Lula da Silva, expresidente de Brasil: “Estamos conducidos por una masa feroz de informaciones deformadas”

En mayo se anunció que el activista de izquierda sería coordinador informal de la campaña a la reelección de Dilma Rousseff. Desde su activismo político plantea y analiza la situación del país.

Luiz Inácio Lula da Silva, el primer presidente de Brasil en conceder una entrevista a blogueros y periodistas de internet en 2010 volvió a participar en un encuentro similar este año. En la cita, el exmandatario anticipó que participará activamente en la campaña para que Dilma Rousseff logre la reelección, que impulsará regulaciones para los medios de comunicación, defendió la realización de la Copa del Mundo en Brasil y consideró a las protestas que se dieron en su país este año y el anterior como un buen síntoma de la democracia del país.

Las manifestaciones de junio del año pasado tendrían un impacto razonable en la historia de Brasil. A partir de eso, ¿qué opina de la ley antiterrorismo, que creo hoy es una de las principales preocupaciones del movimiento social brasileño?

Ya tuve la oportunidad de hablar muchas veces sobre las manifestaciones de junio y siempre repito una frase que decía cuando estaba en la presidencia. La democracia que queremos construir no es una democracia que significa un pacto de silencio. Eso ya vivimos en Brasil. La democracia es un proceso de evolución, de manifestación, de acción, intentando conquistar cada día una cosa más. La gente no debe quedarse reclamando por el hecho de que la sociedad se manifestó, que la sociedad se manifieste, eso es bueno cuando se está en el Gobierno o en la oposición. De hecho, nosotros aprendimos a hacer política haciendo manifestaciones, haciendo caminatas, protestas, huelgas, haciendo todo lo que era posible hacer en un régimen democrático. Lo que necesitamos es lidiar con eso, intentar sacar lecciones. No vi en las manifestaciones ninguna reivindicación absurda. Vi a personas pidiendo que el Estado cumpla con sus obligaciones como Estado, que mejore las condiciones de salud, de educación, que mejore las condiciones de transporte porque es normal. Tenemos que entender este momento como un momento rico de la democracia brasileña. De ahí que alguien tenga la sabia idea de creer que eso es terrorismo y hacer una ley contra alguien que usa máscaras en el país del Carnaval, eso ya es impensable. Es impensable.

Sinceramente, no creo que Brasil necesite una ley antiterrorismo porque no tenemos terrorismo en Brasil. La propia sociedad aprendió a depurar a las personas que van a las calles a hacer una manifestación a favor de una causa y el tipo de persona que va a las calles a causar confusión.

Creo que en la Copa del Mundo, el Estado tiene que dar garantías para lo que se dé ahí. Si las personas quieren manifestarse que se manifiesten. No tengo ningún problema. No creo que será algo malo para Brasil, ni para la imagen de Brasil. Lo que será malo para la imagen de Brasil es que no consigamos garantizar la seguridad de las selecciones porque son los principales artistas que estarán ahí y mucha gente quiere verlos jugar, tanto así que ya vendimos más entradas que cualquier otra Copa y el 65% son los brasileños. Estados Unidos, que no tenía fútbol hasta el día que Pelé fue para allá con Beckenbauer a enseñarles a jugar, ya es el primer país extranjero en compra de entradas, Colombia es el segundo.

Parece que el año electoral comenzó bastante caliente. Disidencia en la base del Gobierno, denuncias de desvío de dinero en Petrobras… ¿Cómo analiza y evalúa la disputa electoral de 2014?

Creo que Dilma necesita seguir gobernando este país para que no sea tomado por sobresaltos. Si tengo la oportunidad, voy a decir lo que creo que la prensa no dice de lo que está ocurriendo en Brasil: “ustedes solo mostraron el vaso vacío; nunca mostraron el vaso lleno”.

Sobre la cuestión de Petrobras. No es la primera vez que se intenta, en época de elecciones, levantar cosas contra Petrobras. Creo que el Gobierno tiene que ir a la ofensiva y debatir este asunto con mucha fuerza. La gente no puede permitir que, por omisión nuestra, las mentiras continúen prevaleciendo. Entonces, creo que tenemos que defender con uñas y dientes aquello que creemos que es verdad.

