Comitiva del Gobierno se reúne nuevamente con el mediador y los “fondos buitre”

La delegación de funcionarios argentinos que hoy se encontrará con el mediador Daniel Pollack -en la segunda reunión formal cara a cara con los representantes del Gobierno de Cristina de Kirchner-, tratará una propuesta que los fondos buitre dejaron en la carpeta de trabajo del “special master”: que Argentina deje en claro por escrito que les paga a los demandantes en el “juicio del siglo” con bonos en 2015, pero con un acuerdo cerrado en 2014, “Bajo Protesta” o “In Protestum”. Esto es, se acepta que el país debe cumplir con el fallo de primera instancia del juez Thomas Griesa, pero “no voluntariamente” y que se les paga a los acreedores que ganaron el juicio, sólo porque el Estado argentino está obligado a hacerlo por un fallo de la Justicia de EE.UU. con el que no se está de acuerdo.

Esta propuesta fue deslizada por alguno de los abogados de los fondos buitre, que en las últimas horas mantuvieron su encuentro con Pollack y que se concentraron en el principal problema que hay a esta altura de las negociaciones para cerrar un acuerdo definitivo: cómo saltear la aplicación de la cláusula Rights Upon Future Offers (RUFO); por la que el país debe pagarle a los bonistas que ingresaron en los canjes de 2005 y 2010 la misma cantidad de dólares que le reconozca a los que no aceptaron entrar en esos llamados.

Todas las partes (Argentina, Pollack y los “holdouts”) saben que la posición más efectiva y completa para proteger al país contra los eventuales juicios que los que aceptaron las reestructuraciones de deudas, sería que el propio Griesa deje en claro, por escrito, que la cláusula no debe aplicarse porque el país tiene que pagar “involuntariamente” los compromisos derivados de su fallo.

Esta posibilidad no liberaría al país de los eventuales juicios de los bonistas que entraron a los canjes, pero sí serviría de defensa para presentar ante los jueces en los que vayan recayendo las causas futuras. Los primeros sondeos ante Griesa resultaron, por ahora, poco alentadores para que el juez acepte esta postura, con lo que se están estudiando ya otras alternativas para saltear la RUFO. En parte, los fondos buitre son los más interesados en que esto ocurra, ya que determinaría que más rápidamente se cerraría un acuerdo con la Argentina.

Por esto los abogados Robert Cohen, Teodore Olson, Stephen Poss y Robert Carroll ya están trabajando en aportar soluciones. Los mismos abogados también son los que ya le deslizaron a Pollack y a los abogados del estudio Cleary Gotlieb Steen & Hamilton (CGS&H) que representan al país, que están dispuestos a ser ellos los que pidan al juez Giresa que reponga el “stay” para que la Argentina pueda pagar los bonos que vencieron el 30 de junio y que el país tiene hasta el 30 de julio para cancelar. Luego caería en un “default técnico”.

Las partes son optimistas. Ayer un abogado que representa a uno de los fondos buitre confesó que “lo importante es que las tres partes, tenemos ahora intereses coincidentes. Todos queremos llegar a un acuerdo lo más rápido posible”.

Hoy se encontrarán con Pollack el secretario de Finanzas, Pablo López (encabezará la delegación); y el secretario del área Legal y Técnica, Federico Thea. También concurrirá el abogado de CGS&H Carmine Bocuzzi.

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Buitres critican; Gobierno los cree nerviosos – Por Liliana Franco

“Kicillof no tiene capacidad de tener una negociación técnica con el mediador. No es un abogado, y ningún ministro responsable negociaría algo sin asesores”, dijo Nancy Soderberg, copresidente de American Task Force Argentina (ATFA) según trascendió del encuentro que mantuvo con algunos medios periodísticos.

También participó del encuentro Robert Shapiro, quizás la cara más visible de esta ATFA. Ambos son los representantes del grupo de lobbistas que los fondos buitre crearon contra Argentina. Incluye a los que demandaron al país y el juez Griesa les dio la razón, y a los que no se presentaron en ese reclamo y que suman unos u$s 6.000 millones, los llamados buitres de “segunda generación”. La organización que representa activamente a los fondos buitrs alertó de los problemas que se le presentarían a la economía argentina si no se llega a un acuerdo y por lo tanto se cae en default e insistieron en que los holdouts tienen “interés en negociar”.

Aunque esta semana, el ministro de Economía, Axel Kicillof, mantuvo un encuentro de casi 4 horas con el representante del juez Griesa, Daniel Pollack, para los fondos buitre hasta ahora no hubo ninguna negociación formal. A través de distintos medios han hecho saber que estarían dispuestos a aceptar un acuerdo que implique pagos en efectivo y títulos públicos.

La presencia en Buenos Aires de la ATFA y su rally de entrevistas para convencer sobre la “justicia” del reclamo fue interpretada en la Casa Rosada como una señal que los fondos buitre no se sienten muy seguros de que se pueda llegar a un acuerdo. Por esta razón, enfatizan tanto que si Argentina arregla “lloverán miles de inversiones”. Por el contrario, si se cae en default el escenario sería “catastrófico”.

Los argumentos que esgrimen los lobistas de ATFA o los representantes de los fondos buitre son los mismos que le habría manifestado el mediador Pollack a Kicillof durante el encuentro que mantuvieron por casi cuatro horas este lunes en Nueva York, según comentaron a Ámbito Financiero fuentes oficiales.

Pollack habría insistido en los perjuicios que significaría para la economía argentina que no se llegue a un acuerdo antes del 31 de julio y que, por lo tanto, nuevamente la Argentina caiga en default. Insistió también, por el contrario, en los innumerables beneficios que, por el contrario, se obtendrían si se llega a un acuerdo.

En tanto, y siempre según fuentes oficiales, trascendió que en la reunión con Pollack, el titular del Palacio de Hacienda no habría presentado ninguna propuesta limitándose a exponer los argumentos de la postura de la Argentina de manera similar a lo hecho tanto ante las Naciones Unidas como en la OEA.

“Es evidente que los fondos buitre están nerviosos porque vinieron a Buenos Aires en un viaje de apuro”, comentan desde el Gobierno, confiados que en la batalla contra los buitres cuenta con el apoyo de la sociedad.

El eje de la postura argentina es la necesidad de reinstalar el “stay”, mecanismo que le permitiría pagar a los bonistas performing que hoy no pueden hacerse del pago que ya fuera depositado hace más de 15 días. El argumento es que de llegarse a pagarles antes de 2015 activa la cláusula RUFO que permitiría el reclamo de los bonistas que ingresaron al canje. En este punto los fondos buitre insisten en contar con una propuesta para solicitarle a Griesa que dicte el stay.

Por el lado de las autoridades argentinas se replica que de realizarse una oferta se podría interpretar que es voluntaria disparando la cláusula RUFO. Los holdouts se muestran dispuestos a cobrar a partir del año que viene pero quieren antes de fin de mes concluir la negociación.

Tanto Shapiro como Soderberg se ocuparon de ser muy críticos con Kicillof. Desde cuestionar la capacidad del ministro para llevar adelante una negociación (no es abogado, se quejaron) hasta su soberbia (porque no cuenta con asesores).

Cabe señalar que en los últimos días el fondo NML se ocupó de hacer conocer su postura públicamente. En algunos medios locales se publicaron solicitadas clamando que “los acreedores de la Argentina están listos para negociar hoy. Los líderes de la Argentina deberían juntarse con sus acreedores en una negociación, y evitar un default catastrófico”.

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