Conoce a la youtuber mexicana al servicio de la ciencia

Comúnmente se conoce a YouTube como un medio de entretenimiento donde los videos que están en el sitio son dedicados a las actividades lúdicas que los creadores muestran, pero la Asociación Española de Comunicación Científica (AECC) señala que existen cada vez más canales en esa plataforma especializados en ciencia y divulgación científica donde el número de seguidores aumenta continuamente.

Sin embargo, aún no hay registros exactos que cuantifiquen el total de canales de YouTube enfocados en la divulgación de ciencia generados en México.

En este sentido, Karen Liz Mejía, quien es ingeniera en biotecnología por la Universidad Abierta y a Distancia de México (Unadm), utiliza esta herramienta de comunicación en beneficio de la divulgación científica y tecnológica de México y del mundo.

Una youtuber de ciencia a la mexicana

La ciencia detrás de es el nombre del canal de YouTube de Liz Mejía que se estrenó a finales de marzo de 2017 y su contenido y estilo se inspira en otros canales similares dedicados a la divulgación científica, como El robot de Platón de Aldo Bartra.

La idea de crear el canal se derivó de la falta de mujeres dedicadas a la divulgación científica a través de estas herramientas de comunicación, “generalmente los divulgadores presentes son hombres y no conozco una sola mujer que esté haciendo este tipo de trabajos o por lo menos no de habla hispana”, mencionó.

Ante este contexto se originó la idea de poder crear el canal, cuya visión en los próximos años es tener tantos seguidores interesados en el quehacer científico como lo tiene un canal de YouTube dedicado al entretenimiento.

“Creo que YouTube es una plataforma que es muy accesible y tiene gran alcance, la gente está siempre al pendiente, por lo que la considero una manera muy buena de poder llegar a más población de todas las edades y niveles académicos”.

Detrás de La ciencia detrás de

El proceso de selección de la temática del video depende de aquellos tópicos que son de interés para Karen Liz y también de los sugeridos por los suscriptores. Una vez que ya está definido, se buscan fuentes de información confiables para después grabar el video y comenzar el proceso de edición.

Su canal cuenta con tres secciones principales en las que se distribuye la información de acuerdo con la temática que trata.

La primera sección, que es la principal, La ciencia detrás de, donde se tratan diversos temas que pueden ser de medicina, astronomía o microbiología y que generalmente son escogidos por la misma creadora, considerando algunos temas específicos pedidos por los seguidores.

Como segunda sección tiene Ciencia a la mexicana, “aquí trato únicamente sobre la ciencia y tecnología que se desarrolla en el país”.

La tercera sección lleva por nombre Girl power: mujeres en la ciencia, donde se habla de mujeres que han hecho aportaciones en el área de la ciencia y tecnología.

Los videos tienen una duración de cuatro a ocho minutos y para hacer más atractivas las explicaciones se basa en recursos visuales como imágenes libres de derechos de autor y que estén relacionadas con el tema, además de incluir animaciones que hacen más atractiva la información.

“Estar parada frente a la cámara ocho minutos explicando temas de ciencia puede ser muy tedioso, por lo tanto busco que haya ciertos estímulos para que la gente no se aburra”, explicó.

Recibimiento de la audiencia

Los comentarios que la gente ha dirigido al canal han sido positivos, pese a que aún está en proceso de crecimiento y su tiempo en la plataforma es corto, “dicen que los temas tratados son muy interesantes, y aunque todavía son pocos los suscriptores, el recibimiento que le han dado al contenido que subo es muy bueno”.

De acuerdo con las estadísticas que el canal le proporciona, le ha permitido conocer que su alcance también está fuera del país. Su contenido ha llegado a España, Perú, Ecuador y Estados Unidos.

Además, consideró que YouTube es solo una parte de todas las herramientas que actualmente se tienen al alcance para la divulgación científica, lo que permite que los contenidos lleguen cada vez a más personas.

“Creo que hasta ahora no he recibido críticas negativas porque es algo que a mí me gusta hacer y mientras lo siga disfrutando, este trabajo seguirá mejorando su curso”.

Conacyt Prensa