Según estudio, Nicaragua encabeza equidad de género en la región

Nicaragua subió cuatro puestos y se encuentra en el sexto lugar a nivel mundial entre los países que han venido reduciendo la brecha de género entre hombres y mujeres.

Así lo plantea un reciente estudio presentado este martes por el Fondo Económico Mundial, conocido por sus siglas en inglés como WEF, donde se indica que Nicaragua es líder en paridad de género en América Latina y el Caribe.

El país centroamericano logró el liderazgo “gracias a su sólido desempeño en las brechas de la salud, educación y política”, refiere el informe del Fondo Económico Mundial.

“Nicaragua es uno de los 10 países de la región que aparecen entre las 50 primeras posiciones este año”, destaca en su parte conclusiva del citado estudio.

El documento, divulgado este martes, indica que en 105 de los 142 países analizados se han producido “cambios prometedores” que han permitido que se conviertan en países más igualitarios.

No obstante, una total equidad de género en los países sujetos a esta investigación, se logrará hasta en 2095, según el estudio.

Gobierno celebra

Rosario Murillo, vocera gubernamental y propulsora de la llamada Ley 50-50, que obliga a los partidos políticos a incluir en sus listas de candidatos a cargos de elección popular a igual cantidad de hombres y de mujeres, reaccionó complacida al conocer el informe del Fondo Económico Mundial.

“Imagínense ustedes, qué triunfo para este pequeño país del centro de América”, dijo Murillo en su acostumbrada alocución de mediodía en los medios oficiales.

Las conclusiones del citado informe reconocen las capacidades y el trabajo que realizan las mujeres nicaragüenses, subrayó, agregando que los espacios alcanzados por las mujeres no les han sido regalados.

Feministas difieren

No obstante, el informe del Fondo Económico Mundial no fue bien recibido por las organizaciones que luchan por los derechos de las mujeres en Nicaragua.

Reina Rodríguez, enlace nacional de la Red de Mujeres Contra la Violencia, afirmó que el informe del WEF no se ajusta a la realidad que viven las féminas nicaragüenses.

“Nicaragua no es el país de las maravillas para las mujeres que a diario son víctimas de violencia”, sostuvo.

Por su lado, Juanita Jiménez, presidenta del Movimiento Autónomo de Mujeres, también se mostró en desacuerdo con el informe que pone a Nicaragua en sexto lugar a nivel mundial en equidad de género.

“Ese análisis –informe del WEF– no refleja la realidad de los derechos de las mujeres en Nicaragua”, aseguró Jiménez, agregando que el único dato verdadero que refleja el estudio es la equidad de género en relación con la participación de las mujeres en política.

Sistema patriarcal

Ligia Briones Valenzuela, especialista en liderazgo comunitario y con una maestría en género, señaló que aunque en Nicaragua las mujeres han logrado avances en distintos ámbitos de la vida nacional, siguen respondiendo a un sistema patriarcal.

“Para mí no basta que las mujeres estén en puestos de ministras en el país, la gran pregunta sería si ejercen realmente alguna autoridad, y la repuesta es casi obvia, obedecen a un sistema de por sí patriarcal y machista”, comentó Briones.

Briones agregó que los logros en materia de paridad de género deben ser más reales, no maquillados. “Tener mujeres en cargos de dirección es un paso, pero no cederles autoridad y no brindarles instrumentos para tomar decisiones reales, y apoyar a las mujeres, es otra. Se necesitan más acciones que empujen la participación real de las mujeres en cargos de decisión, y para entregarles a ellas la tierra y recursos para producir, no pequeñas migajas”, considera Briones.

Lo bueno, lo malo y lo feo

INSUFICIENTE • Para el presidente de la Academia de Ciencias de Nicaragua, Manuel Ortega Hegg, estos informes no necesariamente reflejan todas las dimensiones de la realidad, y tampoco indican si la situación de la mujer ha mejorado sustantivamente en relación con el hombre.

“Por ejemplo, la ley de 50-50 en los cargos políticos es un avance, pero, por el contrario, la eliminación del aborto terapéutico en nuestra legislación hace más vulnerables a las mujeres a la posibilidad de muerte por razones de salud sexual y reproductiva que antes de esa reforma del Código”, opina Hegg.

El sociólogo señala, además, como retroceso, el incremento de los femicidios y la desigualdad salarial entre hombres y mujeres que aún persiste.

“La reglamentación de la Ley 779 retrocede en la protección de la violencia de género, lo cual parece haber agravado la situación de la mujer. Y eso no parece ser medido por los indicadores usados en el informe”, considera Hegg.

Además, agregó que “si se observa el informe, habla de países que han retrocedido y países que han avanzado. Esto significa que a Nicaragua podría ocurrirle lo mismo. Los avances o retrocesos tienen que ver con la creación de capacidades y de oportunidades que cada país brinde a través de sus políticas económicas y sociales, para que la brecha de género se disminuya”.

El Nuevo Diario