Espero que el PT haya aprendido la lección de lo que significó la investigación del mensalão (escándalo sobre supuestos sobornos que involucró a gente del PT) porque ese caso dejó marcas muy profundas en las entrañas del PT. Si el partido hubiera hecho un debate político cuando tenía que haberlo hecho y no hubiese esperado una solución jurídica posiblemente la historia sería otra. Porque en el fondo, todos ustedes son personas informadas, la prensa casi que construyó el resultado para ese juicio. Y el tiempo juzgará.

Necesitamos tener conciencia de que la disputa política es así. La élite nunca fue condescendiente con la izquierda y la izquierda siempre fue condescendiente con la derecha. Siempre que la derecha puede, avanza. Y es en el mundo entero. Necesitamos aprender a hacer esa disputa política. Creo que a veces la izquierda es ingenua. No damos la pelea. Y siempre digo que hoy tenemos internet, algo que no teníamos antiguamente. Hoy no estamos solos.

En cuanto a la sobredosis de los medios sobre la economía…

Todavía estaba en la presidencia, en 2007 o 2008, cuando el presidente Mário Soares vino de Portugal representando a un canal de televisión portugués para entrevistarse conmigo. Él llegó a mi despacho con un montón de revistas inglesas, americanas, diarios franceses, italianos, españoles y me decía: “Hay algún error presidente”. Y yo decía: por qué?. “Porque vine aquí con varios diarios del mundo. Brasil está de moda. Y cuando veo la prensa brasileña, el país está acabado”.

Entonces, con la economía brasileña pasa lo siguiente: la economía brasileña no está creciendo al 5% como nos gustaría. Ahora, qué economía está creciendo como la brasileña? Cuántas están creciendo más que Brasil? Miremos el G20 para saber cuántas están creciendo más que Brasil y verán ahí a China. Y China siempre es un poco sospechosa porque China no tiene sindicatos, no tiene aumento de salarios, no tiene cosas como el Congreso Nacional votando, no tiene tantos obstáculos como los que tenemos aquí, que nosotros mismos los creamos. Entonces, es mucho más fácil hacer economía en China que en un país democrático. Las personas no dan importancia al hecho de cómo nosotros lo conseguimos. En 11 años de Gobierno mantenemos la inflación dentro de la meta, generando empleo y aumentado salarios. “Ah, pero la inflación de 5,9% es mucho. Me gustaría que fuera 2%”. Yo era presidente de un sindicato cuando la inflación estaba en 80% al mes. Al mes!.

Si vemos los indicadores económicos tenemos pocos países en las condiciones de Brasil y pocos lograron salir de la crisis con la solidez de Brasil. Mientras tanto, veo personas que dicen que crecer 2,9% es poco. Guido (Mantega, ministro de Finanzas) tiene que saber que es poco. Tengo que saber que es poco. Ustedes tienen que saber que es poco, pero dónde se está creciendo así? La economía está pasando por una de las mayores crisis de su historia. Los estadounidenses no lograron recuperar su economía, los europeos tampoco, China cayó de 14,5% a 7% de su PIB. Quién está creciendo? América Latina y África. Yo en el G8, en 2008, en el G20, decía: “Nuestra oportunidad para recuperar la economía es canalizar inversiones para ayudar a los países pobres a desarrollarse, para que se conviertan en consumidores y participen de la economía mundial”. Eso no se ha hecho hasta hoy, ni tampoco controlar el sistema financiero como nos propusimos. Ni tampoco hemos podido tener un cargo en el FMI y aumentar la participación de los países emergentes porque Estados Unidos no vota por eso todavía.

“Ah, falta educación”. Falta educación es cierto, pero vamos a ver lo que pasó con la educación en este país. En 11 años hicimos el doble de aquello que se hizo en el siglo pasado. Pasamos de 3 millones de estudiantes universitarios a 7 millones o de 3 y medio a 7 y medio. Pasamos de 140 escuelas técnicas a 365. Falta por hacer? Sí, porque estamos muy atrasados.

