Venezuela cumple 10 años sin reuniones formales con el Fondo Monetario Internacional

Un nuevo encuentro entre Venezuela y una misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) parece aún lejano.

La posibilidad de acordar un financiamiento del organismo que conlleve la aceptación de algunas recomendaciones en el área económica va en contra de lo criticado por el Gobierno durante todos estos años. Pero, además, si el Ejecutivo deseara llegar a un entendimiento, este tendría que mostrar todas las finanzas públicas del país, muchas de cuyas cifras se desconocen a lo interno.

De concretarse alguna reunión formal, esta sería la primera vez en muchos años que Venezuela se acerca al Fondo para solicitar un encuentro con una misión. El próximo mes de septiembre el país cumplirá 10 años desde la última vez que se realizó una consulta al organismo, para realizar una revisión anual o análisis de gestión.

Según los estatutos del ente multilateral, el artículo 4 establece que los países miembros deben establecer reuniones cada año a manera de consulta.

En las últimas semanas surgieron informaciones de que varios funcionarios venezolanos estarían llevando a cabo una serie de reuniones con representantes del FMI. Algunas fuentes revelaron que el representante de Venezuela en el Fondo, José Rojas, y el encargado de negocios del Gobierno venezolano en Washington, Maximilien Sánchez Arveláiz, habrían “tendido puentes” entre el organismo multilateral y el Gobierno para tratar de alcanzar un acuerdo que beneficie a las arcas del país.

Otros consultados señalan que estos encuentros, los cuales han suscitado los rumores, son reuniones informales que representantes de Venezuela ante el FMI han sostenido con el Ejecutivo.

El director de Ecoanalítica, Asdrúbal Oliveros, explicó que este tipo de reuniones con los organismos multilaterales para establecer una misión tienen un carácter diplomático.

“Tengo entendido que ha habido reuniones informales de representantes venezolanos en el FMI que han venido como a tender puentes, pero no ha habido formalización de la relación”.

Ante los rumores, el presidente Nicolás Maduro negó el pasado viernes que se estuviera fomentando alguna relación con el organismo, ya que el Gobierno ha “desarrollado una política financiera internacional soberana” y dijo que Venezuela no está quebrada.

“Ellos esperaban que el país llegara a 2014 ahogado financieramente, pues yo les puedo decir que hoy nuestro país tiene los recursos para todas sus necesidades en divisas, para cumplir todas sus obligaciones y para hacer todas las inversiones del desarrollo que necesitamos hacer”, dijo.

Para recordar

Venezuela canceló todos sus compromisos con el FMI poco después que el fallecido presidente Hugo Chávez asumiera la presidencia en 1999. El Fondo cerró sus oficinas en Venezuela a finales de 2006.

Desde ese entonces el Gobierno ha criticado al multilateral de otorgar financiamiento a cambio de cumplir con algunas medidas de tipo fiscal y cambiario consideradas “leoninas”.

Mientras, en agosto del año 2009, el FMI reforzó las reservas internacionales de Venezuela con la asignación de 3.434 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG). Estos instrumentos son una forma de inyectar dinero a los 186 países miembros del Fondo, los cuales pueden dejarlos en sus balances o venderlos inmediatamente a otras naciones para obtener los recursos en efectivo.

Los DEG forman parte de una asignación que hace el Fondo para potenciar las reservas y aumentar la liquidez en el sistema financiero. Los países integrantes reciben una asignación proporcional a la cuota con la que contribuyen al organismo.

En ese entonces, varios bancos centrales de países miembros del FMI informaron a través de comunicados en qué se utilizarían los DEG, menos Venezuela. Las cuentas externas del país gozaban de estabilidad, por lo que el uso del instrumento no era necesario.

La opacidad de las cifras

Analistas sostienen que aunque existan acercamientos hacia el FMI, al Estado le es mucho más expedito contratar financiamiento con otros gobiernos como China. Explican que el conocimiento de cómo se encuentran las finanzas públicas es un punto crucial para llegar a algún acuerdo con el Fondo.

Desde hace varios años, las instituciones financieras del país, específicamente el Ministerio de Economía, Finanzas y Banca Pública; el Banco Central de Venezuela y Petróleos de Venezuela, muestran una estadística incompleta, que dificulta la capacidad de hacer análisis sobre la situación real de la economía. Datos públicos como el déficit fiscal, los ingresos y egresos de la nación, la ejecución del Presupuesto, los balances del Fondo de Desarrollo Nacional, la base monetaria, entre otros, reflejan un retraso significativo en su publicación.

Para el economista Alexander Guerrero esta es una situación muy compleja, ya que “las finanzas públicas de Pdvsa y de la República están inmersas en una total oscuridad. El Gobierno se ha empeñado en no hacer tan accesibles las estadísticas, por lo que acudir al Fondo significa entregar toda esa data y posiblemente se vería el porqué de la escasez de divisas y si Venezuela necesita algún tipo de auxilio financiero”.

Señaló que el Gobierno, además de contar con el financiamiento chino, está buscando renegociar la deuda de Pdvsa, de allí “las visitas del ministro Rafael Ramírez a Londres y Nueva York para reunirse con inversionistas. Está tratando de renegociar la deuda de manera privada, con cada uno de los tenedores de bonos venezolanos. Así se evitan acercarse al FMI”.

Oliveros sostiene que un restablecimiento de las relaciones con el FMI va mucho más allá de superar la opacidad de las cuentas fiscales. Explicó que una misión del Fondo presta dinero si se está dispuesto a permitir una revisión de la economía para realizar un diagnóstico y así evaluar el tamaño del préstamo y, segundo, se tendrían que dar garantías, pero no de tipo financiero, sino sobre medidas que tendría que tomar el Gobierno.

“El Fondo presta a los países en la medida en que estos estén dispuestos a tomar un plan de ajuste o de estabilización que permita que la economía se recupere. Aquí es donde se observa la principal dificultad. Aún no veo al Gobierno dispuesto o rompiendo con el discurso que ha mantenido todos estos años con respecto al FMI; y segundo, se hace cuesta arriba tener que aceptar recomendaciones del Fondo y seguirlas al pie de la letra”.

http://www.elmundo.com.ve/noticias/economia/mercados/venezuela-cumple-10-anos-sin-reunion-formal-con-el.aspx