Gabriela Montaño, presidenta de la Cámara de Diputados de Bolivia: “El Estado Plurinacional no es una realidad sino nuestro faro y horizonte”

Por Linda Calderón M. / Javier Larraín P.

Durante el mes de febrero La Época se ha propuesto hablar con distintos actores políticos y sociales acerca del tercer mandato del presidente Evo Morales.

En este número (657) se publica una conversación sostenida con la Presidenta de la Cámara de Diputados y figura nacional del MAS, Dra. Gabriela Montaño, el día jueves 29 de enero en el Palacio de la Asamblea Legislativa Plurinacional.

Como de costumbre, con gran cordialidad y simpatía, la Dra. Montaño nos recibió en su despacho y procedió a contestar nuestras preguntas y dialogar con nuestros lectores.

La Época (LE).- ¿Cuáles han sido los avances y temas pendientes del MAS en estas dos gestiones de gobierno?

Gabriela Montaño (GM).- La primera gran base del gobierno del 2006 al 2009 es la consolidación de la nacionalización, es la época de la nacionalización. Eso generó algunas de las bases en términos económicos para después poder tomar decisiones de redistribución.

El segundo periodo yo lo caracterizaría como el momento de la redistribución, no solo en términos de redistribución de los bonos hacia la gente, si no redistribución del excedente a otros sectores de la economía. El grueso de nuestra platita viene del gas y del petróleo, y en esa segunda etapa lo que se consolida es una redistribución a los sectores más empobrecidos, a través de bonos pero también a través de servicios básicos, de atención y mejoras en las condiciones de infraestructura en salud, etc.

Se inicia en la segunda mitad de ese periodo -2010 al 2014- el proceso industrializador, y esta etapa que viene ahora, es para mí la consolidación del proceso industrializador.

Ahora tenemos que invertir de manera un poco más intensa en el ámbito de la producción de alimentos, y por su puesto ir estableciendo otras plataformas de producción de energía que no sean dependientes exclusivamente de los hidrocarburos: como la energía hidroeléctricas, energía solar, etc. aprovechando todas las posibilidades que Bolivia tiene en su territorio.

LE.- Una de las cosas que el presidente mencionó en su discurso del día 22 de enero fue que: “en corto tiempo hemos mejorado la situación económica y social pero falta consolidar nuestro proceso de cambio, tenemos democracia y estabilidad política”. ¿Qué se necesita implementar, modificar o reinventar en el país para consolidar el Proceso de Cambio?

GM.- En el ámbito económico creo que ya di algunas líneas, pero en el ámbito político y de organización del Estado, evidentemente, hay que ir mucho más allá, más que por un tema mediático la reestructuración del órgano judicial sí que se convierte en una tarea importante.

El judicial se ha convertido en un órgano todavía impenetrable para el Proceso de Cambio, para el Estado del Estado Plurinacional y sus lógicas. En su momento se discutió muchísimo durante la Asamblea Constituyente y luego aquí en la Asamblea Legislativa Plurinacional el tema de la pluralidad jurídica, de la jurisdicción indígena, originario, campesina. Pero esas son discusiones que se dan en los medios de comunicación, en estos espacios, pero en el cotidiano y el día a día de la gente hay muchas cosas que no han cambiado. Entonces este sí es un tema pendiente para la organización del Estado Plurinacional, y si no se avanza en eso corremos el riesgo de que los avances que sí hemos tenido en otros ámbitos, en otras estructuras y entidades del Estado, se vean en algún momento afectadas.

Yo puedo intentar darle seguridad ciudadana, poner recursos, dar modernidad a un equipo a través de cámaras etc. para asegurar que la gente tenga seguridad ciudadana, pero si tenemos un juez que suelta a un delincuente, a un narcotraficante a cambio de unos pesitos, finalmente termina poniéndole un tope al avance del Proceso de Cambio en cosas que a la gente le interesan porque las vive cotidianamente.

LE.- ¿Cómo podría mejorarse la articulación administrativa entre Gobierno Nacional, Gobernaciones y Municipios?

