Previo a su visita, Trump ataca a la alcaldesa de San Juan por pedir apoyo tras el huracán

El presidente Donald Trump fustigó este sábado a la alcaldesa de San Juan en una guerra de palabras en torno a las tareas de recuperación después del paso del huracán María por el territorio estadounidense.

En una serie de tuits, Trump atacó a la alcaldesa capitalina Carmen Yulin Cruz por criticar al gobierno en Washington por su falta de respuesta al huracán. Cruz ha dicho que el gobierno “nos está matando con su ineficiencia”.

“Quieren que otros hagan por ellos lo que debería ser un esfuerzo de la comunidad. 10.000 trabajadores federales ahora en la isla realizan una labor fantástica”, escribió Trump. Dijo que el huracán “destruyó totalmente” Puerto Rico y que “los militares y rescatistas, a pesar de falta de electricidad, caminos, teléfonos, etc., han realizado un trabajo fantástico”.

Al poco tiempo la alcaldesa respondió al ataque del presidente Trump al pedir por un enfoque más unido para ayudar a las personas en la isla.

Cruz publicó en su cuenta de Twitter, tanto en inglés como en español, tuits que decían “La meta es sólo una: salvar vidas este es el momento para demostrar de qué estamos hechos. No podemos distraernos con nada más”.

Los tuits del sábado por la mañana incluyeron fotografías de la alcaldesa reuniéndose con las víctimas del huracán y con rescatistas.

En una de las imágenes se le puede ver con la mitad del cuerpo sumergido en agua confortando a una víctima. No mencionó a Trump directamente, pero los tuits fueron publicados a casi menos de una hora después de que el mandatario estadounidense indicara que la alcaldesa tiene “mediocre capacidad de liderazgo” y que “otros en Puerto Rico que no pueden conseguir que sus trabajadores ayuden”.

Trump también dijo que la alcaldesa “fue muy elogiosa hace apenas unos días”, pero “ahora los demócratas le han dicho que debes ser mala con Trump”.

El Día


Una visita oficial en medio de la emergencia causada por el ciclón María

Cuando el presidente Donald Trump llegue a San Juan mañana martes, la temperatura puede esta acercándose a los 90 grados.

El calor y las penurias en Puerto Rico, agravadas por el huracán María, que derrumbó el sistema eléctrico y aún tiene sin servicio de agua a medio país, cumplirán dos semanas.

Trump – quien irá a San Juan acompañado por la primera dama Melania Trump, tendrá en Puerto Rico la oportunidad de darle una mirada sobre el terreno al peor desastre en casi un siglo en el archipiélago puertorriqueño.

Su viaje de considerarse la sexta visita oficial de un presidente de EE.UU. a Puerto Rico, de acuerdo al historiador Ángel Collado Schwartz. Pero, será la primera en medio de una emergencia.

“Estamos haciéndolo muy bien en Puerto Rico. Estaré allí el martes. Se están realizando enormes progresos. Estamos abriendo las carreteras, estamos haciendo muchas cosas… Así que estoy muy contento con eso”, indicó el presidente Trump al regresar anoche a la Casa Blanca. No respondió preguntas sobre las críticas de la alcaldesa de San Juan, Carmen Yulín Cruz, en torno al lento movimiento de entrega de productos de primera necesidad.

El vicepresidente Michael Pence, por su parte, también tiene previsto un viaje a San Juan el viernes, confirmó la Casa Blanca.

“La visita del martes del presidente va inspirar a la gente y dejarles saber a todos (en Puerto Rico) que nos importan”, indicó, en un memorando interno publicado ayer por Axios, el asesor de Seguridad Interna de la Casa Blanca, Tom Bossert, en el que propuso además una estrategia de comunicación que incluyera un intercambio de elogios entre los gobiernos de Trump y Ricardo Rosselló sobre el trabajo que realizan.

Con el Congreso listo para aprobar tan pronto como esta semana una asignación de miles de millones de doláres para el fondo presidencial para atender desastres de la Agencia federal para el Manejo de Emergencias (FEMA), su visita permitirá a las autoridades del gobierno de la Isla hablar también de las necesidades a largo plazo.

La comisionada residente en Washington, Jenniffer González, quien fue invitada por el presidente Trump a viajar en el Air Force One, dijo que el sábado – en una conversación telefónica-, le solicitó reactivar el Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre Puerto Rico, que durante el gobierno de Barack Obama se encargó de coordinar los asuntos de la Isla.

Junto a otros 15 miembros del Congreso, reclamó además que se exima a Puerto Rico de pagar el 25% del costo de las reparaciones y construcciones de nueva infraestructura pública, como se se hizo con la dispensa en el financiamiento de la remoción de escombros y las medidas de seguridad relacionadas al paso del huracán.

Cuando aprobó la dispensa sobre el costo de recoger escombros, la Casa Blanca no incluyó lo que puede representar la inversión mayor, que es la reparación de puentes, carreteras y otras instalaciones públicas, como la infraestructura de electricidad.

