Universidades en Chile: la propuesta del Frente Amplio

El proyecto de ley de universidades del Estado ha recibido la crítica de las comunidades académicas, por cuanto limita la autonomía de las universidades y profundiza su mercantilización. En una reforma educacional que prometió sacar el mercado, terminamos radicalizándolo. La participación de las instituciones públicas en el total de la matrícula es más baja hoy que durante el gobierno de Piñera. Más allá de cuestiones positivas puntuales, el actual gobierno despide su reforma sin alterar las bases fundamentales de la educación superior, controlada por el gran capital chileno y transnacional.

Se consolida una educación pública “de boutique”, cuya pequeñez permite el desarrollo del gran capital educativo, sobre la base de subsidios públicos (entre ellos, la gratuidad). Pero los jóvenes chilenos en lugar de ir al mercado como ejercicio de libertad, como gusta decir a Piñera, están obligados a recurrir a él. Las instituciones que más anhelan los jóvenes son precisamente las públicas, pero la política educativa no estimula su desarrollo, sino el del mercado.

Es pertinente preguntarse por la opinión de los candidatos presidenciales. ¿Está Guillier, como Piñera, por una beca-gratuidad que incentive el desarrollo del gran capital educacional o, al contrario, está abierto a reconstruir una educación superior pública mayoritaria y gratuita? Al menos, el candidato de la Nueva Mayoría ya no puede culpar a la DC para evadir esta definición.

Desde el Frente Amplio trabajamos en un plan de reconstrucción y expansión de la educación pública en todos sus niveles. Las familias y los jóvenes deben saber que si Beatriz Sánchez es elegida Presidenta, podrán ejercer su derecho a una educación superior pública, gratuita y de calidad. Aunque tardemos años en lograrlo y sea extremadamente difícil, los jóvenes chilenos tendrán un pupitre asegurado en las universidades públicas.

Víctor Orellana
Fundación Nodo XXI – Vocero en Educación de Beatriz Sánchez – Frente Amplio

Pressenza