GM.- Creo que los intereses políticos que intermediaron e impulsaron las autonomías departamentales inicialmente, no tenían que ver con una verdadera lógica autonómica. El verdadero interés político que existía por detrás era quebrantar el Proceso de Cambio, quebrantar la posibilidad de la construcción de un Estado Plurinacional, evitar la consolidación de una Asamblea Constituyente, etc. Entonces como el interés real no eran las autonomías, se consolidan las autonomías constitucionalmente hablando y, de repente, los principales impulsores de la autonomía departamental son los últimos en aprobar o todavía no han aprobado un estatuto departamental, algo que es completamente contradictorio.

El ámbito municipal es otro tema porque tiene un largo proceso de formación, más lento, la capacidad legislativa que tienen los gobiernos autónomos municipales la fueron construyendo desde los años noventas. Pero, pienso que hace falta en ese ámbito, un trabajo conjunto y coordinado, pero que también haya una voluntad política de los niveles subnacionales en sus tareas y responsabilidades tanto a través de sus cartas orgánicas como ejecutando de manera adecuada lo que deben ejecutar.

LE.- ¿Qué entiende el MAS por socialismo–comunitario?

GM.- Lo entendemos como ese proceso de transición del que hablaba el Vicepresidente el día 22 de enero. En la ley de la Madre Tierra es donde más claramente se puede leer qué entendemos como socialismo–comunitario que es, como he dicho, este proceso de transición.

Pensamos que en este proceso de transición tenemos la tarea de generar condiciones objetivas suficientes que nos permitan llevar a cabo (aclaro que no tenemos una lectura etapista de la revolución) una lógica distinta de la organización del Estado y la sociedad.

El Estado Plurinacional no es una realidad sino nuestro faro y horizonte, y nos encontramos en la etapa de transición de construcción de ese nuevo Estado.

En síntesis, para mí es la posibilidad de generar condiciones para que podamos desarrollar nuestras máximas aptitudes en el futuro, como conjunto y no como individualidades.

LE.- Por último, ¿qué significa hoy ser un o una militante del MAS?

GM.- Significa mantener claros los principios, los valores, el rumbo que nos marca un pacto social inmenso como es la Constitución. La energía constituyente creo que no se ha difuminado y es necesaria para cualquier militante del MAS, al igual que la Constitución, guía que señala límites y posibilidades.

Significa seguir poniendo por delante del interés individual lo colectivo, entendiendo que las organizaciones sociales son la vanguardia de este proceso.

Y un tercer elemento ha de ser la responsabilidad en la administración del Estado. Tenemos que ser cada vez más eficaces, sin perder nuestra sensibilidad, nuestra capacidad de sorprendernos, nuestra creatividad.

Debemos tener la amplitud para reconocernos. Seguimos todavía conociéndonos los bolivianos, esa pluralidad aún no está zanjada, y estoy hablando no sólo en términos culturales sino también en términos de gestión pública.

No debemos tenerle miedo a estar donde haya que estar, si se tiene que estar en la calle, a la calle. Si se tiene que estar en la gestión pública o en un ampliado rindiendo cuentas, se tiene que estar en esos espacios.

Sobre educación

“Creo que en términos de deserción escolar hemos avanzado a pasos agigantados, tal vez en la educación secundaria en menor proporción que en el ámbito de la primaria.

Pero eso de la deserción es complementario con una lógica distinta. Por ejemplo, tenemos una ley que habla de educación técnica y productiva, que no pierde de vista el bachillerato humanístico, pero que da acceso a una educación técnica que es necesaria si pensamos en un país productivo. No todos pueden ser licenciados o ingenieros, ni deberían serlo, en un Estado que está mirándose a sí mismo ya no como mero exportador de materia prima sino como un Estado que industrialice.

Todavía no damos ese paso, en términos de implementación, y lo tenemos que dar, pero eso se tiene que conectar con lo que el Presidente habló el día 22 y que tiene que ver con la independencia tecnológica y el desarrollo de la ciencia en todas las áreas en nuestro país. Invertir para eso. Esos son los eslabones de una cadena que no pueden pensarse por separado”.

La Época