Reiniciarán ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos

Por Natasha Niebieskikwiat.

El encargado de negocios de los Estados Unidos, Thomas Cooney, abrió la residencia de Libertador y Kennedy para una entrevista con dos medios locales, entre ellos Clarín. En la misma reafirmó que Argentina y EE.UU., son países “socios y amigos”. Aseguró que la falta de nombramiento de embajadores en ambas capitales, tanto por parte de Donald Trump como de Mauricio Macri, no cambia las buenas relaciones. Dijo que había “continuidad” de política entre la administración de Obama y la de Trump respecto a la Argentina. Dijo que se encontrarán soluciones a las trabas del biodiésel argentino y reveló detalles de que se reiniciarán ejercicios militares conjuntos en la Patagonia. Efectivamente el 7 de septiembre pasado el Senado dio media sanción al proyecto enviado por el Ministerio de Defensa (a propuesta de la Armada Argentina) de permitir el ingreso de tropas norteamericanas al territorio nacional para llevar adelante un ejercicio combinado denominado “Cormoran”, que involucra la entrada al mar y a la Patagonia argentina de aeronaves estadounidenses.

-¿Puede detallar los ejercicios militares conjuntos? El kirchnerismo ya protestó por su realización. No se hacia algo similar desde 2009-2010

A fines de octubre tenemos un ejercicio de tamaño menor desde nuestro punto de vista al menos, involucra a 30 personas. Es un ejercicio para ayudar a la Armada de Argentina, a mejorar sus habilidades en términos de búsqueda y rescate de personal. También de observación de su territorio marítimo. Eso es lo que hacemos en muchos países socios, por todo el mundo. Para nosotros no es una cosa muy grande. Estamos reiniciando una serie de actividades de cooperación militar que son normales entre socios así.

-¿Esto es en el Atlántico Sur?​

Sí. No tengo todos los detalles. Son unos días de clases, de intercambio de información, y después un tipo de ejercicio que es sumamente normal, regular, en la mayoría de los países del mundo.​

-Pero no se hacían desde hace casi una década​

Es una muestra de que estamos regresando a una relación normal. Hay otra actividad que no tiene nada que ver con seguridad, pero yo creo que algunos periodistas se están confundiendo. La NASA está haciendo algo en cooperación con el Gobierno argentino para recoger y buscar más datos científicos que tienen que ver con la Antártida. Es una cooperación científica, en Ushuaia, pero no tiene nada que ver con lo que están denunciando. Los dos aviones involucran P3, porque son buenísimos en recoger información. Dos aviones distintos, uno es propiedad de NASA y el otro pertenece a la Armada. Y eso se usa para rescate y búsqueda.​

-¿Me puede dar precisiones sobre la cooperación en Seguridad y Defensa?

Hemos reiniciado la cooperación militar entre ambos países. Seguramente ustedes saben de la State Partnership Program, Guardia Nacional del Estado de Georgia, con Obama, en diciembre pasado, pero ese es un nuevo programa. Y lo que estamos haciendo mayormente ahora es cursos de capacitación en mantenimiento de la paz. Hay intercambios profesionales a EE.UU., estamos hablando de una docena de personas cada año que va a los EEUU y a la vuelta acá para estudiar en la Escuela de Guerra y cosas así. Hay otra parte que tiene que ver con el equipamiento: las FF.AA. tienen necesidades, y Argentina necesitaba nuevos aviones para capacitar a los pilotos. Estamos hablando de un avión que se llama T6, Texas, y no son armados, no son aviones de guerra, no son jets tampoco.​ Son 12 aviones y cuatro helicópteros.

-¿Cómo ven ustedes el hecho de que Macri no contemple la alternativa de la intervención militar en Venezuela que planteó Donald Trump?

Somos socios, y como los amigos, no tienen que estar de acuerdo en todo. En la opción militar, el Presidente Macri y el Canciller Faurie estuvieron muy claros con el Vicepresidente Pence, que “no estamos de acuerdo con este tipo de opción militar”.

– Otro motivo de diferencias sin dudas fue el anuncio del Departamento de Comercio de que aumentaban los aranceles al biodiésel.

Entre 2014 hasta 2016, las exportaciones de biodiesel subieron casi 900%, en sólo dos años. Un crecimiento muy rápido. Esto resultó, en marzo de este año, en una queja de los productores en EE.UU. Primero que nada, sabemos que es un asunto muy importante para Argentina, es el producto más grande de exportaciones a EE.UU., es un problema para Argentina, también para nosotros. Pero según la ley de EE.UU., si los productores tienen quejas y piensan que ha habido daño a su propia industria, tenemos la obligación legal de hacer investigaciones. Entonces, en marzo, el Departamento de Comercio y la Comisión de Comercio Internacional comenzó dos de ellas. Este proceso es cuasi-judicial, es casi como un procedimiento en las cortes. Fue muy desafortunado que la determinación preliminar que se anunció el 22 de agosto fuera justo una semana después de la visita espectacular del Vicepresidente. Es un proceso aparte, y nadie se puede tocar, desde la Casa Blanca, desde el Departamento de Estado.

– ¿Y qué solución le ve?

Lo que me da mucha confianza en la relación es que tenemos muy buen diálogo. Hay una ventana grande para llegar a una determinación. Pero no voy a predecir algo, no voy a decir que los aranceles son demasiado altos o bajo. Pero sí que tenemos un diálogo muy fluido de buena fe.

– ¿Esto significa que hay voluntad política de parte de ustedes de lograr un acuerdo y evitar que el conflicto, por ejemplo, pase a la OMC?

Estamos muy lejos de la OMC. Todavía estamos en el proceso, hay muy buena comunicación, no hay drama, no hay rencor. Estamos en muy buena comunicación con la información técnica, Argentina explica su posición y el panel de técnicos está estudiando los mercados, lo que ocurrió con el aumento muy grande de casi 1000% en sólo dos años. También se ha hablado de un acuerdo, entre los dos gobiernos, de suspensión de los aranceles. No sé si ustedes lo han escuchado. Esto existe, aunque no es muy común. Que no haya aranceles si hay algún tipo de acuerdo en términos de la exportación. Hay algo que se llama “acuerdo de suspensión”. Esto no es común en el mundo. Existe, y hay conversaciones entre el Departamento de Comercio y el Ministerio de Producción, así que hay dos vías.

Clarín