El hecho concreto es que hicimos una revolución en esa área y falta mucho por hacer. Necesitamos hacer el triple. Fue por eso que pusimos el dinero de los royalties del petróleo para resolver el atraso de la educación brasileña. Eso está conectado con el desarrollo de la economía. La gente tiene que reconocer lo que pasó en este período. Pero veo a la oposición -porque de vez en cuando hay que saber lo que dicen de nosotros- y veo cosas absurdas. Las personas se quejan porque hay muchos carros en las calles. Obviamente hay muchos carros en las calles. Dábamos licencia a 1,7 millones, hoy a 3,8 millones, obviamente debe haber más autos en las calles. “Ah, hay mucha gente en el aeropuerto, se convirtió en estación de bus”. Obviamente que sí. Teníamos 48 millones transitando por los aeropuertos, hoy tenemos 120 millones al año. “Ah, los puertos están superados”. Obviamente que están. Teníamos 570 millones de toneladas por año, ahora tenemos 1.000 millones de toneladas al año. “Ah, falta mano de obra calificada”. Perfecto! Eso es un buen problema porque hay que formar gente. Hace 20 años, teníamos mano de obra formada, trabajando, vendiendo cerveza en la calle, ingenieros vendiendo coco en la playa.

Tenemos el siguiente problema: el pueblo quiere más. El pueblo demanda más. Tenemos que atender esa demanda. Eso es lo que veo en la economía brasileña. Podríamos estar mejor. Se trata de cómo mejorar la economía brasileña y Dilma tendrá que decir eso en la campaña.

¿No cree que estamos aceptando el discurso vendido por los medios que usted tanto ha criticado? Aceptando el discurso del Brasil en caos, del Brasil en pedazos y no combatiendo ese discurso políticamente como usted lo hizo en el primer y segundo semestre de 2009? Y otra pregunta, cree que Petrobras, transformada ahora en el más nítido instrumento de transformación de Brasil en un país soberano, puede sobrevivir simplemente con una defensa y una gestión técnica, sin tomar en cuenta el papel político que esta empresa tiene en un proceso de afirmación de Brasil?

Creo que Brasil es más civilizado hoy, es mucho más moderno, mucho más serio. Y todavía falta mucho. En una escalera de 16 gradas andamos en 5 o 6. Todavía falta mucho por andar en este país, pero creo que hicimos la tarea. Y lo que más orgullo me da es que vencimos el complejo de don nadie en este país. Teníamos una elite acomplejada, que pensaba que todo afuera era bonito y maravilloso que nosotros, brasileños, no valíamos nada. Entonces, este país nunca estuvo tan orgulloso de sí mismo como en estos últimos gobiernos.

Entonces, cuando veo a la prensa extranjera desmoralizar a Brasil … Hace no mucho tiempo que estaba discutiendo con algunos compañeros y salió en varias revistas extranjeras que Brasil se acabó, que está quebrado y no sé qué más. Que México está de maravilla… Me incomodé. Iba a hacer un debate en Nueva York, iba a debatir con el sistema financiero. Fui a debatir. Ahí tenía 260 empresarios y al contrario de hacer un discurso hablando bien de Brasil decidí hacer un debate preguntando a los empresarios. Hice un lista de cosas buenas. Puse en la lista: reservas, qué país tenía reservas que le permitían financiar 18 meses de importación como Brasil? Qué país tenía una deuda líquida de 34% como Brasil? Qué país tenía deuda pública de 57%? Qué país había generado 21 millones de empleos, sacado a 33 millones de la miseria y logrado que 42 millones de personas ascendieran a la clase media? Qué país tenía todo eso en tan poco tiempo? Porque 11 años para un país no es nada. Les dije: quiero saber qué país tiene el potencial de petróleo que tiene Brasil? Qué país tiene el programa de infraestructura que tiene Brasil? Qué país está haciendo las mejores hidroeléctricas del mundo al mismo tiempo? Y fui citando cosas y después dije: “Miren, ahora estoy aquí, pregunten lo que quieran”. Ahí todo el mundo se quedó atónito porque las personas no tenían ni idea.

Cuando vemos a Europa, decimos: “Brasil debería solo negociar con Europa, Estados Unidos, Brasil no debería meterse con África, América del Sur”. Hoy, nuestro comercio con América Latina es mayor que nuestro comercio con Europa y Estados Unidos.

Este mundo rico, en crisis desde 2008, terminó con 62 millones de puestos de trabajo. Este país que ustedes critican tanto, llamado Brasil, en ese mismo período, generó 11 millones de empleos formales. Enfrentar las crisis significa mucho más que estar quieto. Significa pelear y persistir para que el país continúe creciendo, porque no vamos a tirar a la basura el siglo XXI. Y mi compañera Dilma tiene claridad sobre eso, ella sabe que tendremos que trabajar mucho más, para poder hacer que este país dé un salto de calidad.

