Mike Pence y la Dignidad Nacional – Diario La Estrella de Panamá

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Las relaciones de Panamá con los Estados Unidos de América, que por muchos años estuvieron de manera significativa en el pénsum escolar, hoy registran un hito sobre el que deben dejarse sentadas algunas apreciaciones impostergables y es, principalmente, porque la visita del vicepresidente de los EE.UU. se da en un momento complejo para la región y a la vez con al menos un tema álgido en las relaciones bilaterales.

Michael Richard Pence representa a un gobierno que tiene sus propias controversias con los medios de comunicación de su país; no obstante, no escapará a su conocimiento que una decisión de la Oficina de Control de Bienes Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro de los EE.UU. tiene en riesgo de desaparición a este diario de más de 168 años de fundación y a su periódico hermano, El Siglo .

No es en defensa de los mejores intereses de Panamá que una vez más la agenda entre la nación norteña y el Istmo está centrada exclusivamente en seguridad y narcotráfico, asuntos en los cuales tenemos una posición común. Corresponde a las autoridades panameñas elevar los temas de su propio interés y en acopio del buen nivel en que se encuentran las relaciones, expresar con firmeza una posición en defensa de la libertad de expresión y salvaguarda de la pluralidad de medios de comunicación que es columna fundamental de la democracia en la patria de George Washington y, también, en la de Justo Arosemena.

De hacer falta, las autoridades panameñas bien podrían echar mano de la ‘Declaración por Panamá’, firmada por expresidentes y exvicepresidentes de la República, excancilleres, exembajadores ante la Casa Blanca y una gran cantidad de panameños de las más variadas posiciones políticas, sociales, ideológicas y económicas, en la que digna y claramente, ante las graves consecuencias que tendrá el cierre de los periódicos El Siglo y La Estrella de Panamá , señala que ‘pocas batallas son más gratificantes que la lucha por la libertad de expresión. En este tema, Estados Unidos y Panamá no deben estar en bandos contrarios’.

Por el alto nivel de las relaciones entre Panamá y los EE.UU. sería inaceptable que las autoridades panameñas no elevaran este asunto a su visitante e igualmente impensable sería que el vicepresidente Pence abandone el suelo de la República de Panamá sin expresarse claramente a favor de la libertad de expresión y de la liberación de los diarios La Estrella de Panamá y El Siglo de la ‘Lista Clinton’.

La Estrella de Panamá