Ángel Ibarra, director de la Unidad de Ecológica Salvadoreña: “La agricultura es adicta a los agrotóxicos”

Ángel Ibarra, director de la Unidad de Ecológica Salvadoreña (UNES) resume en dos pilares la contradicción que ha surgido luego de las reformas a la Ley Sobre el Control de Pesticidas y Fertilizantes: ARENA es “cínica” porque se opone a una industria que mueve “millones al año”; la agricultura puede sobrevivir si ocupa métodos no industriales y las enfermedades crónicas, a consecuencia de las intoxicaciones, desaparecerán de El Salvador.

De acuerdo al ecologista la prohibición de 53 plaguicidas y fertilizantes es el culmen de una lucha que inició en 1992 con la Comisión Nacional de Plaguicidas (CONAPLAS) contra una serie de agroquímicos conocidos como la Docena Sucia.

¿Cuáles de estos agrotóxicos son los que siguen en disputa?
De los 53 agrotóxicos 33 han sido prohibidos por el Ministerio de Agricultura; siete están vinculados al Convenio de Rotterdam. Los que son considerados como indispensables por CAMAGRO, ANEP y una sociedad que defiende los intereses de esta agricultura tóxica que tenemos se pueden simplificar a cinco: Paraquat, Gramoxone, metomil, tamarón, agromil y endosulfán. Estos, más Glifosato que comercialmente se conoce como Ranger son los seis productos por los que ARENA, CAMAGRO, PCN y la ANEP están peleando, ahí se centra la disputa. El problema es que la agricultura es adicta a los agroquímicos, encareciendo la producción agrícola.

¿Por qué se resisten a retirar estos agroquímicos?
En el año 2012 se exportaron 4 millones y medios de litros de Paraquat, que son alrededor de 15 millones de dólares; 4 millones de Glifosato valorados en $5 millones; 5 mil kilogramos de Methil Paration; 60 mil litros de Endulsofán… los negocios de agroquímicos superaron los $25 millones al año. ¡Estos son oligopolios!

¿La agricultura es sostenible sin agrotóxicos?
Está claro que estos productos son los principales causantes de las intoxicaciones, particularmente en las zonas donde se usa con mayor intensidad, en la caña de azúcar y la agricultura. Ante eso hay productos orgánicos que no van a enfermar a la gente, que van a apoyar la generación de alimentos sanos que pueden sustituir los agroquímicos. La pregunta es ¿podemos nosotros abandonar esta agricultura que es adicta a los agrotóxicos, dañina a la salud, que produce alimentos que vienen contaminados, por una agricultura sana? ¡Claro que se puede y por la gravedad que tenemos, por los impactos en el medio ambiente y en la biodiversidad hay que hacerlo pronto!

¿Qué más se puede hacer?
Le hacemos al Presidente Funes (Mauricio) a no solo sancionar el decreto aprobado, sino a apoyar las prácticas ecológicas. Funes llamó a ARENA a que aprobaran la ley que prohíbe los plaguicidas; ARENA planteó que ese decreto era nefasto; el cinismo de ARENA es por el dinero que produce la venta de agroquímicos. La propuesta urgente es practicar la agroecología antes que en la zona costera se siga muriendo la gente. Es urgente sacar estos contaminantes que ya han hecho que la insuficiencia renal crónica sea la tercera causa de muerte en el país, de muerte intra hospitalaria, la primera en hombres y la quinta en mujeres.

¿Qué se puede hacer para sustituir los agrotóxicos prohibidos?
No es una sustitución mecánica, tenemos que orientar el tipo de agricultura que tenemos y para qué se hace agricultura en el país. Creo que debemos potenciar el rescate de semillas y especies de semillas con prácticas de diversificación de cultivos, conformación de suelos, producción de abonos orgánicos y herbicidas o de pesticidas, que son hechas con otras plantas con prácticas ancestrales; tenemos que sacar la producción verde, tenemos que sacar la revolución verde que se implementada para resolver los problemas de hambre de estos tiempos.

¿Qué beneficios da el retiro de los agrotóxicos?
Disminuiría el gasto para atender enfermos crónicos y habría una población más sana. Los agricultores, además, ahorrarían en comprar agrotóxicos. Los exportadores tendrían mayor rentabilidad porque son productos sanos. El presidente debe sancionar el decreto para prohibir los agrotóxicos porque se pasaría a una práctica distinta. Se rescataría la biodiversidad agrícola y ecológica.

http://www.contrapunto.com.sv/entrevistas/la-agricultura-es-adicta-a-los-agrotoxicos