Las protestas del año pasado hicieron talvez la crítica más fuerte al sistema de representación política hoy en Brasil. Sin embargo, el Congreso Nacional, pasado el susto inicial, parece haber regresado a la situación original y la reforma política no avanzó un milímetro o avanzó muy poco. Es posible avanzar con este actual modelo de representación política?

En 2008, el 27 de agosto de 2008 entregamos un proyecto de reforma política que nosotros reivindicamos en aquella época. Siempre creí que no era jurisdicción del presidente mandar proyectos de reforma política. Siempre creí que aprendíamos a respetar las instituciones todo sería más fácil en el país. La Corte Suprema hacía su parte, el presidente la suya y el Congreso, su parte.

Entonces, planteábamos financiamiento público para la campaña. Estoy convencido de que la forma más barata, más honesta y que dará más tranquilidad a este país es tener financiamiento público de la campaña y los partidos se responsabilizarían, recibiendo este dinero por voto, para distribuir de forma equitativa a sus candidatos y presenten las cuentas.

Segundo, planteábamos voto en lista cerrada. Tercero, fin de las alianzas para elecciones proporcionales. Cuarto: fidelidad al partido. Quinto: prohibir candidaturas con ‘ficha sucia’ (antecedentes o procesos penales). Sexto: era una cláusula de desempeño, también conocida como cláusula de barrera. Creemos que no es posible que no exista un límite para que alguien tenga un partido. No puede cualquier montón de gente tener un partido político. Por qué? El proyecto permaneció en consulta pública durante 2 meses y en noviembre de 2008 .. sinceramente no sé qué ocurrió porque el Congreso Nacional tiene ese tipo de cosas. De vez en cuando los proyectos caen en cajones y ahí se quedan para la eternidad. Después de eso ya fue enviado, Dilma ya lo envió ahora.

Creo que la principal reforma que este país necesita es la reforma política. Sin ella, todas las otras serán mucho más difíciles. Y la reforma política, estoy convencido, que este Congreso no la hará. Es muy difícil querer que las personas cambien su status quo. La persona fue electa así, está acostumbrada a eso, no puede cambiar.

Voy a decir mi opinión hoy: estoy totalmente a favor de una constituyente destinada exclusivamente a hacer una reforma política. Sinceramente, no creo que haya otra forma. Lo que necesitamos es cambiar el sistema de representación, dar seriedad a los partidos políticos. Creo que la reforma política es la principal causa para que intentemos moralizar la política brasileña.

¿Cómo usted explica que un país que mejoró tanto puede estar de tan mal humor, presidente?

De vez en cuando las personas dicen que “Brasil está sin humor” y yo les digo: “No solo Brasil está sin humor. Los programas de humor están sin humor”. El problema es que estamos siendo conducidos por una masa feroz de informaciones deformadas que van creando el imaginario y van formando la cabeza de las personas.

Pienso que si la prensa, sus editoriales serían críticos con el gobierno, discordaran, sería muy bueno, y que la cobertura normal fuese un poco más seria, un poco más neutra. Hay días que creo que el país se acabó porque hay una cantidad de noticias equivocadas. Les he dicho a algunos compañeros ministros que tienen que seguir adelante, Todos los días tienen que pedir entrevistas, que haya un grupo de personas acompañando las informaciones para pedir derecho a la réplica, para pedir por lo menos la verdad. No necesitan estar de acuerdo. Me di cuenta de que ese mal humor es en cantidad. La percepción negativa es peor que el mundo real y todo el mundo serio percibe eso. Recuerdo que en una conversación con Dilma y otros compañeros dije: “Ustedes tiene que dar una ojeada, no en las encuestas de opinión pública sino en la percepción de la sociedad, en lo que está pasando, porque tenemos que hacer algo para que la sociedad entienda”. Y me di cuenta que deberíamos ser agresivos en la política de comunicación para decir lo que está pasando. Por eso creo que perdimos un tiempo valioso en no discutir un marco regulatorio de la comunicación en este país. Espero que en algún momento retomemos esa discusión.

