México: confirman que el alcalde de Iguala ordenó el ataque a los estudiantes desaparecidos

A casi un mes de la desaparición de 43 estudiantes (que aún no han sido localizados) en Iguala, Guerrero, y tras 17 días de investigación por parte de la Procuraduría General de la República(PGR), el titular de esa dependencia, Jesús Murillo Karam, informó este miércoles 22 de octubre que el alcalde José Luis Abarca ordenó la acción de la policía municipal en contra de los normalistas de Ayotzinapa, al suponer que estos se dirigían a sabotear el acto realizado por el informe de gobierno de su esposa María de los Ángeles Pineda.

Murillo Karam detalló en conferencia de prensa que esta línea de investigación fue establecida a partir de las declaraciones de Sidronio Casarrubias Salgado, el líder máximo del cártel Guerreros Unidos, el grupo delictivo —escisión del cártel de los Beltrán Leyva— que fue detenido y quien participó en la desaparición de los estudiantes, cuyo paradero aún se desconoce.

De acuerdo con la línea de investigación de la PGR, el grupo Guerreros Unidos “habría tejido una red de complicidad en varias alcaldías (entre ellas, Iguala y Cocula) desde autoridades municipales hasta policías”. Asimismo, según la versión oficial de las autoridades, la máxima operadora de esta red criminal en el municipio era Ángeles Pineda, quien es hermana de dos hombres que trabajaron para el narcotraficante Arturo Beltrán Leyva, abatido en diciembre de 2009.

El día que desaparecieron los normalistas

Murillo ofreció relato de los hechos que figuran en la investigación federal.

La alcaldía temía que se produjesen incidentes el día que desaparecieron los estudiantes debido a que ya había antecedentes: en junio de 2013 la alcaldía de Iguala fue agredida durante un enfrentamiento entre personas afines al alcalde y un grupo de manifestantes entre los que se encontraban estudiantes de la misma escuela de los hoy desaparecidos.

El 26 de septiembre, alrededor de las 6 de la tarde los estudiantes abordaron dos camiones en Ayotzinapa, tres horas más tarde llegaron a Iguala y tomaron dos unidades adicionales. En ese momento, los informantes del grupo de narcotraficantes Guerreros Unidos, coludidos con la policía municipal y la alcaldía, reportaron los hechos al centro de la policía municipal.

El alcalde y su esposa asumieron entonces que el grupo que se avecinaba se dirigía a sabotear la celebración del informe de actividades de la esposa del alcalde y ordenaron a la policía que reaccionase para evitarlo. Tras un tiroteo que dejó seis muertos y una persecución, 43 estudiantes detenidos ingresaron a la cárcel municipal de Iguala.

De la cárcel municipal de Iguala, siempre según el relato del procurador, se los llevó la policía municipal de Cocula, una localidad vecina a Iguala, también a las órdenes del grupo de los Guerreros Unidos.

Los agentes tomaron un camino de terracería hacia una zona conocida como Pueblo Viejo donde fueron entregados a miembros de los Guerreros Unidos y a partir de allí desaparecieron las pistas.

Los implicados

La PGR solicitó las órdenes de aprehensión en contra de el presidente municipal, su esposa y el secretario de seguridad pública local, quienes se encuentran prófugos. Hasta el momento, se tienen identificados al menos tres integrantes de Guerreros Unidos que recibieron a los estudiantes detenidos por la policía, los cuales son clave para determinar su paradero.

Animal Político

 

Crece en América Latina y Europa el clamor por la presentación con vida de los normalistas

Vivos se los llevaron, vivos los queremos, se escuchó y se leyó en actos de protesta y concentraciones efectuadas en ciudades europeas y latinoamericanas para exigir el regreso con vida de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala, Guerrero.

En Barcelona, París, Helsinki, Copenhague, Florencia, Madrid, Londres, Buenos Aires, Santiago de Chile, La Paz y Bogotá, entre otras urbes, se escuchó también el clamor de justicia.

Con fotografías de los jóvenes estudiantes, ante las cuales se prendieron veladoras, o con mantas y pancartas, ciudadanos de diversas partes del mundo expresaron su indignación por este crimen de Estado, en céntricas plazas y representaciones diplomáticas, con mensajes contra el gobierno de Enrique Peña Nieto y contra el Estado mexicano.

En Barcelona, en la céntrica Plaza de Cataluña, más de 200 personas se concentraron de noche, custodiadas por una inmensa réplica del Guernica, cuadro que pintó Pablo Picasso en 1937 para denunciar el que fue el primer bombardeo de un ejército contra una población civil, precisamente a la ciudad vasca de Gernika, masacrada durante la Guerra Civil española por los aviones nazis a petición de Francisco Franco.

Además desplegaron una pancarta en la que se leía: “Tots som Ayotzinapa” (Todos somos Ayotzinapa, en catalán), una bandera de México y mensajes de solidaridad.

En Madrid, estudiantes que participaban en la manifestación en defensa de la escuela pública, que reunió a más de 30 mil jóvenes, mostraron pancartas en solidaridad con Ayotzinapa y reclamaron también que los estudiantes sean devueltos con vida.

En París, decenas de mexicanos se concentraron en las inmediaciones de la Torre Eiffel y desplegaron pancartas y fotografías en glorietas emblemáticas, en las que se podía leer:Ayotzinapa, crimen de Estado. Y de nuevo el lema Vivos se los llevaron, vivos los queremos.

En Helsinki hubo una concentración pacífica frente a la embajada de México, donde ciudadanos mexicanos y finlandeses se congregaron en torno a un mensaje:Una luz por Ayotzinapa.

Lo mismo ocurrió en Copenhague, donde mexicanos y daneses mostraron pancartas con el mensaje Todos somos Ayotzinapa. Todos somos politécnicos. En Florencia, en la mítica Plaza de la Señoría, una veintena de ciudadanos mexicanos e italianos desplegaron las fotografías de los jóvenes estudiantes, ante las que prendieron veladoras.

En Buenos Aires, ante la embajada de México en Argentina, convocadas por la Asamblea de Mexicanos en ese país, unas 200 personas exigieron la presentación con vida de los 43 estudiantes.

La Asamblea de Mexicanos agradeció la respuesta local en este día de acciones mundiales y coordinadas para expresar la solidaridad con los normalistas.

En Santiago de Chile, ante una férrea guardia policial, decenas de jóvenes se reunieron anoche ante la embajada de México para hacer presente el repudio y el horror por los 43 estudiantes normalistas desaparecidos.

Los organizadores de la concentración indicaron que se necesita la voz de toda América Latina para exigir la aparición con vida de los 43 estudiantes normalistas desaparecidos.

La Jornada