Giro de estrategia oficial con el desescalamiento de acciones armadas

El proceso de paz entre el Gobierno y las Farc tuvo este lunes un viraje sustancial en su dinámica y entró definitivamente en una etapa de desescalamiento de la confrontación armada.

De un lado, el presidente Juan Manuel Santos dijo desde Cartagena que se le pondrá punto final a la “desconexión” entre lo que pase en el campo de guerra –el conflicto– y lo que se dialogue para buscar acuerdos en La Habana –la negociación.

Del otro, el mismo Jefe de Estado reconoció que el cese unilateral e indefinido del fuego que anunciaron las Farc desde el pasado 20 de diciembre “se ha cumplido” y es un paso correcto en la terminación del conflicto.

Fuentes cercanas al proceso de paz le confirmaron a EL TIEMPO que, si bien no se hablará directamente de “cese bilateral del fuego”, lo que implica la dejación de acciones ofensivas de la Fuerza Pública contra las Farc, sí se comenzará a reforzar el mensaje de “desescalamiento” para que la sociedad comprenda que se entró en una etapa definitiva de las negociaciones.

“Hasta ahora hemos seguido esa máxima que se hizo famosa por el primer ministro israelí Isaac Rabin, que decía que había que negociar como si no existiese guerra o conflicto, y mantener la ofensiva militar como si no existiese proceso de paz. Pero los avances en las negociaciones nos indican que ahora son otras las circunstancias y que esta desconexión ya no procede”, dijo Santos.

Desde el 19 de noviembre del 2012, cuando comenzaron formalmente las negociaciones en La Habana, el Gobierno sentó como premisa que la confrontación armada en Colombia no tendría por qué repercutir en la mesa de diálogo. Pero esta condición cambió este lunes, lo que implica un giro profundo en la estrategia de paz.

Desde principios de diciembre pasado, el propio Santos comenzó a ambientar el tema en diferentes escenarios, e incluso afirmó que las acciones para reducir la intensidad de la guerra comenzarían a darse luego de un gesto concreto de las Farc en ese sentido.

La guerrilla respondió con el anuncio de un cese del fuego unilateral e indefinido desde el 20 de diciembre, día en el que el Jefe de Estado recalcó que la etapa final de los diálogos comenzará a reflejarse con una reducción en las acciones de guerra.

“Espero que ese cese del fuego unilateral e indefinido lo podamos convertir, si avanzamos en La Habana y si hay más gestos para desescalar el conflicto, en un cese al fuego bilateral y definitivo”, precisó el mandatario en ese momento. Lo de este lunes parece un paso en esa dirección.

En la noche de este mismo lunes, la cúpula militar abordó el tema en una reunión que lideró el ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón.

Al término del encuentro en Cartagena con expertos internacionales que asesoran los diálogos, Santos también enfatizó en que este paso no implica bajar la guardia frente a la criminalidad.

“La paz debe reforzar la seguridad de los colombianos, no debilitarla, y tomaremos todas las medidas para asegurar que así sea”, dijo.

Con este viraje en las negociaciones se espera imprimir un mayor ritmo a las negociaciones. De hecho, la intención es poder firmar el fin del conflicto este mismo año, y –de ser posible– antes de las elecciones regionales de octubre.

Piedad Córdoba, directora de Colombianos por la Paz y quien conoce de cerca el proceso, le dijo a este diario que esto demuestra que los diálogos son irreversibles.

“Con esto comienza de alguna manera a desescalarse el conflicto, incluso militarmente. El Gobierno está contemplando acciones y decisiones que lleven a consolidar mucho más el proceso. Se está avanzando de manera decidida”, enfatizó Córdoba.

¿Un cese bilateral?

Santos ha dicho en varias oportunidades que el cese bilateral del fuego se dará cuando se firme el fin del conflicto. Incluso, eso está establecido en la agenda de negociación, pero para algunos analistas el paso dado este lunes demuestra que ese camino ya comenzó a andarse.

Para el analista León Valencia, el viraje en la forma de negociar tiene como único fin blindar los diálogos ante cualquier eventualidad.

“Hay una completa interacción entre lo que ocurre en La Habana y en Colombia. La mesa dio como fruto un cese indefinido de hostilidades, y la respuesta de Santos a eso es cambiar la estrategia de la negociación, ya que al Gobierno le corresponde desescalar el conflicto para proteger la mesa y la negociación en su recta final”, precisó Valencia.

Algo similar piensa el presidente de la Comisión de Paz del Senado, Roy Barreras. “La declaración de Santos es una nueva manera de contarles a los colombianos que estamos en la fase final del conflicto”, enfatizó.

