El poeta nicaragüense Ernesto cardenal cumple 90 años

Hoy, el poeta, sacerdote, guerrillero, defensor de la Teología de la Liberación y escritor nicaragüense Ernesto Cardenal llega a sus 90 años de edad, con espíritu revolucionario recordamos la trayectoria del justiciero social.

Una boina negra, una camisa blanca y pantalones azules es lo que visten las ideas de lucha que habitan en la poesía de Ernesto Cardenal, hoy lo felicitamos por su cumpleaños haciendo un pequeño homenaje a su trayectoria.

El comienzo

Nacido en Granada, Nicaragua, en una de las familias más respetables de aquel país, estudió primero en Managua, para de 1942 a 1946, literatura en México. Más tarde, de 1947 a 1949, continúa sus estudios en Nueva York y viaja entre 1949 y 1950 por España, Suiza e Italia.

En julio de 1950 vuelve a Nicaragua, donde participa en la “Revolución de Abril” de 1954 contra Anastasio Somoza García (titular de la presidencia de Nicaragua de 1937) . Ahí donde comenzó su lucha. Fuerte, increpante, así fue la voz de Ernesto Cardenal, encargada de despertar la conciencia, dedicado a condenar las injusticias. Siendo quien en 1957 decidiera entrar en la abadía trapense de Nuestra Señora de Getsemaní, en Kentucky, Estados Unidos. Para así poder ordenarse como sacerdote el 15 de agosto de 1965, en Managua y luego fundar una comunidad cristiana, casi monástica, en una de las islas del archipiélago de Solentiname en el lago Cocibolca. Ahí escribió el famoso libro “El Evangelio de Solentiname”. Con esto, el escritor pudo confesar la catolicidad esencial de la poesía nicaragüense contemporánea, hecho que no evitaba expresar su rechazo a “los poetas comunistas” que, según él, “no han podido escribir una buena poesía social en América Latina sino que han hecho una poesía débil y romanticoide, totalmente carente de sentido social, o bien, han hecho una poesía social, pero pedestre y ramplona, que no es sino propaganda versificada”.

Por el mundo

con sus ideas

Cardenal, ya con una fama y reconocimiento internacional, en 1971 viajó a Chile, para entrevistarse con el presidente Salvador Allende. Y según ha contado Cardenal, fue el mismo día en que llega la noticia del Premio Nobel de Literatura a Pablo Neruda, poeta de quien el nicaragüense reconoce una gran influencia en su obra de la cual le costó “librarse”.

Partidario de una “revolución desprovista de venganza”, Cardenal colaboró estrechamente con el “Frente Sandinista de Liberación Nacional en la lucha contra el régimen de Somoza” y fue nombrado ministro de Cultura el mismo día de la victoria de la “Revolución Nicaragüense” el 19 de julio de 1979, cargo que ocupó hasta 1987, año en el que el ministerio se cerró por razones económicas.

Cardenal recibe en 1980 el Premio de la Paz del Comercio Librero Alemán; para en 1983, ser increpado frente a cámaras de televisión que transmitían a todo el mundo, por Juan Pablo II, durante su visita oficial a Nicaragua, siendo la razón principal la propagación de doctrinas apóstatas y además culpándolo de formar parte del gobierno sandinista.

Aún de pie y

con el puño arriba

Teniendo la poseía como arma, y sus ideas de respaldo, Ernesto Cardenal viajó a México en 2007, para entrevistarse con el subcomandante Marcos del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y además participar en el XII Encuentro Hispanoamericano de Escritores Horas de Junio. Organizado por la Universidad de Sonora.

Tres años después, el escritor fue elegido miembro correspondiente de la Academia Mexicana de la Lengua y dos años más tarde fue distinguido con el Premio Reina Sofía de Poesía Iberoamericana en su edición numero 21.

Con enérgicos discursos, y una trayectoria única Ernesto Cardenal creó poemas únicos como el “Monje Trapense”, “Padre de Solentiname” y“Moldeador de esculturas”.

Incluso, el escritor en el marco de la Feria Internacional del Libro en Guadalajara aseguró que nunca ha tenido conflictos entre sus tres vocaciones: poeta, sacerdote y revolucionario, siendo “las tres, una sola”.

“Tengo tres vocaciones: la religiosa que me llevó al sacerdocio; la de poeta, que fue mi primera vocación y que inicié desde pequeño, a la edad de seis años, edad en la que comencé a escribir poemas y recitaba. Pero antes, siendo poeta, me llevó a amar a Dios y luego al pueblo, a la Revolución, que es lo mismo que Dios”, expresó el traductor, escultor y político centroamericano.

“Aunque claro, fue la vocación de poeta la que me envió al amor, a la belleza, a ser monje, y el amor a Dios me llevó al amor al pueblo”, sentenció el poeta, asegurando que la poesía es lo que humanizó al hombre.

El dato:

– En mayo de 2005 Ernesto Cardenal fue nominado al Premio Nobel de Literatura.

– Como homenaje a sus 90 años la editorial Trilce publicó el libro “Noventa en los noventa”, una antología poética seleccionada y prologada por el novelista y cuentista Sergio Ramírez.

Vanguardia