Evo y Santos salen al cruce de Trump por la descertificación en la lucha antidrogas

Bolivia: Evo Morales acusa a EEUU de ‘doble moral’ por descertificación y exige asuma su responsabilidad

El presidente Evo Morales acusó al Gobierno de Estados Unidos de practicar una “doble moral” con la descertificación de Bolivia en la lucha antidroga, cuando tiene al menos 1,9 millones de consumidores de droga. También le recordó que no coopera económicamente en la cruzada boliviana.

“Doble moral: con al menos 1,9 millones de personas que consumen cocaína, EEUU no tiene ninguna autoridad para descertificar a ningún país”, escribió en su cuenta en Twitter el gobernante, horas después de hacerse público el informe antidroga de Washington.

En otros mensajes aseguró que hay una “contradicción capitalista” porque la “marihuana se legaliza en EEUU, pero Trump descertifica a países que luchan contra el tráfico de esa y otras drogas”. Además desafió a la administración estadounidense a “asumir (su) responsabilidad compartida” en esta materia.

El presidente de EEUU, Donald Trump, en un memorándum enviado al secretario de Estado, Rex Tillerson, identificó a 22 países, en su mayoría latinoamericanos y caribeños, como grandes productores o plataformas para el tráfico de drogas que “no refleja necesariamente los esfuerzos antidrogas de sus gobiernos o el nivel de cooperación con EE.UU”, reportó la agencia de noticias EFE.

EEUU vuelve a ‘descertificar’ a Bolivia en la lucha contra las drogas y amenaza a Colombia
El ministro de la Presidencia, René Martínez, también cuestionó la medida del país norteamericano. A su juicio, “no es novedad que EEUU descertifique a Bolivia”, puesto que hay “razones políticas”.

“En el informe antidrogas del Departamento de Estado, se reconocen avances en la lucha contra las drogas, pero nos descertifican porque aseveran que es difícil hacer un seguimiento debido a que hemos expulsado a la DEA”, dijo Martínez.

La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés) no tiene presencia en Bolivia desde 2008, año en el que fue expulsada junto con el entonces embajador estadounidense Philip Goldberg, a quien Morales acusó de conspiración.

La novedad de este año del reporte de Washington, según EFE, es la amenaza de incluir a Colombia en la lista negra junto a Venezuela y Bolivia: “Estados Unidos está considerando seriamente designar a Colombia como un país que ha incumplido de manera demostrable sus obligaciones bajo los compromisos internacionales antidrogas”.

El Jefe del Estado boliviano condenó esa advertencia y consideró que Trump, en el fondo, cuestiona y ejerce chantaje por la firma de la paz que el gobierno del colombiano Juan Manuel Santos consolida con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

La Razón


Colombia en la era Trump: de aliado a amenazado en la lucha antidroga

Colombia defendió su política antidrogas ante las amenazas de Estados Unidos de descertificarlo como socio en la lucha contra el narcotráfico, lo que expertos consideran una humillación a su mayor aliado en Sudamérica.

“Colombia ha sido la nación que más sangre ha puesto, que más sacrificios ha hecho en la lucha de más de tres décadas contra el narcotráfico”, dijo este jueves el presidente Juan Manuel Santos.

El jefe de Estado se refirió, aunque sin menciones directas, a un documento emitido el miércoles y firmado por el presidente estadounidense, Donald Trump, en el que acusa a Colombia, principal productor mundial de cocaína, de incumplir los acuerdos internacionales contra este flagelo.

Trump cuestionó el extraordinario crecimiento de los cultivos de hoja de coca y de la cocaína en los últimos tres años, cuando pasaron de 69.000 hectáreas sembradas en 2014 a 146.000 en 2016, según la ONU. En el mismo lapso, la producción de cocaína pasó de 442 a 866 toneladas.

Trump afirmó que Colombia, un país con el que Estados Unidos mantiene estrechas relaciones bilaterales fortalecidas por millonarios aportes para luchar contra el narcotráfico, no perdió la certificación por los esfuerzos de la fuerza pública colombiana.

La última vez que a Colombia se le retiró la acreditación fue en 1998 bajo el mandato de Ernesto Samper (1994-98), cuya administración afrontó fuertes presiones por el ingreso de dinero caliente a su campaña presidencial.

Actualmente Venezuela y Bolivia no cuentan con la certificación, lo que implica que Washington detiene el suministro de dinero y recursos tecnológicos y de inteligencia para combatir el narcotráfico.

“Esta declaración muestra que Trump no tiene idea de las sutilezas de la diplomacia en América Latina. Históricamente Colombia ha sido uno de los aliados más constantes y fieles de Washington en la región”, dijo a AFP, Jeremy McDermott, director ejecutivo del centro de investigación sobre el crimen organizado en las Américas, InSight Crime.

“Nadie puede dudar del compromiso de Colombia en contra de las estructuras del narcotráfico”, agregó.

El año pasado el gobierno de Santos, que en reiteradas ocasiones ha catalogado la actual lucha antidrogas como “una bicicleta estática”, alcanzó cifras récord de incautación de cocaína: 378 toneladas frente a 253 en 2015.

