El Gobierno reglamentó la Ley que regula la fertilidad asistida

Ejecutivo firmó el decreto de aplicación de técnicas de reproducción humana asistida de baja complejidad.

La noticia se dio a conocer el 18 de setiembre, cuando Presidencia de la República divulgó una entrevista a Leonel Briozzo, subsecretario del Ministerio de Salud Pública (MSP), titulada “Acceso gratuito a reproducción asistida es un derecho que completa paquete de prestaciones”. En ésta se anunciaba que esa semana estaría pronta una de las partes de la reglamentación de la Ley de Reproducción Humana Asistida: la que refiere a los tratamientos de baja complejidad, aquellos en los que la fertilización se produce dentro del aparato reproductivo de la mujer (a diferencia de los de alta complejidad, en los que la fertilización es in vitro). La noticia anunciaba que a partir del 1º de octubre los procedimientos de baja complejidad estarían comprendidos en el Plan de Asistencia Integral a la Salud que deben brindar las entidades públicas y privadas que conforman el Sistema Nacional Integrado de Salud (SNIS).

La concreción se hizo esperar, pero finalmente el jueves 30 de octubre el Poder Ejecutivo firmó el decreto. Las prestaciones rigen retroactivamente desde el 1º de octubre, tal como se había anunciado. Sin embargo, muchas mutualistas de Montevideo y del interior del país no brindaron la asistencia hasta que el decreto no contó con la firma presidencial, confiaron a la diaria usuarios e instituciones de salud.

Estaba previsto además que el Poder Ejecutivo firmara conjuntamente el decreto de financiamiento de las prestaciones, pero hasta anoche no había sido publicado en el sitio web de Presidencia.

Cambios por venir

El Fondo Nacional de Salud aumentará en 10,50 pesos la cápita que paga a las instituciones de salud por las mujeres que tienen entre 20 y 44 años, y aumentará también ese monto la cuota mutual que pagan las usuarias de esa franja etaria que están afiliadas de manera individual. Además, en las mutualistas habrá un copago. Los usuarios pagarán 800 pesos por los tratamientos de estimulación ovárica y el costo de la inseminación artificial variará según el número de intentos: el primero costará 4.700 pesos, el segundo 12.925 y el tercero 18.800 (todos incluyen tickets de consultas, análisis, medicamentos y ecografías). El hecho de que existan copagos sorprendió a las organizaciones de usuarios como Ser padres un derecho, no un privilegio y Procrea Uruguay, puesto que la Ley de Reproducción Humana Asistida especificaba que los procedimientos de baja complejidad serían financiados por el SNIS (cuando la mujer no fuera mayor de 40 años), únicamente. Molestó, además, el pago diferencial según el número de intentos, puesto que el tratamiento en la primera, la segunda o la tercera inseminación es igual. Desde el MSP reconocen que “no es el escenario ideal” pero aseguran que de esa forma la prestación se podrá mantener si sobreviene una crisis económica, y que lo que deberán pagar las usuarias por tres intentos será menor a lo que pagan hoy en clínicas privadas (entre 600 y 1.000 dólares por cada intento).

El mayor cambio estará en la atención que se brinda en el sector privado, puesto que la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) tiene desde hace más 20 años un Servicio de Reproducción Humana que funciona en el hospital Pereira Rossell y realiza gratuitamente los tratamientos de baja complejidad. El servicio tiene un promedio de 100 consultas mensuales, informó a la diaria su director, Álvaro Ilarramendi. La mayoría de las mujeres que concurren tienen entre 30 y 40 años, le sigue el grupo que está por encima de los 40 y luego el que está por debajo de los 30. El especialista añadió que muchas de las mujeres que tienen más de 40 años siguen intentando concebir mediante los procedimientos de baja complejidad, pero lo indicado es que se puedan realizar los de alta complejidad, que no son ofrecidos por ASSE (salvo una experiencia realizada en 2009 que luego se discontinuó). Ése es uno de los cambios que se esperan de la reglamentación que está por venir.

Ajustes complejos

Cuando anunció esta primera parte de la reglamentación de la Ley de Reproducción Humana Asistida, Briozzo había afirmado que entre noviembre y diciembre se podría comenzar a implementar los tratamientos de alta complejidad, que serán subsidiados mediante el Fondo Nacional de Recursos. Ese capítulo está en plena discusión. Se sabe que habrá copagos y que se fijarán por franjas en función de los ingresos económicos del grupo familiar y del número de intentos. Al mismo tiempo que se avanza en la discusión económica -entre otras cosas hay que definir el arancel que cobrarán las clínicas- el MSP tiene que redactar la reglamentación, porque en ésta se detallará qué mujeres serían las posibles beneficiarias. Quedarían excluidas del beneficio las mujeres obesas, que consuman alcohol, tabaco y otras drogas, y parejas en las que uno o ambos integrantes se hayan practicado una esterilización voluntaria.

También es necesario determinar las edades de las beneficiarias. La ley precisó que el SNIS cubrirá los procedimientos de baja y alta complejidad de las mujeres que no sean mayores de 40 años y especificó que “serán igualmente cubiertas por el SNIS durante los 24 meses siguientes a la fecha de promulgación de esta ley las mujeres que hayan sobrepasado dicho límite de edad”, siempre y cuando “existan posibilidades razonables de éxito y no supongan riesgo grave para la salud de la mujer o su posible descendencia”. El reglamento de procedimientos de baja complejidad incluyó la misma disposición, que regirá por 24 meses a partir de promulgada la ley. Pero con los tratamientos de alta complejidad se multiplican las posibilidades, porque la ley previó que las técnicas puedan aplicarse a toda persona mayor de edad y menor de 60 años. Hay consenso en considerar disparatada la edad que manejó el Parlamento, tanto para el varón como para la mujer, pero no se sabe hasta qué edad funcionará esa ventana de 24 meses que previó la ley. Detalles como ése incidirán en el costo que pueda tener la implementación de la normativa.

La Diaria