Las personas reclamaban: “Lula está siempre en la tarima, Lula habla a todo hora o habla 8 veces por día”. Si yo no hablaría quién va a hablar, mis opositores? Tengo que hablar 10, 15 veces por día. Dilma tiene que hablar, los ministros tienen que hablar. Tenemos que disputar espacios porque la intención de vender cosas que no son verdaderas, cosas negativas, es fantástica. Sinceramente, me asusta. Dudo que exista un periodista en este país que diga un día que Lula le pidió que no hablara de tal cosa. Nunca, eso no hace parte de mi cultura política. Para mí el lector es el censor, el censurador de este país. Él va a censurar lo que quiera, no es el gobierno y mucho menos un ministro.

Cuando alguien dice: “Ah, la educación es pésima”. Si se mide en comparación con 2002, vemos que hicimos en 11 años más de lo que se hizo 30 o 40 años atrás. Entonces, para esos jóvenes que no tenían nada y pasaron a tener acceso a alguna cosa es normal que quieran más. Creo que ese es un buen problema, saber que las personas quieren más. Y las personas están diciendo “Fuera Lula, fuera Dilma, fuera no sé quién” porque posiblemente la culpa también es nuestra. No trabajamos en la politización de la gente. No trabajamos en la cabeza. Qué hace el PT hoy con la juventud? No hace lo que hicimos al inicio de nuestro partido. No hacemos los debates que hacíamos. El partido necesita estar en las calles siempre, conversando con las personas, discutiendo con las personas, politizando a las personas y el gobierno informando correctamente. Eso ya no tenemos.

Fueron 20 años de vencer obstáculos, de perder la elección para gobernador, 3 elecciones para presidente de la República hasta ganar. Saben por qué mi gobierno funcionó? Porque tenía la obsesión de probar a la élite brasileña que tenía más competencia que ellos. Era casi una profesión de fe. Dije: “voy a probar a esta gente que sé más que ellos, que voy a hacer más que ellos y tengo más compromiso que ellos. No debemos olvidar de que lado estamos. Para mí es el arma para el éxito. Yo tengo un lado, sé de qué lado estoy. Creo que la juventud tiene que saber estas cosas. Ellos tienen ahora más escuelas porque nosotros creamos las condiciones para tener más escuelas, porque fui un metalúrgico que solo hizo la primaria y que ya está consagrado en la historia de Brasil como el presidente que hizo más universidades en la historia del país.

Creo que les incomoda mucho saber que estoy vivo. Eso incomoda, estoy vivo con muchas más ganas de pelear. Voy a comenzar a viajar por Brasil con Dilma y creo que ya cumplí con mi tarea de silencio profundo, de dejar a Dilma gobernar el país sin entrometerme, porque es más fácil ser quien aconseja que quien gobierna, pero creo que ahora mis sugerencias pueden ayudar a que ganemos las elecciones. Le dije a nuestro ministro de Finanzas: “Guido debes tener un equipo de alerta. Todos los días que salga una mentira en la economía, debes responder inmediatamente. Si en una semana no tienes tiempo, Dilma tiene que ponerte en la cadena. Ya que no tenemos espacio (en los medios tradicionales), vamos a disputar el espacio en cadena nacional, habla 8 o 9 minutos. El dato concreto es que después de que (los medios) me golpearon durante 8 años, termino mi período -para desgracia de ellos- con la mayor aprobación que tuvo un Gobierno y ellos saben que eso no dependió de ellos.

Quería hablar de la cuestión de la disputa simbólica. La Copa del Mundo, el “No habrá Copa” y el mal humor con respecto a la Copa del Mundo parece que ganaron el debate. El Gobierno no entabló el debate de la Copa del Mundo y ganó la idea, por lo menos está ganando la idea, de que la Copa del Mundo no fue una buena idea para Brasil, no fue buena idea traer el torneo acá. Cómo ve esa disputa simbólica?

Sinceramente creo que desde el punto de vista simbólico y desde el punto de vista económico hicimos muchas cosas. No es fácil, en un país que es hoy la séptima economía del mundo, un país conservador como Brasil, permitir que un metalúrgico gane las elecciones, se posesionara y gobernara. Un país que eligió una guerrillera, que estuvo presa 3 años y medio y fue torturada y está asumiendo tranquilamente la presidencia de este país. Eso, simbólicamente, es una cosa extraordinaria. Mi victoria y la de Dilma es algo muy simbólico.

