Colombia: el movimiento Marcha Patriótica anuncia que participará en las próximas elecciones regionales

La Marcha Patriótica, que fue lanzado en julio de 2010 como una plataforma para que confluyeran organizaciones y movimientos sociales, dio un paso definitivo para saltar a las urnas en las elecciones regionales del próximo año. Así lo dieron a conocer sus voceros David Flórez y la exsenadora Piedad Córdoba. La estrategia electoral del movimiento incluye un plan de acuerdos programáticos con partidos y colectivos de izquierda. La noticia se da en momentos en que se conoce de reuniones entre miembros de la Marcha y dirigentes del Polo Democrático, la Alianza Verde y la Unión Patriótica.

“Hemos decidido participar de las elecciones del próximo año con dos propósitos: uno, generar un mejor clima político al proceso de paz entre el Gobierno y las Farc; y dos, transformar la manera como se hace la política en Colombia”, explicó Flórez. Sobre las alianzas señaló que aunque van con la identidad propia de la Marcha Patriótica, consideran necesario construir acuerdos programáticos con organizaciones que coincidan con su mirada política. Una mirada que prioriza las organizaciones de base y las comunidades desde un ámbito especialmente territorial.

La Marcha Patriótica, durante sus más de cuatro años de existencia, ha realizado una importante labor en regiones como el Catatumbo (Norte de Santander), Arauca, Meta, Caquetá, Putumayo y Cauca. “El país se ha dado cuenta de que el poder de la movilización social de la Marcha Patriótica reside en las regiones del oriente, el nororiente y el sur del país. Donde el movimiento agrario, afro e indígena es fuerte hemos hecho un trabajo importante y seguro. Allí nuestra participación electoral será muy positiva”, agregó Flórez, quien se dio a conocer como uno de los activista de la MANE en 2010.

Por su parte, la exsenadora Piedad Córdoba refirió que la idea de lanzarse a las urnas ha sido un fuerte debate interno en la Marcha. Un debate que se incrementó durante la contienda electoral de este año a la Presidencia. “Dentro de la Marcha se discutió fuertemente si apoyar a la Unión Patriótica en las elecciones a Congreso, otros pedían no participar en nada. Luego vino la campaña presidencial, en la que se decidió dejar en libertad a sus miembros. Estas fueron discusiones difíciles, que incluso causaron malestar en algunos miembros. Pero todo eso sirvió para iniciar un debate sobre la necesidad de que la movilización popular diera un paso a la política electoral”, señaló Córdoba.

Después, según Córdoba, vino la conciencia de que, como lo ha dicho el presidente Juan Manuel Santos, la paz se dará en lo territorial. “Eso nos hace pensar que tenemos que participar en las elecciones regionales. Porque es en los concejos municipales y en las asambleas departamentales, en las alcaldías y gobernaciones, donde se toman decisiones. Es en las regiones donde se viven los impactos de la política minero-energética, donde se vive el conflicto, donde se siente la mayor desigualdad, donde los movimientos de base están trabajando. Por todo eso decidimos participar del escenario electoral”, añadió la dirigente de Poder Ciudadano, una de las organizaciones que hacen parte de la Marcha Patriótica.

Córdoba concluyó explicando que se decidió crear un comité electoral que se encargará de levantar una topografía sobre las regiones donde la Marcha tiene presencia y posibilidades electorales. De igual manera, está encargada de adelantar una campaña de cedulación e inscripción de cédulas de muchos de sus militantes que nunca han participado en política. También, se creó un comité de ética que se encargará de buscar los perfiles de los candidatos propios de la Marcha y de aquellos que pertenezcan a otras colectividades y que por sus banderas políticas permitan llegar a acuerdos programáticos.

Al finalizar la rueda de prensa, Córdoba denunció que sabe de un plan para matarla a ella, así como a Carlos Lozano y a Pastor Alape, miembro de la delegación de paz de las Farc en La Habana. “Sabemos que sectores militaristas, empresariales —nacionales y extranjeros— y de la ultraderecha latinoamericana buscan atentar contra el proceso de paz asesinando a uno de nosotros. Y si me llegan a matar sólo pido que la paz se firme, sólo quiero que los negociadores no se levanten de la mesa hasta firmar un acuerdo final. Ese sería el mejor homenaje”, concluyó la exsenadora.

El Espectador