La izquierda y el grupo de los ocho – Periódico El País, Uruguay

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

Estas semanas de mundial quitan atención al juego de alianzas que va modelando las opciones para las elecciones generales de octubre. En el Frente Amplio en particular, ellas tienen peso decisivo en sus equilibrios de fuerzas internas.

Hace ya tiempo que accionan juntos, pero ahora también participarán de un sublema común para acumular votos. Se trata del grupo de los ocho -o “los 8 de Momo”-, integrado por el Movimiento de Participación Popular, el Partido Comunista, la lista 711 de Sendic, la Liga Federal, el Fidel, la Vertiente Artiguista, la Lista 5005 de Cánepa y la Corriente de Acción Pensamiento y Libertad de Fernández Huidobro.

De distintas formas, este sublema será el protagonista excluyente de la elección frenteamplista. Primero, porque de acuerdo a los resultados del pasado 1° de junio, esas fuerzas de izquierda son amplia mayoría en el Frente Amplio. Comparado con el grupo de los ocho, no tiene peso electoral el debilitado Frente Líber Seregni de Astori, ni tampoco el Espacio 90, con un Partido Socialista que no votó bien. Segundo, porque sus lineamientos ideológicos están muy cerca de los planteos que ha llevado adelante la campaña de la senadora Moreira. Si bien su precandidatura presidencial sorprendió con un apoyo superior a 50.000 votos, no será extraño que a futuro el sector que se conforme tras su liderazgo renovador en la izquierda esté muy alineado a las propuestas del grupo de los ocho.

No hay que ser muy ducho en temas electorales para darse cuenta que esta alianza se fija sobre todo para obtener la mayoría relativa frenteamplista en el senado. De esta forma, apuntando a obtener al menos siete senadores en octubre, el grupo de los ocho se transformará en el contrapeso más notorio de una eventual presidencia de Vázquez. Sobre todo pensando en que seguramente habrá un Parlamento más dividido que el actual.

Porque esa es la estrategia última que anima la conformación de este sublema. Partiendo del supuesto de que Vázquez ganara las elecciones, se trata de una alianza que intenta condicionar al futuro presidente en, al menos, dos temas relevantes para cualquier gobierno.

El primero es la conducción de la economía. Vázquez ha intentado aportar tranquilidad al voto centrista señalando que se apoyará nuevamente en Astori y su equipo económico. Sin embargo, el grupo de los ocho disiente fuertemente y notoriamente con esa conducción. Quiere tomar otro rumbo; apuesta a otros instrumentos menos ortodoxos. ¿Alguien cree que si estos sectores alcanzan su objetivo electoral con este sublema, Vázquez pueda seguir sosteniendo su idea de dar a un astorismo debilitado, la conducción económica del país? En estos días, Astori ha salido a criticar a la oposición señalando que quien da certezas en este importante aspecto del gobierno, es solamente el Frente Amplio. Pero lo cierto es que, con este sublema del grupo de los ocho y sus grandísimas diferencias con el astorismo, quien precisamente da señales completamente contradictorias sobre el rumbo económico de futuro es el conglomerado de izquierda.

El segundo asunto refiere a la definición de la política exterior. El grupo de los ocho, y el grupo de Moreira también, son los mayores defensores de la idea de continuar con el alineamiento regional de patria grande. Son quienes más han puesto en tela de juicio la defensa de nuestros intereses nacionales frente a la prepotencia argentina y al imperialismo continental brasileño. Vázquez, que ya nos hizo perder el tren de una mayor apertura comercial con Estados Unidos, no tendrá ningún margen de maniobra, en una eventual segunda administración, para cambiar el rumbo de esta política exterior actual tan nefasta. Porque si alguna voluntad tuviere, el peso electoral del grupo de los ocho se lo impedirá.

Así las cosas, la definición de alianzas internas del Frente Amplio va conformando un panorama que reafirma los condicionamientos políticos que tendrá un eventual gobierno de Vázquez en un sentido de avanzar en el “giro a la izquierda”. La idea que el candidato quiere transmitir acerca de un sentido de gobierno de “centro izquierda” del Frente Amplio, no condice con la realidad. Lo que ocurre, al contrario, es el fortalecimiento electoral y político de los sectores que más alejados están de ese “centro izquierda” proclamado. Importa tenerlo claro para no votar a ciegas.

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