Sobre la Copa. Yo sé el orgullo de conquistar la Copa del Mundo, las Olimpiadas. No hubo nada que emocionó más al pueblo brasileño que la conquista de las Olimpiadas en Copenhague. Después se hizo de eso una derrota? Y se convirtió a la Copa en una derrota? El dinero que se utilizó para la Copa del Mundo, para los estadios, por ejemplo, no era dinero que estaba disponible para salud porque no era dinero del presupuesto del país. Brasil no tenía ningún estadio, hoy tendrá 12 estadios competitivos como cualquier estadio del mundo.

Después, en lo que se refiere a la cantidad de inversión en obras públicas porque era una necesidad del país. Lo que pasó con la Copa del Mundo nos ayudó a anticipar una cosa que podía realizarse el año que viene. No estoy preocupado si se van 30.000 millones, 5.000 millones. Parece que todo se resume en el dinero. Por Dios! La Copa del Mundo está en Brasil es un encuentro de civilizaciones provocado por el deporte. Es más que el dinero. Son millares y millares de personas que viene para acá para conocer el país, para comer la comida de este país, para ver a la gente de este país como es. La Copa del Mundo es más que fútbol.

Nuestro problema de infraestructura social es una cosa crónica porque antes de que llegue a la presidencia se tenía la impresión de que este país tenía que ser gobernando por apenas un tercio de la población. El 30% de la población era considerado marginal. Ahí era apenas un número, un problema social y nosotros demostramos que el pobre pasó a ser la solución de este país. El pobre pasó a comer, pasó a tener derecho a la universidad, pasó a tener derecho a comprar carro, a sonreír a tener esperanza. Eso fue lo hicimos en este país, pero necesitamos hacer mucho más.

Si quieren reclamar que reclamen. Si tenemos las condiciones de atender esos reclamos, lo haremos y si no tenemos, vamos a decir: “No puedo ahora, pero mañana, para pasado mañana.

Presidente, hay muchas preguntas por Twitter y por Facebook y una dice: ¿Qué opina de las manifestaciones en Venezuela? Cuál es su visión sobre lo que ha ocurrido con el gobierno de Maduro?

Venezuela siempre fue muy tensa y siempre estuvo muy dividida. Sinceramente, cuando Maduro ganó las elecciones, yo conversé bastante con él, le dije que era importante encontrar el equilibrio para que sea posible construir paz en Venezuela, al punto de permitir que Venezuela pudiese aprovechar todo su potencial. Como Maduro estaba asumiendo el poder debía tomar en cuenta que Venezuela debía tener un compromiso de 5 años. Venezuela tenía que presentar a la sociedad la idea de no iban a tener más apagones porque tienen mucho potencial energético; que iban a disminuir la inflación, que Venezuela sería autosuficiente en alimentos, que tendría una política de abastecimiento. Creo que esto todavía no se resolvió también porque Maduro, después de que se posesionó, no hace otra cosa que ir a las calles a responder a la oposición y la oposición va a las calles a responder a Maduro y no hay un momento de reflexión. Espero que ahora con la creación de ese Consejo de Ministros de la Unasur puedan conversar y encuentren un punto de equilibrio. Venezuela es estratégicamente importante para Brasil por la relación de proximidad creo que tiene mucha responsabilidad y yo hago fuerza para que encuentren una solución porque es muy difícil para un gobernante lograr gobernar se pierde los dos tercios de su tiempo cada día en las disputas internas. Es muy difícil.

Creo que Maduro debería intentar disminuir ese debate para poder gobernar. Su mandato es de 5 años. Él tendrá una revocatoria el año que viene se no me falla la memoria y quien quiera que gane no podrá gobernar si el clima fuera este. Entonces, mañana gana el otro, 51 contra 49, y tampoco podrá gobernar. En necesario establecer una política de coalización.

Presidente, ya dijo que no será candidato, en la hipótesis en que a Dilma le vaya mal, usted pensaría candidatizarse? Qué haría que usted se candidatice?

Trabajaré para que se elija a Dilma. Lo que pase en el futuro solo Dios sabe. Creo que Brasil puede crear muchos liderazgos y creo que ya cumplí con mi parte. Necesitamos hacer más cosas, más rápido, pero creo que es un privilegio para un país tener una candidata como Dilma. Dilma es una mujer, no sé si tuvieron contacto con Dilma, es una mujer de mucho carácter e ideológicamente definida y creo que es una mujer extremadamente competente para esto. Ella sabe lo que tiene que hacer.

