Entrevista a Lucía Topolansky: “Mi función fundamental será un puente, el ida y vuelta”

Por Gonzalo Charquero

Aunque tenía previsto dejar su banca del Senado, Lucía Topolansky asumirá este miércoles la vicepresidencia de la República y el liderazgo de la Asamblea General con el compromiso de acelerar el trámite parlamentario de distintos proyectos y de ser un nexo entre el presidente, Tabaré Vázquez, y los legisladores de todos los partidos. En una entrevista concedida a El Observador, la referente del MPP se definió como un “tractor” parlamentario “que va para adelante”, y se propone aprobar “todo lo más que se pueda”.

Usted había dicho que estaba más para dejar la banca que para continuar en el Senado, ¿Cómo afronta la tarea de la vicepresidencia de la República a esta altura de su vida?
Como se dice cotidianamente yo estaba con causal jubilatoria, pero el hombre propone y Dios dispone, como dice el refrán. Frente a la circunstancia yo soy militante, soy mujer de partido, y voy a culminar el período. De todos modos parte de mi plan es probable que se cumpla porque se va recambiar la banca.

¿Cuál piensa que va a ser su rol?

El rol está determinado por la propia Constitución. Lo más importante es que son poderes independientes. Yo aterrizo en esta responsabilidad en la mitad de un período, lo cual no es lo mismo que planificar un período entero. Hay una cantidad de cosas a las que le voy a dar continuidad. Tengo claro que la función principal del Poder Legislativo es viabilizar las leyes y lo que me propongo es poder apretar un poco el acelerador y sacar un montón de leyes que están con media sanción o en discusión antes de que termine este año.

¿Hay algún tema en particular que le interese?

De lo que anda en el Senado está la ley de violencia doméstica, hay que sacar la reforma de la caja militar, y estoy esperando que venga la carta orgánica (militar), que también hay que sacarlo. Y en la otra cámara voy a tratar de pinchar también para que se termine con la ley de riego, la de la cuota femenina, ver qué vamos a hacer con el artículo 162 del Código del Proceso Penal (que trata sobre el abuso de funciones).

Nombra muchas leyes, ¿el tema Sendic trancó el Parlamento?

Yo no soy juez de nadie y sería muy fuerte decirlo así. La operativa parlamentaria estaba un poco enlentecida porque el ingreso de la Rendición de Cuentas en la Cámara de Senadores frena las comisiones. Creo que uno se tiene que poner metas, entonces la primera meta que me pongo es liquidar las leyes que están hoy en tratamiento. Todo lo más que se pueda. En el corto plazo voy a plantearle a la oposición lo que tengo pensado, y por ahí voy a estar estos meses.

Más allá de lo legislativo, ¿desde el punto de vista político considera que el Frente Amplio debe reconstruir una relación que quedó desgastada después del último Plenario?

Si hablamos de la fuerza política creo que tenemos que mirar la parte llena y la parte vacía del vaso. En la parte llena yo saludo que hemos salido de la situación y que hemos salido en unidad. Que haya heridas siempre pasa en las situaciones difíciles, pero en un momento había una impresión en el ambiente de que el Frente se partía o no salía, pero el Frente es maravilloso. En los momentos que parece más negra la situación, encuentra la salida. En esta salida jugó un rol clave la propia actitud de Raúl Sendic.

¿Cómo la vio?

La vi como una actitud valiente. Dar ese paso no es fácil pero nos ayudó a todos. Creo que priorizó lo que todos estábamos priorizando. Primero el país con nuestro gobierno. Después la fuerza política y por último que el compañero y su sector no se sientan heridos.

Habló de que el Frente sale unido pero en el debate previo al Plenario las posturas fueron chocantes y hubo acusaciones de todo tipo.

Siempre que se discute, discutir fuerte es lícito. Yo pienso que lo peor son esas unanimidades grises. La esencia del Frente es unidad en la diversidad, y esa diversidad se expresa en esos momentos y fue lo que provocó esa dureza de intercambios. Pero esa dureza de intercambios nunca perdió determinados códigos. Los códigos pasaron por escucharnos primero, por preservar la unidad y bueno, cuando se sale de una situación así todos dejan una pilcha por el camino. Ahora lo que ayudó más en toda la salida fue la actitud de Raúl. Es innegable.

¿Cómo es su relación con Tabaré Vázquez?

Mi relación es buena. Con él en la intendencia, el Frente encontró un liderazgo. Más adelante como presidente del Frente Amplio siempre que le pedimos para hablar, para hacer un planteo, siempre tuvimos la puerta abierta, y eso yo lo valoro mucho. Es un gesto de cercanía. Me parece que con Vázquez voy a poder trabajar muy bien. Mi función fundamental será el puente, el ida y vuelta.

¿En el rol ejecutivo usted qué considera que le puede dar al gobierno?

Creo que lo puedo tener de lunes a lunes informando del avance legislativo. Puedo llevarle ideas, porque a veces hablando con el Frente Amplio pero también con los partidos de la oposición surgen ideas, y uno debe ser puente y debe ser voz tejiendo caminos. También con la sociedad civil. En eso tenemos un papel importante y no creo que vaya a tener ningún cortocircuito. Conozco bien a todos los ministros, a los subsecretarios. Yo cuando me pongo las pilas y cuando estoy convencida con que hay que sacar un proyecto para adelante, prendo el tractor y voy para adelante.

Le consulté por su relación con Vázquez porque cuando se armó el gabinete usted criticó designaciones ¿Eso fue hablado?

Yo hice fraternalmente dos observaciones. Pero las hice fraternalmente, porque uno puede tener opinión. Yo hablé de Rodolfo Nin Novoa porque imaginaba que iba a estar en el gabinete pero como es un productor agropecuario y de agropecuaria sabe y sabe, en mi esquema estaba en el Ministerio de Ganadería, entonces donde lo puso (en cancillería) a mi me descolocó porque no tenía claro la cuestión internacional vinculada a él. Y en el caso de María Julia Muñoz, que es médica, siempre la relacioné con las cosas de la medicina. Fue crucial en la reforma de la salud. Por eso me imagine que iba ahí. Ahora, después que hice la crítica, me enteré que ella había sido docente en la Facultad de Medicina. Yo no lo sabía, así que de la cuestión educativa también tenía su opinión. Yo lo dije de buena fe, lo dije fraternalmente, porque creo que estas cosas entre compañeros se pueden decir. Todo está en el tono que uno lo diga.

El Observador