En esta nueva estrategia también podría entrar el Eln, ya que este lunes Santos invitó a esta guerrilla a sumarse al cese del fuego unilateral y a acelerar la búsqueda de un acuerdo para comenzar una negociación.

Los diálogos de Cuba se reanudarán a finales de enero, y la subcomisión sobre el conflicto comenzará trabajos formales para encontrar alternativas que permitan reducir la intensidad de la guerra. Por eso, los negociadores del Gobierno regresarán a La Habana con un mandato perentorio de Santos: “Acelerar el paso de estas conversaciones para terminar lo más pronto posible y de una vez por todas con este conflicto armado”.

Opiniones de sectores políticos

– “Lo que se busca es un mensaje coherente en el sentido de que los hechos de violencia no se presenten para que el país vea que hay una verdadera voluntad de paz de las Farc”. Juan Manuel Galán / Senador del Partido Liberal

– “Creo que el Presidente duró más de 2 años en darse cuenta de que para que una negociación de paz fructifique, debe darse una suspensión del terrorismo y la violencia”. Alfredo Rangel / Senador del Centro Democrático

– “Al constatar el Gobierno que la guerrilla ha cumplido con el cese del fuego unilateral, estaría al orden del día la reciprocidad del Gobierno para que los hechos de guerra no perturben la negociación”. Clara López / Presidenta del Polo Democático

– “La declaración del presidente Santos es una notificación de que en la fase final del conflicto lo que procede es el desescalamiento de este, algo que ya se inició”. Roy Barreras / Copresidente de la Comisión de Paz del Senado

– “Si va a haber más conexión entre la dinámica de la guerra y el proceso de paz, ojalá tenga que ver con que se puedan comenzar los procesos de desescalamiento del conflicto”. Ángela María Robledo / Copresidenta de la Comisión de Paz de la Cámara

– “El Presidente ha interpretado bien el sentir de los colombianos en el sentido de que si bien están de acuerdo con la paz, ni el proceso ni la violencia pueden ser indefinidos”. Telésforo Pedraza / Representante de la Cámara del partido Conservador.

El Tiempo

Santos llama al ELN a sumarse a tregua y avanzar en diálogos

El presidente Juan Manuel Santos llamó este lunes al ELN a sumarse a la tregua unilateral de la guerrilla FARC, y a avanzar en los diálogos preliminares iniciados meses atrás.

“Queremos invitar al ELN a unirse a la iniciativa de un cese al fuego unilateral, como lo hizo las FARC, y también queremos invitarlos a llegar a un acuerdo lo más pronto posible sobre los puntos de la agenda que hemos venido discutiendo desde hace algún tiempo”, dijo el mandatario al cierre de tres días de análisis sobre el proceso de paz que se adelanta en La Habana.

Santos destacó la decisión de las FARC de suspender a partir del 20 de diciembre las hostilidades de manera unilateral e indefinida.

“Sobre este punto debemos reconocer que las FARC han cumplido”, subrayó, instando a moverse más rápido hacia “el camino de la paz y no el camino de la guerra”.

“Hasta ahora hemos seguido esa máxima, que se hizo famosa por el exprimer ministro israelí Yitzhak Rabin, donde decía que había que negociar como si no existiese la guerra o el conflicto, y había que mantener la ofensiva militar como si no existiese proceso de paz. Pero los avances en las negociaciones nos indican que ahora son otras las circunstancias y que esta desconexión ya no procede”, dijo.

Enfatizó también en que “la paz debe servir para reforzar la seguridad de los ciudadanos y no debilitarla. Tomaremos todas las medidas para que así sea”.

El mandatario también declaró que el equipo negociador del Gobierno regresará pronto a La Habana con el mandato de acelerar las gestiones y lograr un acuerdo lo más pronto posible.

“El equipo negociador del Gobierno va a regresar a La Habana muy pronto con el mandato, con unas instrucciones, de acelerar el paso de estas conversaciones, de estas negociaciones, para terminar lo más pronto posible y de una vez por todas, con este conflicto armado”, expresó.

En el encuentro estuvieron presentes el jefe de los negociadores Humberto de la Calle; el comisionado de paz, Sergio Jaramillo y los generales en retiro Jorge Mora y Óscar Naranjo. Asistieron también otros especialistas en mediaciones internacionales como el experto en negociación de la Universidad de Harvard, de Estados Unidos, William Uri y el exguerrillero del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional del El Salvador, Joaquín Villalobos.

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