La desaparición del submarino ARA San Juan y la soberanía argentina – Por Juan Francisco Natalizio

El miércoles 15 de noviembre fue la última comunicación del submarino argentino ARA San Juan. Los días pasaron y la búsqueda del mismo se intensificó con la ayuda e intervención extranjera. Sin dudas, hoy lo más importante es que se localice al ARA San Juan y sus tripulantes pueden llegar a puerto.

Ver el despliegue de aviones y buques extranjeros para la búsqueda del submarino demuestra, una vez más, los pocos -por no decir nulos- elementos con que cuenta nuestro país para ejercer soberanía sobre nuestro inmenso mar. No sólo hablamos de la Armada, incluimos la destrucción de la marina de pesca nacional, la marina mercante, aviones para patrullar el mar, puertos en la Patagonia, etc.

Tenemos un mar inmenso que está siendo saqueado por Gran Bretaña desde finalizada la guerra en 1982. Argentina mira indiferente ese saqueo, quizás porque le damos (e históricamente le hemos dado) la espalda al mar en pos de valorar aquellos commodities como la soja y otros productos agropecuarios.

Si bien la ayuda extranjera es bienvenida, entre otros motivos porque cuenta con la última tecnología, deja al descubierto la falta de recursos propios para defender la propia soberanía.

Uno de los mayores recursos económicos de Malvinas es la venta de licencias de pesca, sin controlar la depredación del Atlántico Sur, la contaminación de las aguas y la explotación de las tripulaciones, señala el experto Milko Schvartzman. “Inglaterra le da licencias a barcos piratas con prontuarios de pesca ilegal y esclavitud. No ponen observadores a bordo, no cumplen con ninguna regulación laboral, ni ambiental, ni de seguridad. Siguen siendo barcos piratas, con licencia inglesa”, añade.

La depredación británica en el Atlántico Sur no sólo benefició económicamente a los kelpers y a Londres, sino que también implicó una destrucción sin control del medio ambiente. En este sentido, Adolfo Koutodjian (2), señaló que algunas especies como la merluza y las especies transmigratorias se han visto afectadas. Hay especies de moluscos y de peces que no se detienen ni en la milla 200 ni en la 150.

“Después de la guerra de 1982, ellos se plantearon –no explícitamente- jugar a una autonomía e independencia de las Falkland, de las Malvinas, pero para eso -como lo han hecho en el Caribe, como lo han hecho en el Pacífico-, necesitan dos cosas: una población suficiente (20, ó 50 mil personas) y una renta económica que les permita mantenerse. Los permisos de pesca es lo que llevó a que los habitantes de Malvinas tengan el ingreso per cápita más alto de América Latina”, añadió.

Koutodjian, profesor de posgrado de Geopolítica de la Escuela Superior de Defensa Naciona, agregó que lo que están buscando para la próxima década, es basarse en el ciclo del petróleo. Sobre el avance petrolero se supo hace unos meses que la empresa petrolera británica Premier Oil negocia con el gobierno de ese país un crédito de 800 millones de dólares para desarrollar la explotación de crudo en una zona del Atlántico Su a partir de 2019 o 2020.

El director del Observatorio de la Energía Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo (OETEC), Federico Bernal explicó que “los primeros años, según los datos de esta misma empresa, estarían extrayendo casi el doble en gas natural de lo que extrae nuestro principal yacimiento que es el de Vaca Muerta.”

Bernal aclara que “en el pico de esa extracción, que sería para 2025, estaría casi triplicando o cuadruplicando la producción de gas de Vaca Muerta”. En épocas del gobierno macrista la entrega se profundiza: una resolución del Ministerio de Energía cedió a una empresa noruega con sede en Gran Bretaña la exploración de la Cuenca Malvinas que está en el Mar Argentino, en la plataforma continental argentina, en busca de hidrocarburos.

La desaparición del ARA San Juan demuestra una vez más la falta de una política soberana sobre el mar argentino y la necesidad de contar con una política nacional de pesca, para dejar de mirar como los barcos extranjeros saquean y destruyen la riquezas del país.

Para esto, será necesario planificar a futuro la creación de una empresa estatal de pesca, pero también una Armada y Prefectura capaces de ejercer control soberano sobre el Mar Argentino para terminar con la destrucción de la fauna marina, que conlleva al saqueo de millones de dólares del pueblo argentino.

Es necesario, asimismo, poblar la Patagonia y contar con una gran cantidad de puertos. El reclamo en Naciones Unidas por nuestra soberanía de Malvinas no es sólo solicitar que los británicos se sienten a dialogar, debemos ejercer nuestro derecho soberano sobre el Atlántico sur. Necesitamos que aparezca el ARA San Juan y sus 44 tripulantes. Necesitamos que el Mar Argentino sea para los argentinos y no para los británicos.

(*) Investigador del Centro de Estudios de Integración Latinoamericana “Manuel Ugarte” – Observatorio Malvinas, Universidad Nacional de Lanús (UNLa).