Gioconda Belli, escritora nicaragüense: “Nunca me cayó bien Daniel Ortega”

Gioconda Belli es una poetisa, novelista y publicista nicaragüense. Luchó contra la dictadura somocista y estuvo en las filas del Frente Sandinista hasta 1994. En esta entrevista habla, entre otros temas, sobre su vida poética, el vínculo con la revolución sandinista y su relación con Daniel Ortega —presidente inconstitucional de Nicaragua—.

:::Usted luchó contra la dictadura somocista. ¿Qué experiencias recuerda de esa etapa?
Desde pequeña veía cosas terribles, mataron a un estudiante cerca de mi casa, viví la masacre del 22 de enero, a mis hermanos casi los matan. Todas esas cosas te van quedando en la mente, entonces me sentía impotente como toda la juventud, porque tratábamos de pensar que podía haber un cambio pero la gente terminaba arreglándose con la dictadura, y fue así como empecé a pensar que los sandinistas tenían razón, que la única forma de salir de la dictadura era por la lucha armada.

:::¿Le fue difícil decidir si participar o no en esa lucha?
Me costó porque tenía mis hijas. Yo era amiga de Camilo Ortega y me acuerdo que le planteé que tenía hijas pequeñas y él me dijo: “Por tus hijas hacelo, porque si vos no lo hacés lo van a tener que hacer ellas”.
Plano personal
Gioconda Belli nació en Managua el 9 de diciembre de 1948. Dice que su vida poética inició a los 18 años de edad. Tiene 4 hijas y lleva 26 años de casada.

En 1988 Belli publicó su primera novela La mujer habitada , que fue muy aclamada por la crítica y alcanzó en Europa y América Latina altos tirajes. La novela obtuvo el Premio de los Bibliotecarios, Editores y Libreros de Alemania a la Novela Política del Año en 1989. Su novela El pergamino de la seducción le mereció en 2005 el Premio Pluma de Plata en la Feria del Libro de Bilbao, España. En 2010 publicó el libro El país de las mujeres, ganador del premio La Otra Orilla de Editorial Norma.

:::¿Y cuándo decidió dar el paso?
En el setenta. Mi primer responsable fue Camilo, después trabajé con René Núñez y ya empecé a trabajar en toda la conspiración.

:::¿En qué se desempeñó?
Fui de todo. Andaba de correo, de chofer, de guardar armas, de conseguir dinero, de prestar mimeógrafos.

:::¿Participó en alguna toma?
La primera acción grande en la que participé fue en la del 27 de diciembre del 74 (el asalto a la casa del ministro José María Castillo, y donde se encontraba el embajador de EE. UU.) Trabajé con Eduardo Contreras en la parte logística, haciendo croquis de todas las embajadas.

:::¿Pero nunca la echaron presa?
No. Me logré ir antes de que me echaran presa. Yo salí al exilio en 1975 por órdenes de Carlos Fonseca, porque ya había caído mi jefe inmediato que era Jacobo Marcos.

:::Una vez que se exilió en México ¿qué pasó con sus hijas…?
Las tuve que dejar con mi papá y con mi mamá, fue horrible. Salí un 20 de diciembre, dejé mi casa con el arbolito de Navidad, los regalos, fue un pésimo momento para mí como mamá.

:::¿Hasta cuándo vio a sus hijas?
Pasé siete meses sin ver a mis hijas. Finalmente me las lograron mandar a Costa Rica, porque yo me fui de México a Costa Rica y en ese tiempo se hizo un tribunal militar y me condenaron a cárcel en mi ausencia, pero nunca cumplí mi condena. Regresé cuando triunfó la revolución, el 20 de julio de 1979.

:::¿Y qué hizo una vez que triunfó la revolución?
Fui parte de la comisión de propaganda del Frente, inauguré las transmisiones del Canal 6. Yo bauticé al Sistema Sandinista de Televisión y saqué al aire el primer noticiero. Trabajé en el Ministerio de Planificación haciendo una campaña de alfabetización. Trabajé en las elecciones de 1984.

:::¿Cómo fue su relación con el grupo de los 12? ¿Cómo se llevó con Daniel Ortega?
Con Daniel Ortega me relacioné muy poco, tuve más relación con su hermano Humberto, con él estando en Costa Rica lo llevé a encontrarse por primera vez con Sergio Ramírez, lo anduve llevando y trayendo en San José. A Daniel Ortega lo conocí poco.

:::Dice que trabajó en la campaña electoral de 1984, supongo que tuvo que relacionarse más con el entonces candidato presidencial…
Con Daniel Ortega siempre tuvimos una relación complicada, nunca nos caímos bien, nunca me cayó bien a mí, ni yo a él.

