Balotaje en Uruguay: diputado colorado dice que “Lacalle no está preparado para ser presidente”

Fernando Amado ha cobrado protagonismo en filas coloradas tras las elecciones del pasado 26 de octubre. El diputado de Vamos Uruguay no sólo renovó su banca sino que se transformó en la figura del partido tras la dura derrota.

Pedro Bordaberry cedió en protagonismo y se puso al servicio de Luis Lacalle Pou, por quien ha salido al Interior a pedir el voto. En tanto, el joven legislador ha tomado la posta mediática, asegurando que “Lacalle Pou no tiene la experiencia suficiente y no está preparado para ser presidente”.

Tras una ola de críticas por haber condenado la actitud de Bordaberry por haberse reunido con Tabaré Vázquez, el legislador analizó la situación interna en El Espectador y señaló que no acatará la decisión del Partido Colorado de apoyar al candidato Luis Lacalle Pou en la segunda vuelta. En esa línea, declaró sentir “pena y tristeza” porque “se ha montado una especie de ola autoritaria” en donde el blanco de la crítica es él.

“El sábado pasado en la reunión de Trinidad se montó una escena lo más parecida a la santa inquisición”, dibujó, a lo que agregó: “fue una reunión donde muchos adherentes hicieron uso de la palabra y Pedro cerró el evento, con un discurso duro y fuerte, en donde aludió a mi persona pero no me permitió defenderme”.

“Yo por un tema de dignidad y lealtad para el sector aguanté y soporte las críticas que fueron desmedidas, rozando el tono autoritario y después me vine para Montevideo pensando mucho”, relató.

Tras señalar que siente “una operación política y de prensa” que busca “amedrentarlo”, el diputado no vaciló en exteriorizar su pensar sobre Luis Lacalle Pou. Dijo que “no tiene la experiencia suficiente y no está preparado para ser presidente, algo que pensamos la mayoría y hasta Pedro lo señaló”.

Así, en relación al balotaje del 30 de noviembre, confirmó que votará en blanco y que no apoya a Vázquez porque “no quiere ensanchar una legitimación”.

“Sería feliz si el resultado del balotaje fuera 48% para el FA y 30% para el PN, esa es la realidad y el lugar que nos tocó. No voy a contribuir con el envalentonamiento de un Vázquez que, saliendo muy victorioso y con distancia, es muy peligroso”. De todos modos, aclaró: “Tengo diferencias ideológicas con los dos, pero no soy anti blanco, ni anti frentista ni anti nada”.

Sobre su situación dentro del partido, fue tajante al referirse a su accionar y sentenció: “yo no me voy, a mi no me lleva nadie puesto, si me quieren expulsar que me expulsen”. Amado enfatizó en que “siempre ha dado la cara” y “ha dicho lo que piensa”.

Al respecto, manifestó que se siente parte de Vamos Uruguay “porque lo fundó” y porque “lo más difícil de un grupo es mantener la lealtad cuando en muchos temas se puede tener una posición minoritaria”.

“Si lo que quieren es expulsarme por mis actitudes o porque tuve una reunión con Vázquez que lo diga el líder. Yo lo que pido, por haber trabajado y haber juntado votos, desde mi cuota personal para ayudar a Pedro en su carrera política, es que si se me quiere expulsar que se me expulse y se me diga”, reclamó.

El sábado 8, en la reunión del Comité Ejecutivo Ampliado de Vamos Uruguay en Trinidad, Bordaberry dijo que no se le puede achacar toda la responsabilidad de la derrota electoral, y afirmó que espera “lealtad” de sus compañeros de sector, y no una actitud “cobarde” de callarse en la interna y luego hablar por los medios de comunicación.

“La lealtad es mirarnos a los ojos. Lo otro es aprovecharse de que uno es leal. Uno espera que si el compañero es leal venga, de la cara, nos mire a los ojos y hable; y no sea un cobarde, que es lo que ha sido. Y el que no quiera ser leal, conmigo no camina. Así de claro”, afirmó Bordaberry en referencia a Amado, según consigno El País, previo a agregar: “lealtad es pedir una reunión, ponerse enfrente y decir: no estoy de acuerdo. No ir a un medio de comunicación y que uno se entere de la discrepancia a través de los diarios, la televisión o Internet”.