En entrevista con El Nuevo Día, el gobernador Ricardo Rosselló advirtió que a nivel del Ejecutivo es urgente que el gobierno del presidente Trump, ante la caída en los ingresos, otorgue una línea de crédito a Puerto Rico a más tardar la semana próxima, para evitar que la caja del Departamento de Hacienda se quede en cero.

“La Reserva federal y el Tesoro pueden encontrar cómo le dan una línea de crédito a Puerto Rico a unos intereses que sean razonables”, indicó el gobernador.

Según fuentes, el gobierno de Puerto Rico – con una deuda de cerca de $120,000 millones si se incluyen los sistemas de retiro y con una petición de quiebra en el nuevo sistema de bancarrota territorial creado por el Congreso-, ha barajado la idea de solicitar que el préstamo alcance los $30,000 millones.

Hace unos días, la Junta de Supervisión Fiscal que controla las decisiones financieras del gobierno de Puerto Rico había autorizado destinar unos $1,000 millones a los esfuerzos de recuperación. Pero, el gobierno no ha estado generando ingresos, ante el cese de operaciones de gran parte de la economía debido a la falta de electricidad.

Desde antes del azote del huracán María, ante la grave crisis fiscal y de deuda pública, economistas, organizaciones y políticos han reclamado un plan de desarrollo económico de largo plazo.

El ciclón ha hecho obligatorio ahora un plan de reconstrucción.

“Este puede ser el viaje presidencial más importante en la historia (de Puerto Rico)”, dijo Jeffrey Farrow, quien fue copresidente del Grupo de Trabajo de la Casa Blanca sobre Puerto Rico durante el gobierno de Bill Clinton.

Después del huracán Georges, en 1998, la entonces primera dama Hillary Clinton visitó Puerto Rico. “Su informe guió el establecimiento del Grupo de Trabajo Presidencial sobre la Recuperación a Largo Plazo de Puerto Rico. Entiendo que fue solo la tercera ocasión en que se tipo de grupo de trabajo fue establecido”, indicó Farrow.

Desde el debate legislativo que impuso la ley PROMESA que creó la junta federal, autoridades de la isla, el sector privado, grupos cívicos y los demócratas del Congreso han pedido medidas de desarrollo económico. Los demócratas han reclamado que la resolución que asigne fondos de emergencia aproveche para incluir, por lo menos, la asignación para el programa Medicaid que permita reemplazar los $1,200 millones anuales que ha provisto la ley Obamacare.

Este fin de semana, el Concilio de Legisladores Estatales Hispanos solicitó al gobierno de Puerto Rico – como antes habían hecho economistas, sindicatos y grupos cívicos-, un Plan Marshall, el nombre que se le dio al plan de reconstrucción de Europa central después de la Segundo Guerra Mundial.

Para el historiador Ángel Collado Schwartz, profesor en la Universid de Columbia, la comparación es razonableante el hecho de que gran parte de la infraestructura de Puerto Rico fue destruida, notablemente la red eléctrica. “El gobierno ha estado prácticamente cerrado”, dijo.

Alfonso Aguilar, comentarista y presidente del grupo Alianza Latina Conservadora, considera que adicional a la asistencia de emergencia tradicional para responder a desastres naturales, “va a haber apertura a una inversión significativa”. “Puerto Rico está destruido y hay que invertir dinero”, dijo Aguilar, quien fue director de la Administración de Asuntos Federales de Puerto Rico (PRFAA) durante el gobierno de Pedro Rosselló.

En un mensaje el pasado viernes ante la Asociación de Manufactureros de EE.UU., el presidente Trump – aunque preocupado con el costo-, reconoció la necesidad de pensar en un plan de reconstrucción a largo plazo e incluyó el tema de la deuda pública entre los asuntos a considerar.

“El gobierno de Puerto Rico tendrá que trabajar con nosotros para determinar cómo este masivo esfuerzo de reconstrucción –que terminará siendo uno de los más grandes que ha tenido lugar– será financiado y organizado, y qué haremos con la tremenda cantidad de deuda que tiene la isla”, indicó entonces Trump.

Al mismo tiempo, el presidente Trump ha hecho énfasis en que “estamos coordinando muy de cerca con los gobiernos territorial y local, que totalmente, y desafortunadamente, no pueden manejar esta crisis catastrófica por sí solos”.

Cuando el presidente Trump dice que se van a tener que tomar “grandes decisiones”, es una referencia a que va a tener que decidir “cuánto dinero” va a tener que asignarse para la recuperación de la Isla, sostuvo Farrow, quien ha sido asesor de grupos estadistas.

La semana pasada, el presidente Trump concedió una exención de 10 días en las normas federales de cabotaje, que expira el sábado, para permitir el transporte marítimo de productos entre Estados Unidos y Puerto Rico en barcos extranjeros.

La visita de Pence

Con respecto al viaje del vicepresidente Pence, el secretario de la Gobernación de Puerto Rico, William Villafañe, informó que el gobernador Rosselló recibió el sábado en la noche una llamada del número dos del gobierno de EE.UU.. confirmando la visita. Villafañe dijo que el miércoles, un día después de la visita de Trump, deben conocer detalles de las actividades del vicepresidente Pence en Puerto Rico.

El Nuevo Día