La oposición y su táctica electoral – Semanario La Época, Bolivia

Los conceptos vertidos en esta sección no reflejan necesariamente la línea editorial de Nodal. Consideramos importante que se conozcan porque contribuyen a tener una visión integral de la región.

La oposición quiere lograr con las denuncias lo que no puede conquistar mediante el voto popular: un espacio político-mediático dentro y fuera del país. Dos son las motivaciones de esa táctica electoral: ocultar su debilidad política y deslegitimar la voluntad que la inmensa mayoría de los bolivianos expresará el próximo 12 de octubre.

El desarrollo de esa táctica, coincidente pero quizá no concertada de la oposición, se traduce en la denuncia ante la OEA y la ONU, de la poca confianza en el árbitro electoral (el Tribunal Supremo Electoral), el uso de los bienes del Estado de parte del MAS en la campaña electoral y la persecución política de los candidatos, tal como han señalado el MSM por la detención de uno de sus candidatos y UD por la difusión del audio en el que Samuel Doria Medina no solo da luz verde a la violencia intrafamiliar ejercida por su acólito Jaime Navarro contra su expareja sino que se escucha como el empresario ejerce violencia simbólica contra la víctima de esa violencia.

Ahora, es evidente que el gobierno debe investigar las razones reales por las que Orellana fue detenido. En todo caso, la persona que quiso hacerle un favor lo que más bien logró hacer es lanzarle un golpe, en un momento en que la intención de voto se muestra claramente favorable a Evo Morales. Es más, es el propio Jefe de Estado Plurinacional que ha convocado a no desarrollar una guerra sucia contra la oposición, por lo que alguien no ha entendido bien el llamado presidencial y le hizo cometer un error muy grande a la gobernación de Cochabamba. Hay veces que pueden haber elementos legales para tomar una acción, pero que políticamente resultan contraproducentes. Este es uno de ellos.

Aunque tarde, ha sido positivo que el candidato a diputado por el MSM sea puesto en libertad. Su detención nunca tuvo que haberse dado, y con esa decisión se le quita a la oposición el argumento para construir la imagen, no creíble, de elecciones en medio de una huelga de hambre.

En el caso de Doria Medina es distinto. Es la ex pareja de Navarro la que está dando el impulso a la denuncia. Navarro ha renunciado a su candidatura a diputado para no perjudicar a su padrino, quien a la vez ha pedido disculpas pero no ha resuelto su principal problema: el deterioro de su imagen. En todo caso, Arturo Murillo, el que según Doria Medina es de pocas ideas (el bolas) sigue de candidato y también debería dimitir. Cualquier otra interpretación del caso Doria Medina es tapar el sol con un dedo.

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