Guatemala: pueblos indígenas frente a la crisis actual – Por María Aguilar

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Guatemala se encuentra hundida en una crisis causada por las acciones de un mandatario, asesorado por las más peligrosas redes criminales del país, forzado a funcionarios, elites, religiosos, corruptos y criminales a salir de su madriguera para acuerpar a Jimmy Morales. El actuar del presidente no deja espacio para ambigüedades sobre de qué lado de la historia se debe estar y no existen razones institucionales que justifiquen su permanencia como jefe de Estado.

Dentro de esta crisis nacional, es necesario analizar el posicionamiento de pueblos indígenas. Se debe reconocer el apoyo que hace una semana múltiples autoridades indígenas brindaron al comisionado en la capital. También el respaldo de CODECA, CUC, la Alcaldía Indígena de Sololá y Argueta, cuyas comunidades organizadas tomaron la carretera interamericana para manifestar su apoyo a Velásquez y exigir la renuncia de Morales. Asimismo, un colectivo de líderes campesinos y comunitarios, académicos, artistas, escritores, intelectuales y profesionales Mayas, a través de un comunicado, respaldaron la labor del comisionado y condenaron las acciones del presidente exigiendo su renuncia. Reconozco también la claridad de artistas como Sara Curruchich, quien contrario a los cantantes cooptados por el discurso de guatemorfosis, fue franca en decir: “¡Fuera Jimmy!”.

Dado lo grave de la situación política, hay que abordar y resaltar los silencios, divisiones e intereses personales dentro de alcaldías, organizaciones y colectivos indígenas. Esto significa recordar el rol servil que juega Leticia Teleguario como Ministra de Trabajo. También la sumisión y traición de la Junta Directiva de Alcaldes de los 48 cantones de Totonicapán –organización que en un comunicado brindó apoyo a Velásquez, pero sin exigir la renuncia de Morales- quienes estrecharon la mano al presidente y brindaron el apoyo que el atrincherado mandatario mendiga.

El Estado guatemalteco no fue creado por, ni para, pueblos indígenas, pero esto no significa que no se cuestionen las posiciones políticas tomadas por funcionarios y líderes indígenas frente al pacto de corruptos y criminales, organizado bajo sus narices. Permanecer apolíticos y neutrales es normalizar la impunidad y corrupción, así como la muerte, violencia y desigualdades que estas producen y que afectan principalmente a comunidades indígenas pobres.

(*) Columnista de El Periódico, Guatemala.

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