Cuba aboga en la ONU por apoyo sostenible al desarrollo de África

Cuba defendió en la Asamblea General de Naciones Unidas que además de la ayuda para enfrentar la epidemia de ébola, África cuente con un sistemático respaldo a su desarrollo.
“Es preciso reaccionar contra el ébola, pero igualmente necesario es destinar, de manera sostenida y previsible, recursos humanos, materiales y financieros para lograr el desarrollo de África”, afirmó en la Asamblea General el embajador cubano ante la ONU, Rodolfo Reyes.

En una reunión de la Asamblea dedicada a actualizar a sus 193 Estados miembros sobre la situación del ébola, el diplomático precisó que la nación caribeña se siente unida por lazos indelebles al destino de ese continente.

La solidaridad ha caracterizado nuestras relaciones en 55 años, con más de 76 mil colaboradores cubanos que han prestado sus servicios en 39 países africanos, dijo en la sesión, en la cual expusieron el enviado especial de la ONU para el Ébola, David Nabarro, y el jefe de la Misión para la Respuesta de Emergencia al Ébola (Unmeer), Anthony Banbury.

De acuerdo con Reyes, el mismo espíritu de solidaridad manifestado durante décadas impulsa la ayuda de la mayor de las Antillas a Sierra Leona, Liberia y Guinea, naciones golpeadas por el brote viral responsable de casi cinco mil 200 muertes y 14 mil casos, el 60 por ciento de ellos confirmados en laboratorios.

Hemos enviado a esos Estados tres brigadas, compuestas por 256 profesionales del Contingente Internacional de Médicos Especializados en el Enfrentamiento a Desastres y Grandes Epidemias Henry Reeve, subrayó en la plenaria.

El embajador agregó que además de la respuesta al pedido de ayuda lanzado por Naciones Unidas ante la epidemia, los miles de cooperantes cubanos de la salud desplegados en 32 países africanos se han incorporado desde sus puestos a las tareas preventivas contra el ébola.

Reyes calificó el brote de un problema global, “en cuya solución deben confluir los esfuerzos de todas las naciones, ricas y pobres. Pero sobre todo constituye un imperativo moral”.

Prensa Latina