Gobierno de Nicaragua mantiene alerta amarilla y suspensión de las clases en zonas afectadas por sismo

El Gobierno de Nicaragua decidió mantener la alerta amarilla y la suspensión de las clases en todos los centros educativos de primaria y secundaria del Pacífico nicaragüense, mientras los especialistas monitorean la actividad sísmica que registraron desde la madrugada de ayer en los volcanes San Cristóbal, Masaya, Telica y Cerro Negro.

La coordinadora de Comunicación y Ciudadanía, Rosario Murillo, explicó que se trató de seis sismos de menor magnitud, pero que atendiendo las valoraciones y pronósticos de los especialistas del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, el presidente Daniel Ortega decidió mantener las medidas preventivas giradas tras el terremoto de 7.3 Richter ocurrido a las 9:51 p.m. del pasado lunes frente al Golfo de Fonseca.

“Estamos viendo cómo transcurren los movimientos en los volcanes”, dijo, tras indicar que al mediodía de hoy volverá a girar instrucciones.

Según Murillo, están trabajando de acuerdo con las recomendaciones de los expertos que advirtieron la probabilidad de que ocurra otro sismo de importante magnitud.

Débiles ante tsunamis

En relación con la alerta y prevención de tsunamis, el asesor científico del Ineter, Wilfried Strauch, comentó que “no hay métodos científicos que permitan saber con exactitud si hay un tsunami en camino o no… en el momento determinado vamos a tratar de conseguir esos dispositivos científicos para poder predecir con certeza la ocurrencia o no de tsunamis”.

Strauch dijo que la red sísmica “en gran medida es una red científica, y faltan elementos que puedan dar información más práctica a ustedes (periodistas) y a las autoridades, es decir, saber cómo el terremoto impactó en las ciudades, en ese proceso estamos”, aseguró.

Zozobra “activada”

Desde las 9:51 p.m. del lunes, muchos habitantes de la zona costera de Chinandega no duermen tranquilos. Dicen que la sacudida provocada por el terremoto de 7.3 Richter es algo que nunca habían experimentado. Incluso, hay quienes afirman que la mecida fue peor que la de Managua, en diciembre de 1972.

“Recuerdo que el cielo se puso rojizo, había un calor insoportable, y ocurrió la desgracia, pero este sismo (de Chinandega) fue más fuerte que aquel (de 1972)”, comenta Pedro Sirias, de 65 años, quien estaba tomando un café en la tienda de una gasolinera “cuando sentí que todo se estremecía, los vidrios casi se rompieron, y el personal del lugar comenzó a llorar. ¡Fue terrible!”, indicó.

Reveló que aún siente temor, que está tomando medidas de seguridad y atento a las orientaciones que las autoridades den al respecto.

Daños menores

En el recuento de daños, la coordinadora de Comunicación y Ciudadanía, mencionó 77 familias afectadas en 22 municipios, siendo Chinandega y León los puntos más donde hubo más secuelas. En total se contabilizan 64 viviendas semidestruidas y 4 completamente destruidas.

Murillo también dijo que hasta el mediodía de ayer, el monitoreo sísmico reflejaba 23 réplicas, en tanto especialistas de Ineter advirtieron la probabilidad de que ocurra un evento tan fuerte como el del lunes. Nada es predecible, aclararon.

750 mil estudiantes del Pacífico de Nicaragua han perdido tres días de clases tras el terremoto del pasado lunes.

Una lección para corinteños

EVACUACIÓN • El comandante Edwin Alemán, jefe de la Dirección General de Bomberos del Puerto de Corinto, calcula que 15,000 habitantes de ese lugar se autoevacuaron hacia la ciudad de Chinandega, a bordo de ambulancias y de vehículos en un lapso de 45 minutos.

“Corinto quedó árido, antes se han hecho simulacros y mucha gente no sale de sus casas, pero ahora sí lo hicieron porque fue un evento real. Sonaron las seis sirenas instaladas por la Defensa Civil en varios puntos de la ciudad, y los pobladores salieron”, expresó el oficial.

Cientos de pobladores de las comunidades costeras de Jiquilillo, Aserradores, Padre Ramos, Los Zorros, Mechapa, Santa María del Mar y Potosí, entre otros, también se autoevacuaron.

El Nuevo Diario