A ese episodio le siguió el encuentro con Vázquez en el Four Points. El lunes anterior, Amado le envió un mail a Bordaberry informándole que haría esa reunión. Según escribió el diputado, hacía dos semanas le llegó la información de que Vázquez quería reunirse con él, pero que no le dio importancia porque le pareció “poco creíble”.

Ese mismo lunes, Amado dijo que se comunicaron con él desde la secretaría de Vázquez para fijarle la reunión para el martes. Según su versión dada a El País, decidió aceptar la invitación porque “es bueno para el partido” abrir un “diálogo con nuestros adversarios”. “Quería que lo supieras antes de que se filtre”, le dijo el diputado a Bordaberry en el mail.

El ex presidenciable le contestó al rato, exhortándolo a “terminar con las falsedades” y las “mentiras continuas”, porque “hacía varios días” que sabía de su reunión con Vázquez, dato que le llegó desde el entorno del candidato frenteamplista.

Así, a la tumultuosa relación se le suman ahora las polémicas declaraciones del joven respecto a Lacalle Pou, que tal vez sean la gota que rebalse el vaso. En caso de que Amado fuera expulsado, Vamos Uruguay perdería a su segundo diputado en Montevideo de los cuatro que obtuvo el 26 de octubre.

República

Vázquez propuso eludir el balotaje si un candidato saca ventaja considerable sobre sus rivales

En el marco de la reforma electoral que pretende impulsar en caso de ser electo, el candidato por el Frente Amplio (FA), Tabaré Vázquez, promoverá bajar el umbral que habilita a un candidato a ser proclamado presidente tras la primera vuelta. En la actualidad eso ocurre si un presidenciable obtiene la mitad más uno de los votos, pero para Vázquez en caso de existir una determinada y amplia diferencia entre el partido más votado y los restantes se debe dar por ganador a la primera fuerza, según dijo ayer durante su visita a Sarandí Grande, en Florida.

En un acto realizado a 10 metros de la vía de tren que atraviesa la localidad, el presidenciable opinó que el ciclo electoral es “larguísimo” y propuso una alternativa para modificarlo. Ello implicará reformar la Constitución como ocurrió en 1996, cuando se decidió implementar el balotaje, las internas y separar las elecciones municipales de las parlamentarias.

“Creo que en el futuro Uruguay va a tener que estudiar una reforma de este sistema electoral”, dijo Vázquez en el acto. “Nos han llamado de distintos países de América Latina o de otras partes y la gente no entiende cómo una fuerza política que ganó en la primera vuelta a todas las otras fuerzas sumadas tenga que ir a una segunda vuelta electoral. Esto es poco entendible. Pero son las normas constitucionales y electorales que nosotros respetamos plenamente, por eso hemos salido a esta recorrida a trabajar porque no ganamos nada hasta que no se cuenta el último voto”, agregó ante los militantes. El miércoles, al inicio de su gira, había dicho que los dirigentes políticos se habían “dado cuenta de que no es correcto el sistema actual”.

“Si se tiene menos del 50% pero un candidato saca 10 puntos más que el que está segundo, ¿para qué se va a ir a un balotaje?”, dijo Vázquez, informó ayer El País.

Entre el Partido Nacional, el Partido Colorado y el Partido Independiente en primera vuelta obtuvieron 46,9% de los votos, casi dos puntos menos que el FA. La distancia de la coalición de izquierda con los blancos fue de 16,9%. De hecho, el Frente Amplio con esa histórica votación alcanzó por tercera vez consecutiva la mayoría parlamentaria en la Cámara de Representantes, con 50 bancas de 99, y si Vázquez es presidente y Raúl Sendic vicepresidente, tendrá 16 bancas de 30 en el Senado.

No es la primera vez que Vázquez plantea el tema en la campaña. En su primera gira nacional antes de las internas de junio, realizada entre noviembre y diciembre del año pasado, Vázquez argumentó a favor de reducir la cantidad de actos eleccionarios. En 12 meses, los uruguayos votan en las internas (que no son obligatorias), la primera vuelta, el balotaje y, por último, en las elecciones municipales.

“Habría que evaluar si la separación que hay entre la elección nacional de los gobiernos departamentales y la elección nacional da los frutos necesarios. De repente podemos hacer todo en una elección, de repente las elecciones departamentales pueden quedar para la mitad de un período de gobierno”, había planteado el candidato del FA en diciembre del año pasado en Treinta y Tres.

