Blanca Lila Mignarro, senadora del PLRA (Paraguay): “Los sojeros ganan fortunas, sumas siderales, pero no aportan”

Por Rosalino Duarte

Los senadores Fernando Silva Facetti y Blanca Lila Mignarro presentaron en el Congreso en los últimos días del pasado año un proyecto de ley que establece un impuesto del 15% a la exportación de la soja, el aceite de soja y la harina de soja. Mignarro explica en qué consiste la pretendida normativa y sus diferencias con respecto a otros proyectos, como el presentado por el Frente Guasu. Asegura que el objetivo es que aquellos exportadores que operan a gran escala tributen sobre sus ganancias y que el gravamen no sea trasladado a los pequeños productores, para lo cual se establecerán mecanismos especiales, según explicó. Sin embargo, reconoce que para conseguir los votos necesarios se tendrá que hacer “un largo y tedioso trabajo”.

-¿El pretendido impuesto es fijado sobre la renta de los exportadores?
-Sí, es sobre la ganancia que tienen los exportadores. Los sojeros afirman que el impuesto van a pagar los pequeños productores, ese fue siempre la discusión. Entonces, ahora lo que hicimos es presentar un proyecto de ley que grave las ganancias de los exportadores.

-¿Cómo se salvaría el caso de los pequeños productores?
-La propuesta es liberar de la carga a los pequeños productores, que no se les transfiere ese pago y que paguen aquellos que realmente ganan, que en este caso son los exportadores. El problema es que ellos ganan muchísimo dinero y pagan muy pocos impuestos, no es suficiente lo que pagan. El país tiene tantas necesidades, es de estricta justicia que paguen los que más ganan.

-¿Cuál es el criterio para conseguir eso? ¿Se va a tener en cuenta la cantidad de tonelada exportada, se va a establecer algún tope?
-Existen datos estadísticos donde se registran las cantidades de toneladas que se exportan. Tenemos esa información y la idea es que tributen sobre esos datos. Por supuesto, el que más exporta, va a tener que pagan más.

-¿Algún límite específico?
-Vamos a esperar cómo sale la ley. Nosotros pusimos un porcentaje del 10% al 15%, pero hay que ver cómo sale finalmente. Es un problema que presentamos tratando de salvar el intríngulis, porque los sojeros no aportan y es cierto lo que se dice y tenemos que buscarle alguna solución, porque ganan fortunas, sumas siderales, pero no aportan.

-El aporte actual es más simbólico…
-Claro. Nosotros tenemos demasiadas necesidades en salud, educación, de infraestructura. Entonces, en ese contexto, espero que los colegas entiendan la situación y salga la ley.

-¿Cuáles serían las prioridades, a qué sector se destinarían los recursos?
-Se destinaría a salud, educación a infraestructura. Aquí el Paraguay requiere de infraestructura para que la gente pueda sacar sus productos. En realidad, las necesidades son múltiples, así es que no va a faltar dónde invertir el dinero. Lo que más cuesta es administrar la pobreza, administrar riqueza seguramente dará gusto.

-¿Cuál es la diferencia con el proyecto presentado por el Frente Guasu?
-Ellos quieren gravar todos los granos, en primer término; en segundo término la producción del grano, lo cual es peligroso, porque, por ejemplo, el maíz no se puede gravar, debido a que no es mucho lo que producimos. Yo creo que el tema pasa por la soja, el aceite de soja y la harina de soja. Es decir, el grano en bruto, más la harina de soja y el aceite de soja. Es una cuestión de justicia, porque contaminan nuestros ríos, nuestros arroyos, entonces es justo que aporten más.

-¿Este proyecto saldría dentro de este año?
-Sí, sí Dios quiere. Lo vamos a tratar ya en marzo, con la idea que a mediados de año ya se lo pueda implementar.

-Los grandes productores argumentan que de correr una ley así, va a perjudicar la producción, que el país dejará de ser competitivo…
-Y lo siento si es así, porque el país tiene muchas necesidades, miles de necesidades y algunas muy urgentes, faltan máquinas para diálisis, no se tienen productos oncológicos; necesitamos refugios; el país necesita tratar a los drogadictos… hay miles de necesidades. Esto es simplemente una cuestión de humanidad, una cuestión imprescindible, necesaria, impostergable. Creo que se tiene que tener una mayor conciencia de parte de los parlamentarios apoyando con sus votos las iniciativa. De hecho no va a ser fácil.

-¿Ya hay conversación con otros legisladores?
-No, porque presentamos el proyecto en la última sesión y a partir de ahora yo voy a estar en contacto permanente con algunos senadores, Va a ser un trabajo largo y tedioso.

-¿Qué nivel de recaudaciones puede conseguir el fisco con esta ley?
-Lo que se tiene es que durante el 2013 las exportaciones superaron los 2.500 millones de dólares. Se tiene que ver eso, depurar, ya que éste proyecto solo afecta el grano, el aceite de soja y la harina de soja solamente. La contribución realizada por las personas jurídicas dedicadas a la exportación de soja, en concepto de Iracis, es sumamente exigua en relación a los volúmenes comerciales que manejan y que, en su conjunto, no representa siquiera el 1% de los ingresos tributarios correspondiente a los gravámenes directos de este tipo.

-¿La ley permitirá como una suerte de depuración del sector?
-La aplicación de esta norma permitirá, una vez afianzados los procedimientos tendientes a sincerar la renta real de los exportadores de soja, aumentar significativamente los ingresos fiscales. También es importante señalar que la explotación de la soja en el país, además de consumir recursos naturales, repercutir sobre la calidad del ambiente.
La propuesta normativa pasará a ser un tema destacado de análisis cuando se reinicie el periodo parlamentario, en marzo de 2015.

La Nación