:::¿Por qué?
Tuvimos encontronazos a partir de la ASTC (Asociación Sandinista de Trabajadores de la Cultura), porque cuestionamos cuando la convirtieron en el Instituto de Cultura y ahí hubo un choque bien fuerte entre los intelectuales y Daniel Ortega que casi nos expulsa. Él me obligó a renunciar, yo iba a ser presidenta de la Unión de Escritores de Nicaragua y él me dijo que no, que tenía que declinar y que si no lo hacía tenía que entregar mi carné de militante.

:::¿Lo entregó?
Yo no quise entregar mi carné, pero ahora me arrepiento, se lo debí haber entregado. Luego en la campaña electoral de 1990 fui parte del equipo hasta que tuve un conflicto con Daniel Ortega, porque yo dije que teníamos que prepararnos para el peor escenario posible y escribí un documento y dije que ese eslogan “Todo será mejor”, que se usó, era malo y aparentemente lo había hecho Daniel, entonces él dijo que no me volvieran a invitar a las reuniones. A mí siempre me parecieron, él y Humberto, que no tenían escrúpulos.

:::¿Qué le hacía pensar eso?
Eran capaz de todo. Se arreglaban con cualquiera, no había una posición de principios.

:::¿Usted apoyó la candidatura de Ortega de 1984 y 1990?
No. Yo era muy crítica. Planteé que en el 84 no debía ser una campaña personal de un candidato, sino que debíamos hacer una campaña del Frente Sandinista y se me dijo: “No, en esta campaña hay que destacar a Daniel Ortega y a Sergio Ramírez”. Yo no estaba de acuerdo porque lo que se debía destacar era la colectividad, que era una de las cosas originales del Frente, tenía una dirección colectiva.

:::¿En qué momento se dio cuenta que esa colectividad de la que habla ya no existía?
Cuando empezó a elevarse la figura de Daniel más allá de lo que estaba acordado. La idea era que iba a ser una dirección colectiva y que Daniel Ortega iba a ocupar una responsabilidad como todos los demás en la Junta de Gobierno. Eso fue casi al final, funcionó hasta el 88 o 89. Claro, los Ortega tenían más poder dentro de la Dirección Nacional.

:::En los noventa asume la presidencia la primera mujer, doña Violeta Barrios de Chamorro, ¿cómo vio eso?
Admiré a doña Violeta (Barrios de Chamorro) porque logró conciliar a gente que había estado en combate y con un don maternal, maternizó a Nicaragua, y ese fue el gran acierto de ella, haber usado su talento como mujer y como madre para lograr la reconciliación, la admiro. Fue una mujer que llegó a una posición tan importante, no solo por haber llegado a ser presidenta sino por el momento en que llegó.

:::¿Pero el Frente Sandinista perdió las elecciones?
Al principio no me gustaba porque yo quería que ganara el Frente, pero poco a poco fui viendo lo que ella hizo y sintiendo que tuvimos una gran suerte de que nos hubiera tocado ella en ese momento de la historia. Me sentí orgullosa como mujer, porque además hubo un surgimiento del liderazgo femenino como no lo hubo en la revolución.

:::¿No hubo mucho liderazgo femenino durante la revolución?
Nosotras tuvimos un papel importante porque luchábamos duro contra un machismo bien grande y siempre nos decían que teníamos que postergar las reivindicaciones de la mujer porque había que defender la revolución y levantar la producción, se hablaba bien de lo que se podía hacer, pero no se llevaba a cabo.

:::Y de ahí surgió el Partido de Izquierda Erótica (PIE) del que habla en El país de las mujeres…
De ahí surgió el PIE, un grupo de nosotras decidió formar el Partido de la Izquierda Erótica y tratar de llevar a cabo estrategias que las discutíamos entre todas, porque todas las que estábamos en el PIE teníamos posiciones importantes dentro de la revolución.

:::Tras la publicación de El país de las mujeres le creó al PIE un sitio web, ¿qué pasó con eso?
El PIE ha avanzado, tiene sucursales en varios países de América Latina, hay como mil mujeres que están suscritas a la plataforma y yo cedí el liderazgo a otras compañeras y la idea era crear un partido global usando el mismo criterio de estrategias comunes, que no necesariamente tuviera que ser un partido clásico, sino un grupo de mujeres que se juntaran para empujar estrategias femeninas en diferentes formas dentro de cada país.

:::¿Y en Nicaragua tuvo eco esa iniciativa?
En Nicaragua no necesita haber PIE, porque hay una organización de las mujeres bastante importante.

:::En los últimos años el Gobierno habla de que las mujeres están siendo tomadas en cuenta, hay más mujeres ocupando cargos públicos ¿pero realmente las mujeres están empoderadas?
Ha quedado en el discurso. Siento que hay una distancia muy grande a nivel del pensamiento entre lo que se supone que se está empujando, que es esta igualdad, y cómo se está proyectando dentro de la sociedad.

