Manifestantes protestaron contra el ajuste impuesto por el gobierno y la Junta Fiscal de EEUU

Cientos de puertorriqueños salieron este miércoles a las calles de la capital (San Juan) para protestar por las medidas de austeridad, a medida que crece el enojo por la persistente crisis económica que ha castigado particularmente a la clase trabajadora.

Los manifestantes sostuvieron carteles que condenaban las medidas, como los nuevos impuestos, el aumento en el costo de los servicios públicos y los recortes a un sistema de pensión pública que acarrea pasivos por casi 50.000 millones de dólares.

“Abusan de nosotros los pobres trabajadores. No robamos. No fuimos corruptos”, decía el afiche de Eva Feliciano, una empleada pública jubilada, de 70 años, quien expresó que a veces no tiene suficiente dinero para hacer las compras en el supermercado para ella y su esposo.

Los manifestantes se congregaron en las afueras la oficina de la Junta de Supervisión y Administración Financiera, creada el año pasado por el Congreso de Estados Unidos para “supervisar” las finanzas de Puerto Rico, con el objetivo de “llamar la atención” de las autoridades y buscar respuestas.

“Las medidas de austeridad que se han estado aprobando afectan a todo el pueblo de Puerto Rico”, expresó Luis Pedraza, líder de un sindicato que representa a unos 20.000 trabajadores en el sector privado y público.

El Congreso estadounidense aprobó en junio pasado la Ley para la Supervisión, Administración y Estabilidad Económica de Puerto Rico (Promesa, por su sigla en inglés) que estableció la Junta de Supervisión Fiscal, la cual obligó al Ejecutivo puertorriqueño, Ricardo Rosselló, a recortar drásticamente el gasto social para atender, al menos en parte, el pago de una deuda pública de 74.000 millones de dólares.

La isla de 3,4 millones de habitantes tiene un índice de desempleo de 10 por ciento. Está en recesión desde hace una década, por lo que ha causado un éxodo de casi 450.000 personas al territorio continental de Estados Unidos.

Telesur


Sindicalista advierte sobre futuras protestas si continúan recortes

El presidente de La Unión de Trabajadores de la Industria Eléctrica y Riego (Utier), Jaime Figueroa Jaramillo, dijo ayer que las protestas continuarán mientras se sigan tomando medidas de recortes en los servicios públicos que afecten al pueblo puertorriqueño.

Figueroa Jaramillo hizo el anuncio en declaraciones a la prensa al inicio de la manifestación convocada en protesta por las medidas de austeridad impuestas por la Junta Fiscal federal, que pide reducir la jornada laboral a los empleados públicos para equilibrar las cuentas públicas.

“Están llevando al país a la pobreza”, indicó el líder sindical, para quien la reducción de la jornada laboral de 2 días por mes prevista a partir del 1 de septiembre tiene como único objetivo pagar a los tenedores de la multimillonaria deuda pública del Estado Libre Asociado, que ronda los $70,000 millones de dólares.

El sindicalista resaltó que la Junta lleva a cabo en Puerto Rico “un proceso de desmantelamiento” para privatizar sectores clave de la economía de la isla como son agua, luz, carreteras y puertos.

Figueroa Jaramillo aseguró que la Junta y el Gobierno favorecen la privatización de las corporaciones públicas de esos sectores con el objetivo de privatizarlos y así, con el dinero obtenido, pagar la deuda. Dijo que quien tome el mando de esos sectores conseguirá controlar la vida de los puertorriqueños.

Destacó que la Junta y el Gobierno pensaban que con la manifestación del pasado 1 de mayo iba a terminar la oposición a las políticas de recortes en los servicios que se prestan a la población, pero dejó claro que las protestas continuarán.

“Cada vez que la Junta habla el pueblo siente sus medidas”, aseguró, tras indicar que en el inicio de la manifestación se concentraron cerca de 3,500 afiliados del sindicato Utier.

Subrayó que espera que a la marcha, que terminará con una concentración ante las oficinas de la Junta en el distrito financiero de Hato Rey de la capital, se unan otros sectores como los maestros.

Figueroa Jaramillo dijo que el objetivo es el de llevar el mensaje ante la Junta de que el pueblo puertorriqueño no está conforme con las políticas de esa entidad de control al Ejecutivo que lidera Ricardo Rosselló.

Además, señaló que el Ejecutivo promueve la privatización de la AEE y que los apagones del sistema eléctrico no se solucionarán con nuevas plantas.

Periódico La Perla