menos 15 años para que las políticas empiecen a dar fruto y su calidad de vida mejore “mínimamente”.

La Defensoría de los Habitantes de Costa Rica afirmó que el país mantiene una deuda “histórica” con la población indígena, que “sigue sin disfrutar el goce pleno de sus derechos” en asuntos como la consulta previa, libre e informada; el disfrute y disposición plenos de sus tierras ancestrales y el combate de la discriminación.

Por otra parte, valoró positivamente una directriz del Gobierno emitida en marzo de 2016 para la construcción de un mecanismo de consulta entre el Gobierno y los pueblos de los 24 territorios indígenas de Costa Rica, que tiene 4,7 millones de habitantes, de los cuales 104.000 son aborígenes.

En Honduras, el estatal Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) hizo un llamamiento para que la sociedad “apoye y acompañe toda la lucha por el respeto, la dignidad y el bienestar de todos los pueblos indígenas” del país.

En un comunicado, el CONADEH también celebró la riqueza cultural y espiritual que aportan a la sociedad hondureña los pueblos originarios lenca, tawahka, maya-chortí, tolupán, nahoa, pech, misquito, garífuna (afrodescendientes) y negros de habla inglesa, que representan poco más del 10 % de los 8,7 millones de habitantes de Honduras.

En El Salvador, representantes de los pueblos indígenas pidieron al Estado que cumpla con las acciones que contempla un plan implementado desde 2014 para velar por los derechos de esa población.

Los pueblos originarios también solicitaron tomar acciones para el cumplimiento de las recomendaciones emanadas de organismos internacionales para, entre otras cosas, eliminar la discriminación racial.

El País