Según la ONU, el desempleo entre mujeres de la región es un 50% mayor que entre hombres

El informe de Naciones Unidas denominado El Progreso de las Mujeres en América Latina y el Caribe 2017 señala que es necesario trabajar para mantener las conquistas alcanzadas en materia de igualdad de género, frente a la desaceleración económica existente.

El desempleo entre las mujeres en la región es un 50% mayor que entre los hombres y persisten brechas salariales de alrededor de 20%. Además, el 90% de mujeres en ingresos bajos participan en el trabajo en condiciones de informalidad e inestabilidad, señala el documento.

La representante de ONU Mujeres, Bibiana Aido, dijo que las mujeres dedican más del triple de tiempo al trabajo doméstico con 37,9%, frente a los hombres que dedican 12% de su tiempo a esas labores.

Corina Rodríguez, redactora del informe, indicó que si bien América Latina experimentó un proceso de expansión económica con más esquemas de protección social, aún persisten obstáculos estructurales como el desempleo, la informalidad y la segregación vertical y horizontal.

Rodríguez dijo que el hecho de que las mujeres tengan ingresos propios es fundamental para garantizar su autonomía económica y que la proporción de mujeres que no tienen esos ingresos, se ha reducido de forma significativa en la región.

Además, las mujeres latinoamericanas han accedido a un mayor nivel educativo frente a los hombres y esto se debe a un proceso de políticas públicas que han permitido que esto ocurra en la región.

Sin embargo, este avance ha resultado incompleto porque la tasa de participación de las mujeres empezó a estancarse en los últimos 5 años, pese a las políticas progresistas aplicadas.

Rodríguez también comentó que hay empleos de mujeres que no son necesariamente de buena calidad, ni con buenos niveles de la protección social.

“Las mujeres tenemos en todos los casos, tasas de desempleo más altas que en el caso de los varones. Existe una concentración más alta de hombres en los cargos de dirección y de tomas de decisiones de las empresas y de las instituciones”, expresó Rodríguez.

Las mujeres en América Latina en promedio ganan menos que los hombres y están en más casos en una condición de informalidad laboral, sobre todo, cuando pertenecen al quintil más pobre de la población y tienen un bajo nivel educativo. Muchas no han terminado la instrucción primaria.

Alison Vásconez, responsable de Programas de ONU Mujeres, dijo que han pesado mucho las transferencias monetarias como el Bono de Desarrollo Hmano para que las mujeres tengan un ingreso fijo en Ecuador.

Sin embargo, el 47% de mujeres en Ecuador tienen empleos informales y que las mujeres indígenas trabajan 84 horas a la semana.

El informe recomienda reconocer y redistribuir el trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, avanzar en la construcción de sistemas de protección social universal con enfoque de género, crear más empleos y transformar el trabajo en favor de los derechos de las mujeres.

Además señala que se debe fomentar relaciones familiares igualitarias que reconozcan la diversidad de los hogares, crear condiciones para el goce efectivo de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y contener los efectos adversos de la desaceleración económica en la igualdad de género.

También se recomienda más regulación laboral y garantía de derechos desde el estado, un mayor nivel de formalización de los trabajos y salarios estables para las mujeres. Otro de los retos es generar empleos en áreas rurales y generar derechos laborales en contextos y trabajos informales.

Andes


El Progreso de las Mujeres en América Latina y el Caribe 2017 – Informe de la ONU