Ahora, tras los resultados de la primera vuelta en los que el oficialismo obtuvo el 47,8% de los votos, en el FA gana fuerza la idea de promover una reforma electoral para flexibilizar las condiciones que habilitan al triunfo en primera vuelta.

Aunque en el comando de Vázquez piden evitar el exitismo y el candidato reitera en sus discursos que “no hay que aflojar ni un tranco de pollo”, en la izquierda reina la sensación de que la segunda vuelta es innecesaria. Uno de los argumentos que plantean sus dirigentes es el ahorro que significaría evitar la movilización de cada circuito. El sistema electoral de otros países, como Argentina, prevé la alternativa propuesta por Vázquez: solo hay segunda vuelta cuando ninguna fórmula obtiene el 45% de los votos positivos, o más del 40% de los votos positivos con una diferencia porcentual de 10 puntos con respecto a la segunda fórmula (ver página siguiente).

“No mientras se juega el partido”
Más allá de la intención de Vázquez y sus seguidores, una reforma electoral es un proceso largo que requiere necesariamente apoyo opositor para ser llevada adelante (ver página siguiente).

El candidato blanco Luis Lacalle Pou ha dicho que no es partidario de discutir cambios al sistema electoral en medio de un proceso, aunque pocos días atrás consideró la posibilidad de introducir modificaciones en 2015. Al ser consultado ayer por El Observador acerca del planteo de Vázquez, el presidenciable respondió: “Ahora no discuto reglas electorales”.

Por su parte, el senador electo Álvaro Delgado aseguró que la dirigencia nacionalista se opone a hablar de cambios en las reglas de juego “mientras se juega el partido”. “Las reglas preexistentes dan garantías. Yo puedo tener una opinión personal sobre la posibilidad de introducir cambios, como cruzar las elecciones nacionales con las departamentales, pero son opiniones personales. No está bueno discutir las reglas de juego ahora, y no lo vamos a hacer”, dijo el dirigente, que es muy cercano al presidenciable.

El pasado domingo 1º de junio, cuando se realizaron las elecciones internas, varios líderes plantearon la necesidad de cambiar aspectos del sistema actual, como la extensión del período electoral. Uno de ellos fue el actual candidato a vicepresidente por el Partido Nacional, Jorge Larrañaga. Dijo, además, que está de acuerdo con que las elecciones internas sean obligatorias. Lacalle Pou admitió semanas atrás que no había discutido el tema con Larrañaga, pero que era “afín” a juntar las elecciones nacionales con las departamentales, informó El País el 9 de noviembre.

El Observador

Lacalle Pou cuestionó a Mujica porque utiliza el aparato estatal para favorecer al Frente Amplio

La fórmula presidencial del Partido Nacional, Luis Lacalle Pou – Jorge Larrañaga realizó un acto político en Rocha.

En ese marco, Lacalle Pou criticó al presidente José Mujica por “utilizar todo el aparato estatal a favor de la campaña del Frente Amplio, lo que divide a la sociedad”.

“¿Se acuerdan cuando nos dijo ‘alma podrida’? Son heridas para la sociedad por parte del Primero de los uruguayos”, sentenció el presidenciable blanco en referencia a expresiones de Mujica.

También cuestionó que a pocas semanas del balotaje, el gobierno “arremete contra intendentes exitosos de otros partidos que tienen serias chances de volver”, en alusión a las declaraciones del director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Gabriel Frugoni, sobre el bajo nivel de realización de obras en las intendencias.

Frugoni manifestó la preocupación del gobierno, y realizó un llamado de atención a las intendencias departamentales que, a excepción de Maldonado, sólo han ejecutado la mitad o el 25% de los recursos asignados.

Ante ello, Lacalle Pou dijo que “es muy lamentable que un presidente y todo el aparato estatal tengan que incidir en una elección”.
40 millones de dólares en publicidad

Por su parte, Larrañaga expresó que “en los primeros ocho meses del año se han gastado 40 millones de dólares en publicidad oficial”.

Larrañaga también rechazó “la interferencia” de Mujica en la campaña.

“Lo ha hecho cuando nos mandó a cuidar a nuestras mujeres o cuando nos calificó de ‘alma podrida’. Nada le fue ajeno a la descalificación, y los ministros han intervenido todos a favor de la fuerza política. Se está confundiendo Estado, partido y contienda electoral”, rechazó.

La Red 21