:::Esa igualdad dentro del Gobierno ¿cómo la ve usted…?
Lo que he visto es que las ministras han tenido muchos problemas, no veo que existe un verdadero empuje del rol de la mujer. Hablaba de problemas.

:::¿Qué impresión le dio la destitución de la diputada sandinista Xochilt Ocampo?
Opino que esa es otra demostración no solo de discriminación sino también de esta tendencia que hay en el poder, de manejarlo de manera absoluta, que no puede haber nadie que disiente y eso es absolutamente negativo.

:::Y sobre el poder de la primera dama, ¿qué puede decir, se pueden sentir las mujeres identificadas con ella…?
En primer lugar es un poder que no es legítimo. Ella ha sido inteligente, es una demostración de que las mujeres somos inteligentes. Ella ha ayudado a proyectar a Daniel Ortega, pero su rol es de esposa. Ella quiere fortalecer la imagen de Daniel Ortega, para que él no la vea como competencia.

:::Pero Murillo ha ganado más protagonismo…
Ella tiene una aspiración de poder y vamos a ver si la lleva a la práctica. Estoy segura que tiene una aspiración de poder pero siempre está pidiendo pleitesías a Daniel, como que Daniel hizo todo. A mí me parece que Rosario Murillo ha hecho un manejo maquiavélico de la religión, de la cultura, hay una falsificación de la revolución.

:::Usted como publicista ¿cómo valora la estrategia comunicacional que utiliza la primera dama…?
Está resultando, está dando efecto por la cantidad de medios que tiene disponibles, porque es orquestada, porque ella solita la hace, no tiene a nadie que le discuta sus propuestas, sus eslóganes, tiene una total saturación. La ley de la publicidad es la repetición, usa colores vivos pero es exagerada también y ha usado música exageradamente buena.

:::¿En los ochenta Rosario Murillo era parte de la ASTC, tuvo algún roce con ella?
Tuvimos muchos roces. En la ASTC tuvimos muchos roces. Éramos muy críticos y ella no es una persona que acepte las críticas y entonces tuvimos muchos encontronazos hasta llegar al encontronazo con Daniel.

:::Muchos comparan el gobierno de Ortega con el de los Somoza, ¿usted qué opina…?
Yo pienso que este es un gobierno diferente, pero que tiene rasgos autoritarios, es un gobierno populista dentro de otra época, usando otras maneras de coerción, es un Gobierno que tiene el control de todos los hilos del poder, pero los nicaragüenses tenemos que luchar.

:::¿Cómo luchar? Las protestas son reprimidas, el caso más reciente es el OcupaINSS y los poderes del Estado carecen de independencia.
Me parece que hay que buscar el diálogo, porque creo que por la fuerza no se va a lograr ni le conviene a Nicaragua. Yo pienso que los nicaragüenses tenemos que pensar en cómo lograr que este Gobierno entienda que no le conviene a Nicaragua lo que está sucediendo. Llegó la hora que pensemos con madurez sobre el país en general.

:::Recientemente presentó su nuevo poemario La avanzada juventud, ¿qué planteamientos hay? ¿Son las vivencias de una mujer madura?
Es sobre la etapa de la madurez. A las mujeres se nos desvaloriza mucho. Es como que solo tenés derecho a existir y ser bella de los 15 a los 25 años. Una mujer de 30 años empieza a sentir que ya está perdiendo acciones en la vida, se empieza a sentir vieja. Entonces yo quería celebrar la madurez de la mujer y decir pues que no estamos viejas, estamos en la avanzada juventud.

:::¿Y cómo es una mujer en la avanzada juventud?
Estamos llegando a un momento de la vida que ya has pasado luchas, es momento de disfrutar lo que has logrado y de disfrutar tu persona madura y esa otra parte de la belleza de la vida madura.

:::¿Qué poema le gusta más?
Hay uno que se llama Calendario del cuerpo . Otra experiencia que se refleja (en el poemario) es el matrimonio, ya es un matrimonio más largo, ya no es el enamoramiento, sino que es un amor más estable, más cotidiano.

:::¿Y plantea cómo mantener ese amor?
(Ríe) ¡Claro!

:::¿Se está consumiendo poesía en Nicaragua?
Yo creo que se está leyendo bastante poesía en Nicaragua. Hay un amor por la poesía en este país que no se da en todas partes del mundo. La poesía es un género difícil, casi no se venden muchos libros. Hay una tendencia de que son los poetas quienes leen a otros poetas, más que el público en general, pero en Nicaragua no es así.

:::¿Qué tan difícil es publicar una obra en Nicaragua?
Es muy difícil porque casi no hay editoriales. Los escritores jóvenes se ven obligados a publicar sus propios libros, los suplementos culturales de los periódicos se han reducido, entonces sí hay una deficiencia muy grande para dar a conocer lo que se está produciendo en Nicaragua.

http://www.laprensa.com.ni/2013/09/22/seccion-domingo/163335-nunca-me-cayo-daniel