Las Farc dicen que el referendo que propone el Gobierno tiene afán electoral

Las negociaciones entre el Gobierno y las Farc se reanudaron en La Habana en medio del llamado de la guerrilla a “cumplir el orden de la agenda” pactada y la reiteración de las diferencias entre las delegaciones negociadores sobre asuntos como la refrendación de los acuerdos.

El ciclo 32 genera expectativa por los anuncios previos sobre consensos para comenzar la redacción del acuerdo sobre derechos de las víctimas y temas relacionados con el fin del conflicto.

Pero tras la reanudación de la mesa de diálogos el jefe guerrillero Milton de Jesús Toncel, alias “Joaquín Gómez”, sirvió de vocero para cuestionar lo que los insurgentes han llamado decisiones unilaterales del Gobierno.

“En atención al orden de la agenda todo tiene su momento y lugar, lo cual no da espacios a soluciones postizas como los referendos con sabor y afanes electorales que escapan a lo ya convenido”, aseguró Toncel, al tiempo que insistió en que “la instancia única de entendimiento es la Mesa de Diálogos”.

“Joaquín Gómez” también instó a que “convengamos ya los procedimientos y mecanismos para lograr la reparación a las víctimas por parte de todos los actores vinculados al conflicto, armados y no armados”, sin distinción.

En cuanto a una tregua con el Estado, las Farc reiteraron que han propuesto “gestos de desescalamiento del conflicto” y ordenado un “cese el fuego unilateral e indefinido, que sea verificable”.

Analistas coinciden en que una tregua bilateral favorece las negociaciones con un “mejor clima” para los diálogos, pero también reconocen que el Gobierno defiende la ventaja militar conseguida en la última década y no desea un fortalecimiento militar de la guerrilla.

El tema polariza a los colombianos entre partidarios y detractores de una tregua bilateral. Estos últimos reclaman que el gobierno y las Fuerzas Militares tienen el deber constitucional de enfrentar a los grupos ilegales.

El ministro de Defensa, Juan Carlos Pinzón, reiteró la semana pasada que “la ofensiva militar continúa contra los grupos ilegales”.

A pesar del cese de ataques de las Farc, a las minas antipersonal instaladas por esta guerrilla se atribuye la muerte de un cabo del Ejército y heridas a un soldado profesional, ocurridas el pasado sábado en zona rural del municipio de La Hormiga (Putumayo).

El Colombiano