Puerto Rico: el vice de EEUU llega a la isla para evaluar daños por el huracán tras la polémica visita de Trump

Después de la polémica que dejó la visita de Donald Trump, el vicepresidente de EE.UU., Michael Pence, llega esta tarde a San Juan para conocer sobre el terreno la magnitud de los daños causados por el huracán María y los esfuerzos para la recuperación de la isla.

Pence comenzó su viaje en Orlando, donde recibió un informe sobre la situación en Puerto Rico y las Islas Vírgenes estadounidenses, y se reunió con boricuas que se han desplazado al centro de Florida tras el ciclón.

“Estamos aquí para ayudar. Vamos a reconstruir a Puerto Rico”, dijo Pence en Orlando, al hablar con Everlinda Burgos, una boricua que llegó ayer mismo a Florida. Burgos dijo saber que el presidente Trump estuvo en Puerto Rico, pero exhortó a Pence a visitar el centro de Puerto Rico. “Allí es que está el desastre”, le indicó.

Pence le aseguró que va a estar bien en Florida y “luego vas a poder regresar a casa… no hay ningún lugar como casa”.

En San Juan, el vicepresidente Pence, de 58 años, se entrevistará con el gobernador, funcionarios de FEMA y damnificados.

La comisionada Jenniffer González, los senadores Marco Rubio, Bill Nelson, y la delegada de las Islas Vírgenes, Stacey Plaskett, viajaron con Pence a Orlando. González también le acompañará a Puerto Rico.

“Espero que (Pence) pueda seguir dando la dirección para lo que hay que hacer en Puerto Rico, con la ayuda federal que se necesita, que es mucha. El hecho de que vaya el vicepresidente debe lograr que se redoblen esfuerzos”, indicó ayer en Washington el exgobernador Luis Fortuño, delegado de Puerto Rico ante el Partido Republicano de Estados Unidos.

Trump estuvo el martes poco más de cuatro horas en San Juan y Guaynabo, junto al secretario de Energía, Rick Perry, la secretaria interina de Seguridad Interna, Elaine Duke, el director de Presupuesto, Mick Mulvaney, el administrador de FEMA, Brock Long, y el asesor de Seguridad Interna, Tom Bossert.

Además de felicitarse continuamente por el trabajo que desempeña el gobierno federal como respuesta a la catástrofe -pese a las críticas de alcaldes que sostienen que la distribución de suministros ha sido lenta-, Trump causó polémicas por afirmar que el desastre en Puerto Rico disparaba los gastos del presupuesto general, minimizar la magnitud de la catástrofe por el relativo bajo número de muertos en comparación con el huracán Katrina (2005) y dedicarse en uno de sus eventos en la isla a lanzarle rollos de papel toalla a las personas.

Antes de dejar la isla, además, dijo que la deuda pública de Puerto Rico debía ser borrada, para luego ser contradicho por altos funcionarios de su gobierno.

“El ‘show’ mediático de Trump se acabó y ahora los adultos tienen que ser diligentes en salvar vidas y reconstruir a Puerto Rico. Por eso, sinceramente, espero que el vicepresidente salga de San Juan y pueda conocer de primera mano la devastación que vive el país. Que conozca la gente a quienes se les están acabando o que no tienen acceso a medicamentos, agua y comida; los que han perdido sus hogares y todas sus pertenencias”, indicó el estratega demócrata boricua Federico de Jesús Febles.

Para De Jesús Febles, el vicepresidente Pence tiene la oportunidad de darse cuenta de que la respuesta federal “ha sido demasiado lenta y que FEMA y el Congreso tienen que ser mucho más agresivos en los recursos que son necesarios para atender esta crisis humanitaria”.

En la Casa Blanca, Pence es el político con experiencia. Ha telefoneado en varias ocasiones al gobernador Ricardo Rosselló y se reunió recientemente con la comisionada González y el senador republicano Marco Rubio para discutir la crisis de Puerto Rico.

Pence – muy conservador y religioso-, fue gobernador de Indiana (2013-2017) y congresista.

En el Congreso, mientras, ocho demócratas -incluidos los boricuas Darren Soto, José Serrano, Nydia Velázquez y Luis Gutiérrez-, cuestionaron ayer si el gobierno federal hace lo suficiente para atender a los enfermos, ancianos y más vulnerables en medio de la emergencia en Puerto Rico.

“La devastación y el daño es real y la gente necesita nuestra ayuda “, indicó Soto, primer congresista de origen boricua elegido por el estado de Florida.

El Nuevo Día