Educación Superior en Cuba: un curso escolar de cambios y retos

Un incremento paulatino de la matrícula, que este año se concreta en la inscripción de alrededor de 246 000 estudiantes, y la aplicación de nuevos planes de estudio en el 60 % de los 91 programas de carrera existentes, constituyen algunas de las particularidades del curso que comienza el próximo lunes en la Educación Superior cubana.

El titular del sector, José Ramón Saborido Loidi, informó este martes a la prensa que el periodo lectivo que inicia llega con la culminación del proceso de integración de los centros universitarios, y resultados superiores en la acreditación de planes, programas e instituciones.

El Ministro agregó que alrededor de 60 600 estudiantes ingresan este curso a las carreras de la Educación Superior, y 45 000 docentes aseguran un claustro «de excelencia», que se renueva cada año con la llegada de cerca de 700 nuevos graduados.

Y es que el compromiso de esa enseñanza, a su juicio, se traduce en el empeño «de formar a un profesional de alto nivel», que además de buen ser humano, sea capaz de pensar por sí mismo, y tenga un compromiso social determinante en su vida y su diario quehacer.

En ese propósito, desempeña un rol fundamental el perfeccionamiento de los planes de estudio, que al decir de Manuel Valle Fasco, director de formación de profesionales del Ministerio de Educación Superior (MES), se sustenta en la necesidad de transformar programas con diez años de obsolescencia, ante las exigencias del nuevo modelo económico y social, los cambios que impone a la enseñanza el desarrollo de las tecnologías y los retos de la dinámica demográfica cubana, por solo poner algunos ejemplos.

Según trascendió, para la confor­mación del plan de estudios E –que entra en vigencia en algunas carreras este septiembre– se tuvo en cuenta el análisis de expertos y la participación de especialistas y estudiantes de la comunidad universitaria; la concepción de un sistema de formación profesional que tiene en el pregrado su eslabón de base, y en el posgrado la posibilidad de especializarse para el empleo; así como la defensa de un currículo propio y optativo para las carreras, de acuerdo con las características del territorio.

Al evaluar el proceso de ingreso a la Educación Superior, René Sánchez, al frente de esa dirección, acotó que el número de aprobados fue un 4 % superior al periodo anterior en el curso diurno. De igual forma, un saldo mayor tuvo el número de plazas ofrecidas y cubiertas por áreas de la ciencia, aunque sigue presentando dificultades abarcar la oferta de carreras pedagógicas, agropecuarias, y de Cultura Física.

Sobre el aseguramiento material, la viceministra Miriam Alpízar destacó que las «condiciones fundamentales» –como el aseguramiento de la base material de estudio, trabajo y vida– están creadas, al tiempo que destacó que este curso iniciará con nuevos equipos de laboratorio y de cómputo, entre otros recursos.

Asimismo, añadió que –aún sin abarcar toda la complejidad del estado constructivo de las instalaciones– el mantenimiento permanente permite que el curso comience en mejores condiciones, y ejemplificó con acciones realizadas este año en materia de carpintería, hidrosanita­ria, impermeabilización y dis­tribución de luminarias.

La universidad que acogerá a los jóvenes en unos días –al decir del ministro de Educación Superior– tiene entre sus misiones la incorporación de los estudiantes al proceso eleccionario y al aseguramiento de la formación de otros estudiantes de niveles precedentes, así como priorizar el fortalecimiento de la ciencia, la técnica y la innovación para el desarrollo.

Granma