Suspenden a empresa multinacional por fraude fiscal y fuga de divisas

La AFIP informó ayer que suspendió a la empresa Procter & Gamble (P&G) por fraude fiscal y fuga de divisas. El organismo detalló en un comunicado que la medida es por la sobrefacturación de importaciones por 138 millones de dólares. Las compras se realizaban a Brasil, pero eran facturadas a través de una filial de la firma radicada en Suiza para supuestamente pagar menos impuestos en el país. Además, se detectaron diferencias entre las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación y las destinaciones de importación por otros 19 millones de dólares. El titular de la AFIP, Ricardo Echegaray, sostuvo que “hay que terminar con estas trampas de las empresas globales que implican una planificación fiscal nociva en las operaciones de comercio exterior”. La filial argentina de la empresa internacional Procter & Gamble informó anoche que “paga todos sus impuestos” y negó las acusaciones. “No perseguimos prácticas fiscales e impositivas agresivas ni cuestionables, por cuanto las mismas no producen resultados sustentables”, remarcó en un comunicado, donde agregó que está “trabajando con las autoridades para buscar soluciones inmediatas”. P&G opera en 180 país comercializando marcas reconocidas como Gillette, Duracell, Pantene, Ariel y Pampers, entre otras.

La AFIP suspendió preventivamente el CUIT de P&G y su inscripción en el registro de importadores y exportadores como así también la posibilidad de que la empresa opere en el mercado de cambio de divisas. Además, Echegaray remitió una nota a la Comisión Nacional de Valores de EE.UU. (SEC) a través de la embajada de los Estados Unidos en el país donde se detallan las irregularidades de la multinacional, cursó un pedido de intercambio de información a Suiza y Brasil e informó al Banco Central de la Argentina de las irregularidades a la Ley Penal Cambiaria detectadas. “Nuestro objetivo principal es que P&G reintegre al Banco Central las divisas fugadas y que pague las sanciones aduaneras y el Impuesto a las Ganancias evadido por la manipulación de los precios de transferencia”, destacó el administrador federal, y luego agregó que “las compañías globales no pueden gestionar sus ganancias engañando al Estado, evadiendo impuestos y fugando divisas, ya que esta conducta irregular impide el desarrollo de la Nación, privando a sus ciudadanos de recursos para los servicios públicos, salud, educación, Justicia, transporte, jubilación y demás inversiones sociales”. La AFIP presentó dos denuncias en la Fiscalía Nacional en lo Penal Económico Nº 2, a cargo del Dr. Emilio Guerberoff. La primera la efectuó el 10 de octubre pasado a través del subdirector General de Técnico Legal Aduanera, Rubén Pave, y la segunda fue presentada el 15 de octubre a través del subdirector General de Operaciones Aduaneras Metropolitanas, Daniel Santanna. También AFIP solicitó a la Justicia que impida la salida del país de los directivos de la filial local hasta tanto se resuelva la situación de la multinacional.

Las irregularidades se detectaron a partir del análisis de un total de 2608 operaciones de las partidas arancelarias correspondientes a navajas y máquinas de afeitar, preparaciones capilares, pañales y demás artículos higiénicos. La mercadería era proveniente de Brasil, pero las operaciones se triangulaban facturándose desde un trader vinculado en Suiza. La supuesta maniobra delictiva consistía en sobrefacturar incluyendo en el precio regalías y gastos de publicidad y administración. Estos precios de transferencia le habrían permitido a la multinacional fugar divisas al exterior y reducir la base imponible del Impuesto a las Ganancias, lo que le posibilitó destinar menos fondos al pago de ese tributo.

Los precios de transferencia son los que se facturan en el comercio entre sí empresas subsidiarias de multinacionales. Al manipular esos valores, incluyendo regalías por patentes y marcas, como en este caso, o intereses por préstamos, esas empresas transfieren sus ganancias donde menos impuestos pueden pagar por ellas. El destino preferido de esas utilidades suelen ser los paraísos fiscales, en este caso Suiza. Mediante una planificación fiscal internacional las multinacionales persiguen el objetivo de reducir la carga impositiva global del grupo, aunque la AFIP lo ve desde otro punto de vista y describe la maniobra, cuando se reitera en sucesivas oportunidades como en este caso, como una “planificación fiscal nociva”.

Estas operaciones de manipulación de los precios de transferencia las suelen hacer las cerealeras cuando sus filiales locales subfacturan exportaciones, pero también se concretan al sobrefacturar importaciones. En ambos casos, el objetivo es hacer figurar menos ingresos y mayores costos para reducir utilidades y pagar menos Impuestos a las Ganancias.

En el caso de Procter & Gamble además se detectaron diferencias entre las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importación (DJAI), que las empresas gestionan ante la Secretaría de Comercio Interior, y las destinaciones de importación. Lo que hizo la aduana fue comparar los pedidos de dólares realizados a través de las DJAI con lo que efectivamente se importó. Entonces detectó que en reiteradas ocasiones las DJAI eran por montos muy superiores a lo efectivamente comprado. La maniobra supuestamente le habría permitido a la multinacional hacerse de dólares a precio oficial para disponer de ellos libremente. La AFIP también está investigando a los fondos de inversión con participación en P&G, entre los que figuran Blackrock Fund Advisores, Vanguard Group y Northem Trust, entre otros. Estos fondos también invierten en Donnelley, otra empresa investigada por maniobras fraudulentas.

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