Hay quienes dicen que el internet facilita más el ejercicio de la democracia. Eso no es verdad porque una cosa es quedarse en internet escribiendo, mandando mensajes para otros y otra dar una conferencia hablando en vivo y oyendo a la audiencia en vivo. Hicimos 74 plenarias para discutir políticas públicas.

Usted habló sobre la democratización de los medios, que es un tema que unifica a toda la blogósfera. En las manifestaciones de junio, una de las banderas más importantes fue la cuestión de los medios, que obviamente los medios de hablaron de eso, los jóvenes a veces muy pequeños cantaban “La verdad es dura, Globo apoyó a la dictadura”, me quedé pensando por qué aquel joven de 20 años, que ni vivió la dictadura cantaría eso. Qué opina?

Y sobre el espionaje estadounidense que activó las teorías conspirativas.

Debemos aprender que la democracia es una cosa extraordinaria. Amo la democracia porque sin democracia no habría llegado al poder.

Debemos tomar en cuenta que necesitamos utilizar los medios de comunicación para varias cosas. Comencé esta entrevista diciendo que ustedes deben empezar una campaña, ya que conquistaron la neutralidad de internet, para conquistar la neutralidad de los medios de comunicación. No les estoy pidiendo hacer una campaña a favor o en contra.

Entonces qué es lo que queremos de verdad? Una cosa más digna, más respetuosa, De vez en cuando veo el trato que la prensa da a Dilma, creo que es falta de respeto. Sinceramente es falta de respeto y falta de compromiso con la verdad porque es imposible que las personas no se den cuentan de lo que el elector está percibiendo, lo que el teleespectador está percibiendo.

En junio, cuando los medios pensaban que las manifestaciones eran contra el Gobierno estaban inflando (la cobertura). Cuando el pueblo comenzó a atacar el carro de una empresa de televisión, a incendiarlo, cuando el pueblo comenzó a gritar el nombre de determinadas emisoras y ridiculizarlas, ellos se dieron cuenta. Me parece muy bueno que el pueblo exija al Gobierno, pero el pueblo exige a todo porque sino no vamos a consolidar el proceso democrático.

No sé cuando, pero vamos a tener que retomar con mucha fuerza la cuestión de la regulación de los medios de comunicación en este país. Si va a ser ahora durante la campaña, no lo sé, pero vamos a tener que hacerlo porque es necesario. Veo al mundo entero regulando. El mundo civilizado en el que reflejamos lo está haciendo.

Sobre el otro tema, fue bueno que apareciera Snowden. Él tomó más información de lo que muchas personas en 40 años. A veces creo que ni Obama sabe de la dimensión de la capacidad de espionaje de los Estados Unidos porque el aparato del Estado es muy fuerte.

Aparte de hablar fuerte en contra de ese programa, necesitamos volver a Brasil realmente independiente en esa área de la comunicación. Necesitamos tener más el control porque esa área va a ser importante.

Presidente, usted ya habló con Dilma sobre la regulación de las comunicaciones? Porque ella ha emitido señales diferentes de las que usted está emitiendo hoy.

No hablé con Dilma ni de eso, ni de otros tantos asuntos por una cosa simple: cuando dejas el gobierno hay que tener cuidado de cuando salgas no quieras seguir gobernando.

Creo que la presidenta Dilma tuvo sus problemas, tuvo su tiempo, pero creo que el partido podría hacer ese debate. Ese debate no depende del Gobierno. El partido puede hacer ese debate o el conjunto de los partidos pueden hacerlo, o podríamos hacerlo juntos o con las entidades organizadas de la sociedad. 
Creo que no debemos quedarnos esperando que el Gobierno haga todo porque el Gobierno tiene su tiempo, tiene su correlación de fuerzas.

Pienso que el servicio que ustedes prestan en internet es inestimable. No es el hecho de estar a favor o en contra. La cuestión es crear alternativas para que las personas puedan tener informaciones, puedan interactuar, se puedan comunicar de forma diferente. El internet permite eso. Si algún día tenemos algún retroceso, ni necesitan estar en sus casas con los computadores. Salgan con sus tablets, vayan a cualquier lugar a hacer noticias y el país continuará siendo democrático, cada vez más democrático. Eso es irreversible para Brasil. En Brasil y en América Latina no tendremos oportunidad de retroceder, no tenemos perspectiva de retroceder porque las personas saben que la democracia es una conquista conseguida con mucha lucha por este pueblo.

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