Medida de presión

Para el analista César Páez, las declaraciones de Trump son una medida de presión, pues Estados Unidos ve las cooperaciones como inversiones para solucionar problemas.

“Si no ven resultados, pues empiezan a presionar”, dijo este investigador y docente en temas de narcotráfico de la Universidad Externado.

Las presiones comenzaron en agosto con la visita del vicepresidente Mike Pence a Cartagena, donde urgió por una rápida solución a este flagelo y continuaron el martes.

Ese día el responsable de la lucha antinarcóticos del Departamento de Estado, William Brownfield, atribuyó el aumento de la producción a las negociaciones de paz con las comunistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), desarrolladas entre 2012 y 2016.

En noviembre las partes firmaron un histórico acuerdo, apoyado por Washington, por el que la que fue la principal guerrilla de América se comprometió a ayudar a combatir el narcotráfico, que desde la década de 1980 utilizó como método de financiamiento.

Pero esa colaboración es cuestionada por Estados Unidos, que se comprometió a entregar 450 millones de dólares para la aplicación del pacto, porque para la ley estadounidense las Farc siguen siendo una Organización Terrorista Extranjera.

“Estados Unidos no tiene la autoridad moral para descertificar a nadie. Yo creo que Colombia está haciendo una lucha por la sustitución de cultivos”, dijo el líder rebelde Jesús Santrich a periodistas.

Para este año, y con ayuda de las Farc, ya desarmadas y convertidas en partido político, Colombia, el mayor productor de hoja de coca, busca acabar con 100.000 hectáreas, entre sustitución y erradicación.

El Heraldo


Comunicado del Gobierno Nacional de Colombia

Durante más de 30 años Colombia ha demostrado su compromiso –pagando un muy alto costo en vidas humanas– con la superación del problema de las drogas. Este compromiso nace de la convicción profunda de que el consumo, la producción y el tráfico de drogas constituyen una grave amenaza para el bienestar y la seguridad de la ciudadanía. Colombia es sin lugar a dudas el país que más ha combatido las drogas y más éxitos ha tenido en este frente. Nadie tiene que amenazarnos para enfrentar este desafío.

Colombia reitera hoy nuevamente ese compromiso y subraya su disposición a seguir cooperando con los países consumidores para superar este flagelo. En ese marco Colombia no solo coopera, sino que brinda asistencia técnica a otros países para fortalecer su capacidad institucional en el combate al tráfico de drogas.

En los últimos 7 años los resultados en Colombia son contundentes. Desde 2010 a la fecha se han incautado más de 1.621 toneladas de cocaína pura. Solo en 2016 fueron 362 toneladas y en lo corrido del 2017 van 275 toneladas. De igual manera, se han centrado los esfuerzos en atacar los ingresos del tráfico de estupefacientes. Se ha extinguido el dominio a más de 15.200 bienes por más 5.5 billones de pesos. En el marco de la cooperación judicial, se han extraditado a 1.020 personas vinculadas con esos delitos, de las cuales 821 a los Estados Unidos. Nunca se ha bajado la guardia contra las organizaciones criminales. Organizaciones criminales como el clan del golfo tiene hoy menos de la mitad de integrantes que los que tenía al iniciar el gobierno.

En materia de cultivos ilícitos, el incremento reciente está siendo enfrentado con decisión a través de una estrategia que combina la erradicación y la sustitución. En lo corrido del año se han eliminado forzosamente 31 mil hectáreas y el programa de sustitución voluntaria está en pleno desarrollo. La meta combinada es de 100 mil hectáreas. Colombia tiene hoy, por cuenta del proceso de paz, una oportunidad única para superar de manera definitiva ese problema y no dejará que se pierda.

Estos resultados en materia de cultivos, procesamiento y tráfico de drogas se han dado en cumplimiento directo de políticas ordenadas por el Presidente de la República y ejecutadas gracias al trabajo incesante del conjunto del gobierno nacional, la Policía Nacional y las Fuerzas Militares. En esta lucha, la Fiscalía General de la Nación, el sistema judicial y las demás autoridades del Estado han cumplido un papel fundamental.

El problema de las drogas es global. Su superación solo se puede lograr a través de la cooperación y bajo el principio de la corresponsabildad. Las autoridades de los países consumidores tienen una responsabilidad fundamental con sus conciudadanos y con el mundo de reducir el consumo y atacar las organizaciones de tráfico y distribución en sus propios países.

El problema de las drogas es complejo y no se limita a la cocaína. Por ejemplo, en los Estados Unidos, por cada 2 muertes causadas por sobredosis de cocaína, hay 5 por sobredosis de opiáceos y heroína.

En materia de interdicción, por cada 44 toneladas de cocaína que se incautan en Colombia, en la frontera sur los Estados Unidos decomisan 1 tonelada.

El mundo lleva más de 40 años en la guerra contra las drogas. Los resultados en la materia son insatisfactorios. Colombia viene insistiendo en la necesidad de que el mundo adelante una reflexión de fondo sobre la forma más eficaz de combatir y superar este flagelo y continuará liderando esta tarea.

Presidencia de Colombia